Antes de contaros como fue mi última carrera del año en Alemania, quiero disculparme porque os he tenido un poco abandonados.
La razón, es que tenía muchas ganas de volver y contaros lo bien que había ido y lo que sentía al ser "Subcampeón de Alemania de turismos" pero al no ser así, esquivé sentarme frente al ordenador para deciros que finalmente soy tercera.
Pensaréis, ¡pero si eso no es tan malo!, además hay cosas mucho mas importantes en la vida (por supuesta) y no eres última, ¡sino tercera!. Y yo os diría que tenéis razón pero eso lo digo hoy, que ya estoy mas tranquila. Os cuento:
Después de hacer la "pole" (mejor vuelta en entrenamientos oficiales) en lluvia. Se me rompió el cambio y me quedé tirada en la pista esperando el final de la sesión. En la curva donde yo estaba pusieron bandera amarilla (prohibe hacer mejor tiempo propio en ese sector) al considerar los comisarios que mi coche inmóvil, podría suponer un peligro, pero estaba muy retirada, quedaban ocho minutos y todos los pilotos utilizaron ya sus neumáticos nuevos, así que no le dimos importancia. Por la radio que me conecta al equipo, antes de llegar a boxes en la grúa, mi ingeniero, Peter Venik me informó que el ambiente ardía en el pitlane por que pensaban, que al igual que Schumacher en su día, lo había hecho para que nadie me quitara la pole, imaginaros, ¡yo como Schumacher!
Varios pilotos manifestaron su enfado sin atender mis explicaciones y el rumor de que me sacarían de la pista corrió por el padoock. Y se cumplió. En la primera carrera, el piloto con el que me jugaba el subcampeonato me echó a la tierra, pudiendo recuperar posiciones y remontando hasta la novena posición. Aún teníamos posibilidades en la última carrera. A falta de dos vueltas sólo tenía que terminar en mi posición, cuarta. Pero el quinto no pudo evitar su rencor y me sacó violentamente en la curva mas rápida. En quinta marcha y con el acelerador a fondo, golpeándonos los dos contra las protecciones. El equipo me contó, mas tarde, que todo su entorno celebró el accidente de ambos, cuando ni siquiera se veía por la cámaras de televisión si habíamos salido aún de los coches ilesos.
En fin, puede que la pole del sábado fuera la excusa perfecta para jugar sucio en mi lucha por el subcampeonato. Pero ya no me importa. Se que los pilotos que tienen como objetivo terminar delante de mi o no terminar, tienen su límite muy cercano y mi horizonte se abre, espero, hacia el mundial de turismos.
Y ahora me siento liberada, contándoos mi historia, aunque el periodista Javier Moltó lo explicó muy bien la semana pasada en la entrevista que me hizo.
Pero bueno, ahora en vez de hablar de mi, quiero hablar de vosotros.
¿Estáis pensando en cambiar de coche? Muchas veces me preguntan consejo. Estoy preparando en el próximo blog los coches que sugeriría a mis amigos, según las necesidades de cada uno. No puedo evitar ponerme en el papel de mis amigas, así que lo escribiré dirigiéndome a ellas, pero chicos, tambien es para vosotros.
Espero que os guste.
Hasta pronto







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