Mientras escribo la entrada de hoy, aprovecho para robarle flagrantemente este vídeo a Alexia:
Siempre que escucho esa musiquita me emociono: ti ni ninini ni ni niiii...
Mientras escribo la entrada de hoy, aprovecho para robarle flagrantemente este vídeo a Alexia:
Siempre que escucho esa musiquita me emociono: ti ni ninini ni ni niiii...
Ayer, cita imprescindible en el calendario televisivo español, tuvo lugar la gala final de Operación Triunfo, ese programa en el que los concursantes se han hecho viejos ante nuestros ojos.
Coincidiendo con tal evento, en mi casa se celebraba un cena sui generis con, a saber, catorce personas. Un fenómeno.
Como no me habría perdido la gala por nada del mundo, antes de empezar, giré estratégicamente la tele en mi dirección y, mientras mi madre se llevaba los platos del gazpacho a eso de las 22.15, anuncié en voz alta y clara:
-A VER... que empieza OT.
Y con esta sentencia comenzó la gran gala, en la que pudimos ver a Pablo echando espuma por la boca, a Iván retorciéndose en su asiento con su cara de desquiciado habitual, a Risto más poseído que nunca y a Virginia ganando el concurso. Enorme.
A DESTACAR:
1. Mientras cantaba, imaginé mentalmente cómo quedaría Chepablo en lugar de Penélope en el cartel de 'Volver', de Pedro Almodóvar, así que no tengo mucha idea de cómo lo hizo. Imagino que como siempre, es decir: inventándose la pronunciación de las palabras y con un acento que ni en Gibraltar.
2. El calvo del jurado y su estelar aportación: 'si España no está sorda, eres un claro ganador de Operación Triunfo', y que nos hizo recordar a todos a Mimi, a su afinada voz y a las maravillosas valoraciones vertidas sobre ella por el mismo sujeto semanas atrás, acompañadas de múltiples charcos de babas.
3. El buen color de piel que lucían todos: alumnos, profesores y jurados. La verdad, me parece sumamente injusto para con los finalistas, que después de cien días encerrados en la Academia han adquirido el color de las baldosas del cuarto de baño.
4. ¿Qué pasa si juntas en un mismo escenario
el vestido de la gala 1 de Anabel hábilmente recortado para que no nos demos cuenta
MÁS
las botas de cocción pedestre de Virginia de la gala pasada
MÁS
el coro gospel postizo de Sandra alguna de esas noches que nos aburrió a todos?
Pues esto:

5. Yo: pásame el agua, anda.
Jota: el agua de un ríiiiiio que buscaaa su maaaaar...
6. La Bicha, retorciéndose en su asiento como si estuviese ardiendo en el mismo infierno y con los ojos más fuera de las órbitas que dentro, mientras Risto mencionaba nombres de triunfitos exitosos como Enrique Anaut. ¿Sientes el frío aliento del olvido en tu nuca, Iván? No te preocupes, cada vez que te plantees si ir o no a Supervivientes o salir en cualquier programa de Jordi González blasfemando sobre Virginia, siempre puedes entretenerte observando el minuto 1:38 de este vídeo, que resume todas las razones por las que jamás deberías volver a cantar delante de nadie a menos que quieras incitarle al suicidio.
7. Este momento tras la expulsión de Chipper, que también fue pa cagarse:

¡Drama!
8. La novia de Chepablo, que si la semana pasada competía en color facial con Chipper, ésta directamente ha decidido aparecer en plató después de gratinarse un rato en el horno microondas.
9. La declaración de amor eterno de Risto hacia Virginia y que desencadenó todo lo demás: evaporación de Risto del plató, creemos que para no volver a escuchar nunca más en su vida el Corazón contento de las narices, Jesús Vázquez espetando con mucha elegancia eso de 'Risto, que te den', Sandra, también muy elegante berreando no sé qué cosas sobre Risto llenas de agudeza e ingenio, y en general todo eso que visteis y que os dejó tan alucinados como a mi.
10. Descubrir que la risa de Sandra es como la de mi sobrina de 8 años cuando hace su 'Risa Falsa', algo así como 'UAHAHAHAHAHA...'. Menuda loca.
11. El patetismo general de todos los concursantes, dejando bien claro por qué ellos son colaboradores de Ana Rosa mientras Virginia consigue una carrera discográfica, vende millones de discos en todo el mundo, conoce a Nelson Mandela y gana un Oscar y un Premio Nobel. Resumo el vídeo del momento en que se da a conocer el nombre de la ganadora, porque es telita:
1. Sale Mónica Naranjo al escenario con dos sobres muy finos y elegantes en colores oro y plata, para que las dos neuronas de Jesús Vázquez no se cortocircuiten y se confunda en directo.
2. Pablo levanta la ceja, mira al infinito, y pone su mítica cara de 'cómo me molo a mi mismo, soy la leche, y escribo canciones sobre el H2O, que es lo mismo que decir 'agua'...'
3. Jesús y Mónica berrean el nombre de Virginia. Sus compañeros se quedan rígidos cual palos de escoba e Iván, tan espontáneo como una vaca con cerebro esponjiforme, hace un gesto de 'mira como sonrío falsamente para que veas lo mal que me parece: ¡¡España!! me quedo muerrrrrrrrrrrrrrrta, España, muerrrrrrrrrrrrrrrrrrrrta' y esas chorradas que dice cada vez que abre la boca. ¿Lo peor? Evidentemente Gordelia, Mimi, Sandra y demás, que, al carecer de personalidad propia a la que aferrarse para seguir saliendo en la tele, deciden asumir todos los gestos del psicópata de Iván como propios. Lamentable.
4. Descubrimos que Mónica Naranjo es virginiana como nosotros, y se abalanza a abrazar a Virginia en vista de la euforia mostrada por sus compañeros. De fondo, Noemí Galera aplaude también entusiasmada.

¡Victoriaaaa!
5. Virginia: '¿y Risto, dónde está?, Jesús: 'ah, tú sabrás, es tu amigo...' Muy elegante también.
6. La gentuza se tiran encima de Pablo para consolarlo, y sólo las Tanias, ese ser llamado Reke, Ros (qué entrañable) y Paula se acercan a felicitar a la ganadora.
La gala de la vergüenza acabó con el chat ese lamentable presentado por Ángel Llàcer, donde, según creo, la marginación de los concursantes se prolongó hasta el infinito y más allá. Menos mal que ya ha salido de ese nido de alimañas.
Por lo demás...
¡¡FELICIDADES VIRGINIA!!
VIERNES, 18 de julio
Después de quedarme trabajando hasta las siete, y cuando ya no me quedaban puños para morderme de la impaciencia, LeTigre hizo por fin aparición acompañado de TseTse, y raudos partimos en su bólido hacia Boadilla del Monte, hogar de piedras y de cervezas a tres euros.
Una vez en el recinto, nos estrenamos en esta edición con Dorian, aunque la verdad es que hubiese preferido estar 'en cualquier otra parte' que bajo ese sol abrasador. Muy elegante, de todas formas, que tuviesen el detalle de tocar sus dos grandes temas justo antes de que empezasen Los Campesinos! en otro escenario, para que pudiésemos escucharlos antes de emigrar.
Ninguno de los dos conciertos me marcó especialmente, por más que Thor me diese la coñata con que eran Arcade Fire 2... amos, donde va a parar.
A las 21.15, los chicos de Jenesaispop pinchaban en la carpa Levi's. Es un poco raro ir a una sesión de dj's tan temprano, pero mereció la pena sólo por ese final con Forever More de Moloko, mientras Farala desfasaba de un lado al otro del escenario y nos enseñaba un cartel en el que rezaba la palabra '¡ojete!'. Grandes. Ya que estaba en la carpa, aproveché para pillar un buen sitio en el concierto de Facto Delafé y las flores azules, que no brillaron tanto como cuando les vimos en Madrid hará un par de meses. Quizá tenga algo que ver que empezasen diez minutos tarde y que les hiciesen acabar antes de tiempo, dejándonos sin globos, sin burbujas, sin confeti y sin El Indio, cosa que jamás perdonaré a los organizadores.

Facto (Marc), Delafé (Óscar) y las flores azules (Helena).
El concert de Facto empalmaba con los viejunos Sex Pistols, uno de los grandes del cartel. Lo más destacable: que Johnny Rotten llevaba una especie de chilaba de rayas a medio camino entre el pijama y un saco de patatas en el que ocultar sus cien kilos de más. Jo qué fuerte. El sonido: terrorífico, me costaba distinguir las canciones una jartá. El sentimiento anti-punk iba creciendo poco a poco... menos mal que esta mañana, cuando he encendido el ordenador, me he encontrado con la noticia de que después del concierto de Barna, los Sex habían acabado a leches con el cantante de Bloc Party, Kele Okereke, que andaba por allí, así como con el de Kaiser Chiefs y Mystery Jets, y que habían terminado todos en comisaría, eso sí, a bordo de una limusina. Punk is not dead.
Después de los Pistols, una escapadita al escenario nuevo que este año ha sustituido -gracias a Dior- a la carpa-sauna, para comprobar que Cansei de Ser Sexy siguen siendo tan malos en directo como el año pasado (incluso el pobre LeTigre tuvo que admitirlo después de diez minutos de concierto), así que aprovechamos para tumbarnos en una de las diminutas y casi imperceptibles zonas de descanso del festival. Al ritmo de Kaiser Chiefs, Jota y Eneko se volvieron a perder por enésima vez en la noche, y ya no supimos nada de ellos hasta después del concierto, cuando Jota salió de la tienda de campaña de la Cruz Roja con tres puntos en el labio y emitiendo la gran frase: 'cada vez que escucho Kaiser Chiefs me dan ganas de invadir Polonia'.
Después de los Kaiser, dispersión varia, que yo aproveché para tomarme un bocata y acercarme solita a ver a Los Planetas, que no sólo no defraudaron (escuchar Un buen día a las tres de la mañana puede ser sinónimo de muerte inmediata si no te andas con ojo) sino que se convirtieron en una de las mejores actuaciones de la noche, repasando buena parte de sus temas más míticos mientras Jota (el otro Jota) se ventilaba una botella de whisky a morro. Muy grandes.
Tras este momento dé éxtasis, decidí darme un paseo por las carpas para ver si pillaba a Tiga pinchando. En estas estaba, cuando, al sacar el móvil del bolso para llamar al resto de gente que me acompañaba, la batería malvada decidió perecer ante mis mismos ojos, con lo que me quedé totalmente incomunicada. Como la casa de Jota queda bastante cerca del festival, decidí lúcidamente irme caminando yo sola, lo que me llevó unos cuarenta minutos gracias a ir tambaleándome de un lado a otro de la acera y no saberme el camino. Fastuoso.
SÁBADO, 19 de julio
Tras reptar fuera de la cama y encontrarnos con Undertaker durmiendo en el sótano, Eneko, Jake y Bjón en los sofás del salón y a Thor abrazado a su sudadera en el suelo, nos levantamos e intentamos hacer algo productivo y reponedor antes de partir nuevamente hasta el 'hogar de piedras'. Lamentablemente, la desidia y muerte cerebral que sentíamos pudo con nosotros, y al final no pudimos hacer más que caminar hasta el McDonalds para ingerir algo de alimento y regresar a casa a fenecer hasta casi las nueve. Somos lo peor.
Sobre el escenario Movistar, Grinderman, con Nick Cave al frente. El magnetismo que desprende ese señor no tiene parangón en el mundo, os lo digo. Ni aunque esté cantando bajo una solana de 35ºC: es que lo recuerdo y se me ponen los pelos de punta. Uffff.
Temazo, temazo, temazo, charla existencial con Bjón sobre si Nick Cave era un atormentado y Grinderman hacían psicodelia clásica, temazo, barbudo con banjo y maracas tocando todo a un tiempo, temazo, y a correr en dirección al escenario Walkman para ver a súper Blondie.
No hay palabras para describir a la rubia.
Delgadísima y con unas patorras que para mi ya quisiera.
Jo.
El sonido: el mejor de todo el festival. En algo se tiene que notar que lleven treinta años tocando. Una maravilla. Me acuerdo que cuando los confirmaron mucha gente pensó que eran demasiado viejunos para tenerse en pie, y mucho menos para ser rockeros... todo falacias. Heart of glass, Atomic, Maria, Call me, Rapture, Hanging on the telephone, The tide is high... una ristra de clásicos. Sabía que no me decepcionarías, Debbie...

Si lográis abstraer vuestra mente del fondo vereis a Debbie Harry en 3D.
De Blondie saltamos a Interpol, que tocaron grandes temas de sus tres discos, lo cual siempre es de agradecer. A mi me gusta mucho el directo de Interpol, me parece que su bajo es uno de los mejores de esta década y eso en directo se nota un montón. Utilizar este instrumento como una guitarra resulta casi mágico, y Nightology yo lo disfrutamos más que nadie. La voz de Paul Banks hizo el resto: era increíble ver como la expulsaba por la boca. Genial.
Mientras Interpol nos dejaban a todos con la bocaza abierta (algunos bostezando de sueño otros que lo flipamos, neng), Maxïmo Park dieron rienda suelta su modernismo habitual: flequillos, sombrerito, pantalones a punto de reventar... y una horda ingente de fans viéndoles. Mientras se mataban entre ellos, aproveché para cenar un poco de pizza fría (menos mal que la camarera tuvo a bien ponerme dos trozos en lugar de uno) y adquirir una camiseta de los Sex Pistols y un bolso summerquesero en el stand de merchandising, para después pasear tranquilamente hasta el escenario de The Verve, aposentarme en la verja que separa el foso del escenario como una señorona y ver todo el concierto en primera fila. Podéis odiarme.
Sonnet, Lucky Man, The drugs don't work, y, por supuesto, Bittersweet Symphony encandenada con Love is a noise. Todo lo demás nos dio igual al noventa por ciento de los que estábamos allí: ¿pa qué? Si Richard Ashcroft hubiese cantado estas cinco canciones una y otra vez durante hora y media habríamos salido todos con la misma cara de idiotas. Gran comeback, gran revival de la etapa adolescente, gran momento, sí señor.

En primer plano, el cameraman del Summercase que me fastidió el autofocus en todas las fotografías de The Verve.
Con la emoción, y por eso de que la mitad de los conciertos que quieres ver se solapan y al final te tiras media noche correteando de un lado a otro, me perdí a los japos Cornelius, y fue una pena, porque creo que estuvieron guay. Sinceramente, no recuerdo qué hice en la hora siguiente, porque lo próximo que sé es que intenté ver un ratito a Etienne de Crécy, con su cubo-plagio de Daft Punk, y acabé huyendo horrorizada...
A las 02.30 estaba programado el concierto de Primal Scream, otro de los grandes y más esperados, que repetían con respecto a la primera edición del Summercase. En aquella ocasión acabaron a galleta limpia en el hotel, así que no sé por qué se dignaron a volver...
Es Morrissey y no le vemos al pelo en dos décadas.
Nuevamente sola ante el peligro (Jota se había evaporado para ver a no sé quién), me adentré en la marabunta hasta que, pasito a pasito, y no me preguntéis cómo, volví a pillar un hueco en la primera fila, cual groupie acérrima de Tokio Hotel. Qué grande soy, leñe. Rock en estado puro, y un fin de concierto plagado de temazos que hicieron que el corazón casi se me saliese por la boca: Country girl, Rocks, Loaded, Swastika Eyes, Accelerator... A golpe de flequillo, Bobbie Gillespie se convirtió en el tercer gran hombre de la noche (con el permiso de Nick y Richard, claro está), y ya hacia el final nos regaló alguno de esos bailes desquiciados suyos que hacen que le quieras más que a nada, y que magistralmente capté con mi súper cámara en este vídeo, que os recomiendo veáis sin sonido:
Después de Primal, deambulé por el recinto buscando el escenario de 2manydj's, donde supuse estarían mis amigos, con tan buena suerte que fui a parar a manos de Vicarious Bliss, que se entretuvo pinchando a la mayoría de grupos que estaban actuando en el FIB ese mismo finde, intercalados con otros summerqueseros. Comunión, hermanos, esa es la palabra. Justice, Sex Pistols, The Smiths, Soulwax (momento raruno donde los haya: se hallaban pinchando a unos cien metros)... después de bailotear durante quince minutos, me arrastré hasta el escenario Walkman para rescatar a Undertaker, Rauletas, Jota y Nightology, y les conduje al escenario correcto. Lejos de las garras de 2manydj's, Vicarious Bliss ofrecía un verdadero espectáculo ante menos de cien personas, que incluía lanzamiento de vinilos de Sex Pistols, latas de cerveza, y un momento estelar en el que se acercó a la primera fila y nos regó a todos con el contenido de una botella de Vodka...
Y con esto y un bizcocho, se acabó el Summercase 2008. Lo mejor:
10. La merma considerable en el número de pedrolos que poblaban el suelo y que mis pies agradecieron y agradecen hoy.
9. La nueva orientación de los escenarios.
8. La desaparición de la carpa-sauna.
7. El sistema de vasos de plástico reutilizables, a 1 leuro cada uno.
6. Los de Tillate, haciéndonos esta foto tan chula:

5. Los Planetas tocando Santos que yo te pinté.
4. Grinderman tocando No pussy blues.
3. Primal Scream tocando Rocks.
2. The Verve tocando Bittersweet Symphony.
1. Blondie tocando Rapture.
¿Cómo te quedas? ¡Muerta!
Esto:
y esto:
es lo que vamos a ver este fin de semana entre otras muchas cosas también muy grandes. Si yo no fuese yo misma me envidiaría un montón. En fin, a ver si así se me pasa el shock que nos dio ayer a mi madre a mí después de ver el final de Los Serrano. Sí, lo confieso: llevo un mes y medio viendo 'Los Serrano'. Más o menos desde que anunciaron que les quedaban dos telediarios. Por eso no voy al gallego. ¿Me quitarán la subvención de croquetas y tapas por la patilla? Espero que no, porque ahora que todo ha acabado volveré...
Ay, qué mal rato pasé. Ese final made in Parla, con Diego descubriendo que todo ha sido un sueño, esos Guille y Teté con el pelo pegado a la cara haciendo que tienen 10 años cuando en realidad tienen 35, Lourditas (jo, qué picor me da este personaje) dando a luz en mitad del salón calcinado, Fiti soltando sus frases lapidarias ('la insistencia es la clave del éxito. El mundo es de los pesados'. GRANDEZA, nada más que decir) que nos marcarán para siempre, la voz de ultratumba de Eva saliendo del baño en el recurso más cutre done ever, los gritos de Curro mientras se lo llevaban al calabozo, reprochando a su padre no haber solucionado sus actos farruquistas (eso es gratitud paterno filial y lo demás chorradas), y, sobre todo, ese suicidio desde un puente de un metro y medio de altura de uno de los personajes más grandes de Antonio Resines y que dejó a media España en un ay... a ver, señores guionistas de Globomedia... alguien que blande una escobilla del báter delante de la cara de Fran Perea mientras le acusa de tener la mirada sucia JAMÁS se suicidaría, no de esa manera... por favor, un poquito deeee...
Lo mejor de la noche:
Mi hermano sentenciando: 'se va a tirar por el puente, ya lo verás'
Yo: 'qué va, ahora aparece el fantasma de Lucía y le convence de que no ha fracasado como padre'
Qué frases más raras nos hace decir la tele a veces.
En fin, que me voy al Summercase. Volveré con montones de fotos y probablemente una de esas entradas kilómetricas que yo me creo que dan mucha envidia a todo el mundo que me lee pero en realidad no.
¡Hasta el lunes!
El otro día vino Jota a verme a casa. Que quedemos a media tarde en mi casa no es algo muy habitual, y por eso se quedó alucinado cuando de repente me vio sacar de un cajón algo parecido a la máscara del asesino de la motosierra para, acto seguido, ponérmelo sobre la cara con toda naturalidad:
-Pareces un pan de esos del chino, me dijo.
Habrase visto.
Está claro que ya no me ama como antes.
Mientras me relajaba dejando actuar las propiedades hidratantes de la mascarilla de pepino sobre mi bello rostro, comencé a tararear la canción esa de La Oreja de Van Gogh aka LODVG (qué nombre tan sencillo y fácil, ¿verdad?), que menciona a La Buena Vida. Anteriormente me había pasado tres horas tarareando esto:
ergo ahí está la explicación de que me hallase cantando tales cosas.
Así que ahí estaba yo, tumbada sobre la cama, disfrazada de asesino en serie y diciendo eso de 'sin ti ya no podré escuchar blah blah blah...' y demás cursiladas, cuando Jota se giró hacia mí con cara de pasmo y me espetó:
-¿QUÉ ESTÁS CANTANDO?
A partir de ahí todo fueron desvaríos. Porque, por si no os habéis enterado, La Oreja de Van Gogh tiene una nueva cantante que usa Herbal Essences y era compañera de Angie de Factor X. ¿Cómo te quedas? Muerta, claro.
En fin, a lo que iba. Como es normal en cualquier persona del mundo, rápidamente la conversación sobre La Oreja de Van Gogh derivó a términos mucho más interesantes relacionados con el vasto universo musical. Ahora que tenemos el concierto de los Sex Pistols en ciernes, todo se nos ha vuelto muy punk, así que enseguida empezamos a hablar sobre el grado de punkeidad en el mundo desde el mismito día de nuestro nacimiento. Por ejemplo:
- La Oreja de Van Gogh no son nada punk.
- Que Chepablo esté en la final de Operación Triunfo sí.
Veamos el paradigma de la conversación inteligente:
Yo (blandiendo enajenada uno de mis libros): este interés repentino que tienes por el punk lo tuve yo hace mil...
Jota: es verdad, se me olvidaba que con seis años ya le gritabas a tu familia oi!
Yo: por mucha biografía de John Lydon que te leas nunca vas a comprender la banal complejidad del movimiento punk...
Jota: el lema 'no future' lo acuñamos John y yo en el año 77. ¿O te crees que es casualidad mi barba roja de irlandés y mi procedencia obrera?
Yo: pero si naciste en el 81 y tu padre es funcionario de hacienda...
Y así todo el día.
Y ahora, y siguiendo la tónica general de esta entrada sin pies ni cabeza...
¡¡Crónica de OT!!
¡Bieeen!
1. Lo primero, a destacar: la camisa de Jesús Vázquez, a punto de estallar al menor descuido. ¿Se habrá untado los brazos con mantequilla para pasarlos a través de esas diminutas mangas que ahora le congestionan los bíceps?
2. Ángel se levanta con esa aureola dorada que le acompaña a todas partes para anunciarnos que van a hacer a Jesús Vázquez embajador de ACNUR por su compromiso con la causa. Entonces digo yo que como poco los del BBVA le construirán una pirámide conmemorativa...
3. Yo (a mi madre, que es fan de Ángel): mamá, tienes que odiar a Ángel Llàcer como el resto de España.
4. Progresión de la canción de Chepablo, a quién hoy han decidido cocerle las piernas con unos pantalones de cuero del mismo color que la piel de su novia, a quién sólo se le distinguen los dientes y los ojos cuando no parpadea:
1. Empieza muy bien. ¿Estaré equivocada con él?
2. Comienza a no entendérsele nada.
3. Aparecen las vocales entre las consonantes fricativas. Arsa, vámonos.
4. Chepablo se tira al suelo y hace como que toca la guitarra. Otro recurso nada manido e innovador que sale de OT.
5. Ain javin a guz taim, javin a guz tain... eje, ja, sa, sa... olé olé... uf, qué aburrimiento.
5. La abuela de Manu poniéndose el micrófono en la oreja para escuchar a Jesús Vázquez. Por favor, que el año que viene la abuela de Manu sustituya al mueble decimonónico del plató, también conocido como el calvo del jurado.
6. La actuación de Chip y Chop, en la que el mayor atractivo era el extraño caminito de kleenex del escenario.
7. La ida de olla de Co3min valorando a Chipper: 'esta noche has rezado tres veces...'. Y yo, y yo. Rezo por que él o Chepablo se vayan con Iván a limbo de los expulsados, o lo que es lo mismo, al programa de la siempre joven y bella AR.
8. Mención especial a los chicos de High School Musical, tanto a la melódica y afinada voz de la protagonista, que hizo que media España intentase ahorcarse en directo con el cordón del pantalón del pijama, como al chaval antes conocido como Gato, de Nada es para siempre, y que, tal y como hemos podido comprobar, a día de hoy es adicto a los anabolizantes.
9. Jota el otro día me contó que el teorema de Pitágoras se puede aplicar a la programación informática. Ahora sabemos que a OT también: Chepablo2 + Manu2 = coñazo2
10. Chepablo contándole a Risto todo el rollazo ese de cuando llevaba el pelo largo, mientras una bola del Oeste rueda por el suelo del plató acompañada de un sonido de viento: shhhhhh. Magnífico.
Bueno, antes de comenzar con la crónica oteril, breve inciso para informaros de que estoy un poquito mejor, que lo he pasado muy mal, que aún tengo momentos malos y muy malos, pero que ayer estuve un ratito en las rebajas y eso sólo puede ser un buen síntoma. Desde luego ya nada volverá a ser lo mismo, pero hay que intentar que sea lo más parecido posible. Después de sufrir numerosas dudas existenciales que harían palidecer al mismo Unamuno, sentir infinita tristeza hacia cualquier cosa por pequeña que sea, no ser capaz de pensar más allá de lo que voy a hacer la próxima media hora, pasar por estadios a los que jamás pensé que llegaría y otro sinfín de detalles igualmente dolorosos, llega el momento de retomar esto... quince días y casi cuatro kilos menos después (ayer en las rebajas me quedé asustadita de las tallas del Zara en las que me puedo llegar a meter, os lo prometo). Es increíble lo sencillas que me parecen ahora todas las cosas que antes me parecían importantes.
Dicho esto...
GALA 12 de Operación Triunfo
No me acuerdo de todo lo que vimos la semana pasada, pero no puedo dejar de comentar algunas de las cosas que se me han quedado grabadas en la retina para siempre.
1. El horror de volver a ver a Reke-són en acción sobre el escenario. ¿Por qué, España? ¿POR QUÉ? Ah, no, quita, que es que van a cantar todos Hallelujah. Pues qué bien.
2. Aleluya, Iván regresa a OT apenas una semana después de desprenderse de las consternadas manos de Ángel Llàcer. Envuelto en una cazadora de oro puro, da un paso al frente, abre la bocaza y:
Baby...
(hasta aquí todo bien)
...sis adfor de fu, absés is con bilabadú, ai güalquin ode munlai, aleluyaaa....
Grandeza.
3. Jesucristo Superstar poseído por el espíritu de Bea la legionaria, berreando a todo berrear. Yo creía que en cualquier momento se le salía un órgano interno por la boca, palabrita.
4. La puesta en escena de Mimi, mientras se rebozaba encima de unas fastuosas sábanas de satén extendidas sobre ¿cajas?, mientras pétalos de rosa le caían encima. Mucha elegancia y sofisticación todito.
5. Ese recurso tan de videoclip de Celine Dion de echar agua sobre los concursantes justo al final de la gala, cuando ya estás empezando a dar cabezadas del sopor. Sólo con los litros que cayeron sobre el extasiado de Iván podría darse de beber a toda Somalia. Ahora ya sabemos a dónde ha ido a parar el agua del Ebro.
GALA 13 de Operación Triunfo
1. Otra vez Corazón contento, noooooooooo.
2. Los estilistas del programa repiten con Anabel aquella fórmula que tanto éxito les dio con Mimi de enseñar cacha y una especie de bragas brillantes por debajo de la falda. Ni en los desfiles primavera-verano del Carrefour.
3. ¿Qué le pasaba a Jesús Vázquez en la cara? Tenía unas marcas como de mapache en los ojos, como si se hubiese quedado dormido en una cabina de rayos uva...
4. La duda existencial que me ha quedado de si el novio de Sandra era el señor sin cuello que gritaba o el bakala que miraba fijamente a la cámara durante el directo con Córdoba.
5. Grande Chepablo, que a mitad de canción decidió dejar de cantar Ojos verdes en castellano para cantarla en el desconocido idioma chepabliense ante el estupor de mi madre. ¿Con brillo de vaca, ha dicho? Este chico no deja de darle disgustos a la mia mamma.
6. El marido de Chipper, pegándose con los niños y abuelas concentrados a su alrededor al conectar con ése que es ahora su orgulloso pueblo. Gensanta, qué mal carácter...
7. La misma mente perversa que maquina los estilismos de Virginia en cada gala decidió cebarse ayer con Manu, plantándole unos pantalones de amazona que le hacían tener los mismos muslos que Rociíto Carrasco en los tiempos de la alcachofa. Jo, qué miedo.
8. La gran frase de Jesús Vázquez: 'las movidas no cesan'. Bravísimo.
9. El momentazo 'Rihanna meets Bisbal':
-Ángel Llàcer: Rihanna, este es Bisbal, tienes que cantar con él la canción esa que habéis grabado juntos.
-Rihanna: pues si sé que Bisbal es como una foca monje de gordo y que va plagado de abalorios sacados de la sabana africana, no vengo.
-Ángel Llàcer: qué cosas tienes Rihanna.
-Bisbal: ehto eh increíble.
Ay, no sabéis lo que me ha costado hacer esto.
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