Jota se queda alucinado cuando le digo que en los caminos llevo la tabla totalmente plana, sin cantear. Ja.
Así alcanzo esas velocidades infernales, faltaba más.
El fin de semana ha sido, lo dicho, muy grande. Cierto es que al final solo hizo solazo el sábado, y el domingo nos comimos unos copos de nieve del tamaño de bolas de poliespán, pero bueno, es lo que tiene ser un pro de la vida, que se sube a ripar ande o no ande.
El descubrimiento del finde: el gran Nachete aka. grinderman, que con 15 años no sólo se saltó el cajón de dos metros de Astún como si aquello fuese coser y cantar, sino que rompió el mito jacetano y al final acabó durmiendo en la calle más contento que unas pascuas. Qué bien cuidamos de nuestros invitados, somos la envidia de la región.
El sábado, y rodeada de expectación, mi primer salto se convirtió en un fracaso absoluto después de empotrar mi tabla nueva contra una inoportuna bañera estratégicamente situada para romperle las piernas a la gente.
El domingo, eso, un asco de tiempo. Por la tarde, y después de sacar una foto del lupus que ha salido en el techo baño para mandársela a nuestro casero a modo de reclamación, nos volvimos a Madrid con Carol y Bjón en un viaje que podría calificarse de totalmente delirante. La conversación fue tal que así:
1. Bjón (después de dormir durante dos horas): oye Veruca, y tu que haces en Hola. 2. Carol: Veruca, sabes que escribiendo en Internet tienes una responsabilidad social, ¿verdad? 3. Bjón: ¿y qué dices que haces en Hola? 4. Carol: deberías hablar sobre los perros abandonados o la caza de focas. 5. Bjón: o sea, que además del blog de Hola haces otras cosas. 6. Carol: lo de los perros abandonados sensibiliza mucho a la gente. 7. Bjón: pero entonces tu curras en el blog de Hola o no. 8. Carol: la gente se preocupa por chorradas, con la cantidad de cosas que pasan en el mundo. 9. Bjón: ¿y cuántas visitas tenéis en Hola? 10. Carol: no te olvides de hablar sobre las focas, prométeme que esta semana escribirás sobre ellas. 11. Bjón: pero cómo que pinchazos, eso qué es. 12. Carol (después de parar en una gasolinera para comprar la revista Candemore): qué fuerte que leas otras revistas del corazón... 13. Bjón: ¿pero entonces por escribir el blog de Hola te pagan o no te pagan? 14. Carol: pues el cuerpo está repletito de células ‘natural killers’, ¿lo sabías? 15. Bjón: pero entonces, ¿cuántos artículos de Hola escribes al día?
Un desfás. Y para terminar, para los que quieran ver el clásico ‘aleteo de brazos’ de Veruca Salt mientras surfea, helo aquí, en este vídeo.
De por qué la nieve es rosa es algo inexplicable. Álvaro dice que es porque soy chica, pero claro, teniendo en cuenta que acabábamos de batirnos en duelo con el Guitar Hero III, cualquiera se fía.
2006: -El concierto deDaft Punk enterito, incluido cuando Jota se desmayó con 'Around the world' y tuve que sacarle de entre la masa enfurecida y arrastrarle hasta las carpas del Samur, eso no tiene precio.
-El concierto de Starsailor a plena luz del día.
-'Temptation' con New Order, y Jota gritando '¡ya sé cuál es, ya sé cuál es!' con los primeros acordes de 'Blue Monday'.
-Cuando Adam Green nos enseñó el culo.
-'Teardrop' de Massive Attack.
-Ver, por fin, a Belle & Sebastian en directo. ¡Ay, Bjón, qué pena que no estuvieras allí...!
2007: -El concierto de Air junto a Curtis. Kelly watch the staaaars...
-Que nadie muriese aplastado por Beth Ditto.
-Vociferar 'Just like honey', de The Jesus & Mary Chain, mientras Rauletas preguntaba '¡¿pero qué le pasa?!'.
-Encontrarnos a Erlend Øye correteando por el recinto y que después de decirle todo pedos que nos parecía un genio, nos contestase que gracias, y que su madre pensaba igual.
-El concierto de Scissor Sisters, fue una fiesta de principio a fin.
-'Too young', de Phoenix, aunque todo su concierto fue increíble. No envidio a los pjharveros...
En el trabajo hay un auténtico debate sobre si Carla Bruni es o no un clon de Jacqueline Kennedy. A mi la verdad lo que me preocupa es la involución que sus rasgos faciales están sufriendo desde que está con Sarkozy. Como se le estire más la boca hacia las orejas y se le separen más los ojos se va a acabar pareciendo al gato Risón:
Siguiendo en la línea de locura mundial, ayer recuperamos la tradición de salir los jueves y quedé con Jota, Thor, Mery y LeTigre en el gallego de malasaña. Jo, qué grande es ese sitio.
Después de ponernos finos a tapas y a vinos, y cuando ya llegó ese momento en que remoloneamos tanto que al final nos acaban invitando a otra ronda para ver si nos vamos a casa a dormir la mona, Thor se apalancó en la barra y sin saber muy bien cómo de repente los dueños se giraron hacia y mí y me preguntaron:
-¿¿Pero entonces eres tú la que habla de nosotros en un blog de Hola??
¡Ja! Para que luego digan que el mundo no es un pañuelo. El caso es que, según parece, alguien les había dado elchivatazo (‘un chico muy alto y muy simpático que sólo bebe café’... pues no sé quién podrá ser...), y allí estaban, encantados de la vida. ¡Grandes!
En fin, a lo que iba. Como hicimos galleguismo, al final me acabé perdiendo la final de Supervivientes, y no ha sido hasta esta mañana que me he enterado que Lucía Lapiedra había ganado el reality. Jo, y yo que me he ido de casa sin comentarlo con mi madre, que es una auténtica fan de Lely Céspedes.
Cuando todavía no me había repuesto de la noticia, y mientras hacía mi ronda habitual de webs frikis que visito cada día como una autómata, me he dado de narices con estas imágenes:
Uf, qué miedito.
Esto que parece la cuarta entrega de 'Liberad a Willy' es en realidad un fotograma de la peli 'Chapter 27', en la que Jared Leto interpreta al asesino paranoide de John Lennon. ¿Pero qué le pasa a todo el mundo? ¿Es que ahora para que te den un Oscar es necesario deformarse hasta parecer una foca monje? Qué locura.
En fin, con esto y un bizcocho nos vamos a Jaca a pasar el finde rodeados de montañas de nieve tan inhumanamente gigantescas que me da vergüenza solo pensarlo.
En la maleta, el DVD de ‘Everything is Illuminated’.
Bajo el brazo, dos nuevas adquisiciones literarias de clásicos de la ciencia ficción.
En el iPod, Facto Delafé y las flores azules y The Moldy Peaches.
Soy súper fan del programa ‘Tienes talento’ Me encanta.
Por lo general, las habilidades de los concursantes no son nada del otro mundo, aunque de repente pasan cosas como ésta:
Él es mi ganador de todas todas. Le vi por primera vez en los casting (merece la pena, de verdad) y me ganó para siempre con su actuación de saxo mezclado con gruñidos y sonidos guturales con micro pegado a la traquea incluido. Él diceque lleva siete años viviendo en un trastero y que su música cuenta la historia de un extraterrestre, y yo le creo. Es más, tengo la certeza de que alguna vez ha sufrido una abducción alienígena y ahora se dedica a enviar información sideral codificada por que ese aspecto de tener 55 años contando solo 23 no es normal. Seguro que por las noches se envuelve la cabeza con albal para captar las señales de la nave nodriza. Ay, cuánto sufrí ayer mientras se decidía si pasaba o no a la final. No está escrito eso.
En fin, extraterrestres a parte, su música es de lo más emocionante, trasgresor, fresco y diferente que he escuchado en mucho tiempo. Me encanta. De verdad. Espero que gane.
Ayer los Tokio Hotel, el grupo liderado por un andrógino adolescente con pelo de león y un maquillaje que para sí ya quisiera Sara Montiel, cancelaron su concierto en Madrid ante el estupor de cientos de fanes que aguardaban a las puertas del recinto desde hacía días. Jo, pobrecillas. Y yo que pensaba que el fenómeno fan había muerto cuando Mark Owen ganó Gran Hermano VIP en su país.
Las reacciones de las afectadas, en este vídeo:
Jajajaja, me encanta la que dice eso de ‘¡¡la música que hacen la sienten!!’, me recuerda mucho a este otro vídeo de 1996, cuando la catástrofe se cernió sobre las vidas de miles de adolescentes del mundo: la separación de Take That.
Madre de Dior, la de las gafas desgañitándose cual cantante de Manowar, ‘¡Marky te quieroooooooooo!’, qué poco le falta para llegar a la hemorragia nasal por la emoción. ¿Qué habrá sido de ella? ¿Llegaría a conocer a su ídolo? Jo, cómo me gustaría saberlo.
Está visto que tengo un imán para las desgracias, por que si no, no lo entiendo. Estaba yo esta tarde tan campante mirando las novedades de la sección de libros del Fnac, cuando Thor me ha llamado por el móvil totalmente exaltado por que acababa de enterarse de la existencia del Ola Festival. Mientras hablábamos, he salido a la calle con el fin de encontrarme con mi amado Jota para comer, y cuál ha sido mi sorpresa cuando me he dado de bruces con una alterada horda de seres humanos apalancados frente al edificio, mirando hacia Callao con la boca abierta.
Alucinada me he quedado cuando, un minuto después, he visto tres furgones de la nacional invadiendo el arcén, mientras montones de policías echaban sin más miramientos a la gente de la plaza al grito de: ‘¡salgan de aquí! ¡vamos, vamos, vamos...!’
Como a Veruca hay que decirle las cosas varias veces para que se entere por que tiene el oído tocado, pues he hecho caso omiso de las indicaciones del nacional, y me he quedado a escasos metros viendo como todo el mundo corría Preciados abajo gritando, sin dejar de soltar el teléfono y radiar lo que estaba pasando, claro.
A partir de este momento, la sucesión de hechos ha sido la siguiente:
Cortan la calle con cinta policial: qué raro... Comienzan a evacuar a la gente de los comercios de alrededor: esto no huele bien... Evacuan definitivamente el Fnac, y la calle se llena de personas con chalequito verde en evidente estado de agitación: esto es el fin, el Apocalipsis, vamos a morir.
Así que he tenido que correr calle abajo, móvil en mano, mientras le gritaba a Jota (no sabría decir en qué momento cambié de interlocutor) un montón de cosas incomprensibles. Jo, la verdad es que el primer tramo ha sido de lo más emocionante, mi mente enferma ya estaba viendo aparecer al monstruo de ‘Monstruoso’ subiendo por la Puerta del Sol. Pero cuando me he dado de narices con un nacional que se ha puesto a empujarme mientras un señor gritaba ‘¡amenaza de bomba!, ¡amenaza de bomba!’, pues al final, la verdad, no me ha hecho tanta gracia.
Finalmente he logrado escapar de manera muy heroica (creo que en menos que canta un gallo me pasaré por H&M para recompensarme por mi valentía), y, después de que Jota me recogiera en Fuencarral y me depositara nuevamente en el trabajo, me he enterado de que todo había sido una falsa alarma provocada por una olla a presión abandonada en la calle.
En fin, no sé si reír o llorar.
----------------- Eneko y Pati: Eurovisión es una horterada y una cutrez. Y ahora nos vamos a casa a ver ‘Sin Tetas’.
Bueno, vista la cantidad de comentarios que se han vertido estos días en el blog después de mis profundas y siempre acertadas reflexiones a cerca del Festival Europeo de la Canción, he decidido hacer unos últimos apuntes sobre este tema para dejarlo muerto y enterrado para siempre.
1.Es muy fácil decir queEurovisiónes una mierda si no se tiene el más mínimo conocimiento de cuántas de las canciones que nos sabemos y tarareamos cuando suenan en Kiss FM han salido del festival. Waterloo de ABBA, ese temazo sin parangón que es Bandido, de Azúcar Moreno que ríete tu de Chimo Bayo, Parlez-Vous Français? de Baccara, Gwendolyne de Julio Iglesias, En un mundo nuevo de la sin par Karina, Why me, de Linda Martin, la ganadora del Festival por Irlanda en 1992 y que poco tiene que ver con su actual candidato, Eres tú de Mocedades, À force de prier de la gran Nana Moskouri, Yo soy aquél, temazo donde los haya de Raphael, el más moderno Je t'adore de Kate Ryan, que se convirtió en rompepistas, Vivo Cantando de Salomé, el La la la de Massiel, la inolvidable Diva de Dana Internacional... Eso sin contar bodrios como Rosa López, Las Ketchup o David Civera, que parece que son los únicos que la gente puede recordar que han participado en Eurovisión.
Me gustaría saber cuántos de los que han votado por el Chiki Chiki han bailado encantados de la vida alguno de estos tema en sus antros de pachangueo habituales.
Eurovisión no es que sea una basura, es que se ha transformado en lo que nosotros hemos querido que se transformara. ¿Que es un remanso para frikis y canciones mediocres? Puede ser, pero eso es sólo por que los espectadores de la televisión de hoy lo hemos demandado. ¿Una canción bien producida, interpretada y puesta en escena? Eso no vale nada, hombre. ¿Un tío disfrazado de pavo o un friki con una guitarra de plástico? Eso sí que es interesante, vamos a verlo.
Así que sí. Eurovisión es una mierda. Eurovisión es lo que nosotros hemos hecho de él.
2.Andreu Buenafuente, ese agitador social de toda la vida, ese punki antisistema que vive en una comuna rodeado de perriflautas y mascotas sarnosas, debe estar hartándose a reír con la cantidad de dinero que está ingresando a costa de los fans del Chiki Chiki. Vaya, qué innovación más altruista y poco rentable eso de vender la moto a los españoles con lo de ‘boicotear’ el festival, debe estar bien contento con su nuevo yate proporcionado por todos los votantes asalariados de su ‘canción protesta’. Ni León Trotsky lo hubiese hecho mejor, oigan.
3.Se ha dado mucho eso de comparar a ChikilicuatreconLordi. La verdad, por más que miro sus respectivos vídeos no logro encontrar la razón. Por que sí, Lordi dieron la nota por sus pintas y su puesta en escena, pero dieron mucho más la nota por que su tema Hard Rock Hallelujah era la primera canción de hard rock (valga la redundancia) presentada en el festival, y no solo eso, sino que era buena. Era muy buena. No hay más que escucharla.
De verdad, si alguien piensa que el perrea perrea de Chikilicuatre tiene la menor posibilidad al compararla con este tema es que está sordo. Bueno, con este, o con cualquiera de los ganadores de los último años. Por que mal que pese, en el festival siguen ganando buenas canciones, por mucha estulticia (¡qué grande término, Martín! :)))) que envíen algunos países.
...sería bonito, aunque probablemente acabaríamos mandando a Josmar cantando un tema escrito por Andreíta Janeiro para fundir al resto de participantes.
Facto Delafé y las Flores Azules. La primavera ya ha llegado a Verucalandia.
La gala de la vergüenza. Así debería haberse llamado ese atentado contra todo lo humano habido en este mundo que presenciamos el sábado en nuestras casas. Empecemos a dar cera a diestro y siniestro, a ver si me calmoun poco.
El sábado, Jota y yo nos aposentamos en el sofá de casa, encantados de disfrutar de este pre-Eurovisión que Televisión Española, menos conocida como La1, se ha sacado de la manga. Más encantados nos quedamos cuando salió a escena la sin par Rafaella Carrá. Bien es sabido que Rafaella Carrá es una grande entre las grandes, y es por esto que recibiésemos con griterío y hasta una ola desde el sofá su actuación al final de esa infumable gala que acabó a las mil y monas. Jo, vaya manera más tonta de desperdiciar el sábado.
En fin, que en estas estábamos, mandándo todo nuestro apoyo moral a La Casa Azul con la mente, cuando comenzó una sucesión de hechos realmente vergonzantes que culminaron en el desastre total. Pero vayamos por partes, como diría Jack el Destripador.
BIZARRE: bizarra. Así fue la actuación de esta panda de Barcelona que abrió la selección eurovisiva, dando fé del nombre que ostentan. El corral de gallos que se formó en el escenario gracias a la armonía vocal de la cantante no se lo salta un gitano. Madre mía, qué despropósito. Eurovisionómetro de la vergüenza: 7 points
INNATA: 'hola, me llamo Innata por que llevo innato cantar aunque soy abogada'. Con esta tarjeta de presentación conocimos a este ser, cuyo principal reclamo sobre el escenario se reducía a un estilismo made in chonilandia, compuesto por: shorts con brillantina sobre sus muslamenes, botas rosas y un corpiño fucsia que seguro provocó algún que otro ataque de epilepsia entre los televidentes. Lo mejor: el corte de su actuación que escogieron a la hora de pasar los teléfonos para que la gente votase. Jo, con esos brazos en movimiento podría arroparse hasta Homer Simpson. Vaya caca. Eurovisionómetro de la vergüenza: 9 points
ARKAITZ: o el monstruo de Portugalete, por que madre mía de dónde habrá salido este tío. Un oleoleoleoleoleole, su tema estrella, dejó ojipláticos a todos los presentes en ese momento en el salón, que no daban crédito a lo que estaban viendo: ¿en qué tipo de turmix han metido a Ricky Martín para dar lugar a este espanto? No hay palabras. Eurovisionómetro de la vergüenza: 12 points
ELL*AS: lo que se dice un tostón. Qué voces más mal empastadas, es que ni Javián de Operación Triunfo cantando a coro con Fran Perea. Lo mejor: el momento en que la Carrá les preguntó por su original coreografía:
La Carrá: ¿y quién se inventa vuestra coreografía?
Ell*as número 1: pues nosotras...
Ell*as número 2 (al mismo tiempo): yo misma.
Ajajajajajajajaja, baja Modesto. Eurovisionómetro de la vergüenza: 6 points
LORENA C: Lorena C. es en realidad Lorena C. y el hermano gemelo de Juan Antonio Bayona, el director de 'El Orfanato'. Dice él que es el compositor de la escalofriante canción que presentaron en escena. Hay que ver qué mal repartido está el talento en esa familia. Lo mejor, la vestimenta de ambos y el acompañamiento por parte tres Teletubbies en el escenario. Qué le estaban haciendo al cuarto y dónde es un misterio. Eurovisionómetro de la vergüenza: 9 points
RODOLFO CHIKILICUATRE: acompañado por sus dos bailarinas, que fueron de lo mejorcito visto en ese escenario, el breikindans y el robocó aportaron una nota de humor a esta noche trágica. Ay, paradojas de la vida. Eurovisionómetro de la vergüenza: 8 points
D-VINE: qué decir de la revelación de la temporada. A qué cabeza pensante del jurado se le ocurrió incluir a este engendro entre los diez finalistas es algo que aún me estoy preguntando. Un rubio que es delgado a la vez que gordo, una jamona con estrabismo y un ser que ni si quiera recuerdo de lo poco que me marcó. La canción: el despropósito total, a medio camino entre los Backstreet Boys y la música salida directamente del infierno. 'Do you a mi maneraaaaaaaaa....' Brrrrbrbrbrbr, se me ponen los pelos como escarpias al recordarlo. Eurovisionómetro de la vergüenza: 2.000 points
MARZOK MANGUI: la primera vez que escuché el comienzo de esta canción me dieron unos escalofríos que riéte tu de los estilismos de Parada. El caso es que luego en directo, y comparándola con el museo de los horrores que fue todo lo anterior, no me pareció tan mala. Eso sí, el gordo rapero que la cantaba no parecía saber decir nada más allá de 'Melilla, eh eh'. Pues nada majo, Melilla eh eh. Eurovisionómetro de la vergüenza: 4 points
CORAL: el acabose más absoluto llegó con la última participante, la Coral. Jo vaya ínfulas tenía la tía... Su canción bakala, el ventilador que le pusieron para que le diese aire al melenón y sus berridos de vaca furibunda le llevaron a arrebatarle el segundo puesto a La Casa Azul. Qué injusta es la vida. Eurovisionómetro de la vergüenza: 12 points
En noveno lugar, y justo antes de que saliese a escena la hortera de bolera de Coral (Cristina zapato-en-la-frente dixit), nuestro querido Guille con toda su magia y encanto, realizó la única interpretación con talento, a años luz de los demás, de toda la noche. Su espectacular puesta en escena, su casco (a lo Daft Punk según Boris ¿?), sus androides, sus maquinitas de hacer música y sus pantallas brillaron sobre esa pandilla de musculocas contonénadose sin sentido que adornaban la mayoría de actuaciones restantes, y arrancaron aplausos en nuestro salón. Jo, fue súper emocionante verle haciendo historia, y su encuentro con la Carrá debería pasar a los anales de La1. Con él se ha ido la única posibilidad de lograr un honroso puesto en el festival en años.
Con el fin de las actuaciones llegó también el fin de nuestras esperanzas de que por una vez se hiciese justicia poética en el descafeinado panorama musical español. Y no, no tengo nada en contra de Rodolfo Chikilicutre, más allá de que sea un producto televisivo con más o menos gracia. Lo que me da pena es que la mayoría de españoles que esa noche malgastaron su tiempo y su dinero votando lo hicieran por él. Sinceramente, a estas alturas pienso que no sabríamos distinguir una canción de un truño ni aunque Buenafuente nos obligase a comer una pila de cedés del LIDL. Si es que estaba claro que dejar la selección en manos de la masa no podía salir bien... En fin, espero que la próxima vez que este señor vuelva a salir enseñando todo el culamen en el ¡Sorpresa! no se 'soprenda' de que nos mofemos de sus gorduras lo mismo que ha hecho él explotando ese estereotipazo de Chikilicutre. Gensanta, qué asco de sentido del gusto. En fin, mi gozo en un pozo. Al menos ahora la música de La Casa Azul vuelve a pertenencer a la gente que de verdad cree que el pop es una forma de vida y que la música es la forma más excelente y universal de arte para quien vive por y para ella, y no necesita de Buenafuentes ni campañas mediáticas para convencernos de que lo que hacen realmente merece la pena.
Lo mejor, en definitiva, de la noche: las puñaladas traperas de Rafaella Carrá a los concursantes que no le gustaban, la factura de teléfono que les llegará a fin de mes a los que votaron por Chikilicutre, el gesto de estar mordiendo un limón de Coral al perder y la caca de vaca que se va hacer encima Buenafuente cuando tenga que comerse los menos diez puntos que nos den en Eurovisión. Ay, qué jartá a reir me voy a pegar.
Si es que al final tenemos la música que nos merecemos.
El viernes quedé con Thor para hacer unas compras y en definitiva arrasar con las tiendas del centro. Ir de compras a primeros de mes es uno de los placeres más placenteros de cuantos existen después de:
a. destripar a los famosos b. comer helado de Ben & Jerry’s c. comer helado de Ben & Jerry’s mientras ves ‘Perdidos’
Empezamos nuestro recorrido comprístico en el Mercado de Fuencarral, después de acordar el siguiente mandamiento:
'No comprarás dos cosas seguidas ni te quejarás'
En Fuencarral, mi radar encuentratrapos no falló, y rápidamente avisté un minivestido azul Klein que tenía todas las papeletas de ser mío desde el mismo momento en que se fabricó. Mientras lo pagaba, escuchaba la voz de Thor retumbar en la lejanía de mi canal auditivo: ‘bueno, pues ahora me toca comprar a mi, a mi, a mi...’. Acto seguido, mi ojo derecho, cual camaleón, rotaba sobre sí mismo en una curvatura perfecta de 180º, atraído por un vestido verde con mariposas y flores que me saludaba desde la tienda de enfrente.
‘Ajá, si si si, espera un momentito que me voy a acercar aquí a ver una cosa...’ Total, que noventa leurazos del ala que me dejé en el vestido número 2, incumpliendo totalmente la premisa establecida tres minutos antes. Mientras pagaba, Thor me acusaba de no tener ningún tipo de decencia para con el mundo exterior. Bah, qué sabrá él.
Después de tan satisfactorias compras, acompañé a Thor para que adquiriese sus bienes respectivos (esto es, dos pares de zapatillas y un jersey de Carhartt que nos costó dos pesetas, y que con su nuevo perfil apolíneo en breve empezará a quedarle como una bolsa con rayas), y de algún modo entremedias acabamos en la fábrica de piercings de Montera, donde Thor finalmente se agujereó un clon de su propio piercing en el otro lado del labio. Ahora se parece a Angy.
“¿me podrías indicar, por favor, hacia dónde tengo que ir desde aquí?”. “eso depende de a dónde quieras ir”, contestó el Gato. “no me importa demasiado a dónde...” empezó Alicia. “en ese caso da igual hacia dónde vayas”. “... bueno, siempre que llegue a alguna parte”, terminó Alicia como justificación. “¡oh! siempre llegarás a alguna parte”, dijo el Gato, “si caminas lo bastante.”
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