Ayer quedamos con Quique en el gallego de malasaña para despedirnos de él antes de que se vaya a Afganistán. Jo, eso si que es una putada, un fastidio. Menos mal que es poco tiempo y en menos que canta un gallo lo tenemos otra vez con nosotros.
Obviamente nos pusimos bien de vino y cosas ricas para conmemorar su partida. Tal era nuestra felicidad que al final acabamos rodando al Freeway, donde unas tipas estaban pinchando una música horrible.
En el gallego, Quique me contaba que el holandés lo crearon dándole patadas al Scattergories. ‘¿A ver, cómo se diría ventana?’ ¡zas! Patada al Scattergories y lo que salga. ¿Que son siete consonantes y una vocal? Pues siete consonantes y una vocal.
Es muy grande.
En fin, en otro orden de cosas, Luis Javier y yo estamos súper emocionados por que en apenas una semana conoceremos la canción que nos representará en Eurovisión. Yo soy súper fan de Eurovisión, lo veo cada año sin falta, y siempre mantengo la esperanza de que quedemos entre los cinco primeros puestos. Un anhelo tan absurdo como pensar que España pasará de cuartos alguna vez.
A ver si tengo tiempo y hago un resumen destripando a los finalistas y sus infames canciones. Mi objetivo, claro: ensalzar a los chicos de La casa azul y su ‘Revolución sexual’, uno de los temas que se quedó a las puertas de la lista de súper temazos del dosmilsiete (ayyy, cómo me arrepiento ahora de no haberla incluido), y que es una de las favoritas para viajar a Belgrado. ¡Ánimo Guille! ¡Tu puedes con esa marabunta de chonis y bisbalosos!








HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
Estoy 100% contigo, LCA a Eurovisión pero tal que ¡ya!... a ver si el día 8 sale todo bien en la preselección.
Ecantado de compartir, desde hoy, espacio en hola.com.
(Y suerte para tu amigo Quique)