El lunes cambié de compañía telefónica y me fui a esa que dice que éste es tu mejor momento, pum pum.
Para hacer nuestras vidas mucho más cómodas y asequibles, Jota y yo decidimos apuntarnos a un servicio de Tarifa Plana que nos permite hablar miles de minutos al mes por dos pesetas. Para contratar tal servicio, me explicaron en la tienda, era necesario llamar al servicio de atención al cliente y comunicárselo a un amable y eficiente operador que rápidamente tramitaría mi solicitud.
He de decir que lo primero que me sorprendió fue el agradable trato del contestador automático que te recibe con cada llamada y te obliga a interactuar con él repitiendo sistemáticamente las palabras “este número”, “no”, “este número”, “otras consultas”, "no", “este número”, “¡ESTE NÚMERO!” antes de pasarte, indefectiblemente, con un operador.
Primera llamada: tras hablar con dos telefonistas, se corta.
Segunda llamada: se corta.
Tercera llamada: por fin logro hablar con una operadora, que, tras explicarle el servicio que quiero contratar, afirmar ella que tal cosa no existe, verificar la información, hacerme repetir mis datos personales, y dejarme en espera más de siete minutos, me anuncia que tiene una incidencia en el sistema y se corta.
Cuarta llamada: se corta.
Quinta llamada: logro hablar con un operador que me informa de que lo que quiero hacer es imposible, y que llame desde el teléfono titular.
Sexta llamada: se corta.
Tras sufrir un colapso mental, llamo a Jota que me indica detalladamente qué tipo de insultos debo proferir en casos de ineptitud reiterada.
Séptima llamada: intento dar de alta el cupón de bienvenida. Me informan que ya está dado de alta.
Octava llamada: se corta.
Novena llamada: tras comprobar que el último operador me ha mentido descaradamente, llamo otra vez para dar de alta el cupón de bienvenida. Comienzan a tomarme los datos y cuando creo que todo está a punto de llegar a su fin, me solicitan los datos personales del titular de la factura, “para corroborar que eres mayor de edad” (¿?¿?). Como desconozco tales datos, he de colgar, no sin antes sollozar “te juro que soy mayor de edad...”
Décima llamada: hablo con dos operadoras y se corta.
Decimoprimera llamada: hablo con una operadora. Cuando empiezo a explicarle lo que quiero me informa que tiene una incidencia en el sistema y que no puede hacer nada. “Bueno, pues transfiera la llamada a otro operador”. “No puedo, tengo incidencia en el sistema”. “¿No puede transferir llamadas?”. “Tengo una incidencia en el sistema”. “Ah, y qué hago, ¿espero?”. “Llame más tarde”. “Mhhh, he llamado diez veces desde ayer, si marco una vez más se me van a caer los dedos, ¿sabe?”. “Voy a colgar”. “Bien, cuelgue, cuelgue...”
Decimosegunda llamada: doy todos mis datos y me dan de alta en el cupón de bienvenida. Intento contratar el servicio por el que he llamado desde un primer momento, me indican nuevamente que he de llamar desde el teléfono titular.
Decimosegunda llamada (bis): llama Jota desde su teléfono que no es titular ni es nada y lo resuelve en tres minutos.
No se si es que soy lerda, tengo mala suerte o simplemente el mundo de la telefonía móvil me odia.
SUPERENSERIO OS LO DIGO que esta misma tarde nos vamos a Bilbao a ver el concierto de !!!. No tenemos entradas ni nada pero pongo a dios por testigo que yo volveré habiendo visto a los de chckchckchckchckchckchckchckchck...
iSing: !!! // all my heroes are weirdos

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