El otro día comentaba con Jota la caótica carrera de Britney Spears, esa cantante que pasó de encarnar el sueño americano a convertirse en un pequeño cerdito rubio sospechosamente adicto al prozac.
Odiada por muchos y amada por otros tantos, desde su nacimiento artístico Brit no ha dejado indiferente a nadie. Actualmente se ha convertido en carne para los paparazzi, que no dudan en devorarla en busca de información día si día también.

Britannus horribilis
A principios de 2007, tras divorciarse de su marido, ese parásito llamado Kevin Federline, y sufrir un evidente colapso mental, Britney ingresa en una clínica de desintoxicación a lo Amy Winehouse, pero más chungo. Si Anita Obregón era sexy sexy, actriz, madre y bióloga, Brit es ahora ¿sexy, sexy?, chunga, madre y yonqui.
Al abandonar la clínica, Brit intenta recuperarse y comienza a vagar errática entre fiestas a las que acude sin ropa interior de la mano de su amiguita Paris Hilton. En un ataque de ira esquizoide se rapa la cabeza, dejando atónitos a sus miles de seguidores que no se podían creer tal arranque de furia capilar. Días después se lanza cual hiena sobre el coche de su ex-marido, e intenta atacarle con un paraguas. Su familia le obliga a ingresar nuevamente en una clínica de desintoxicación, y comienzan a circular rumores sobre supuestas carreras por los pasillos gritando “¡¡soy el anticristo!!”, con el número 666 dibujado en su ahora inmaculada cabecita.
En septiembre, y tras hacer una minigira peluca en cráneo, que le llevó por pequeños locales de Estados Unidos a golpe de playback, Brit protagoniza una apocalíptica reaparición en la gala de los MTV, presentando el single ‘Gimme More’. La canción es un temazo, pero sus recién estrenados jamones dejan tan boquiabierta a la audiencia que apenas nadie se da cuenta. Sus movimientos alelados tipo madelman y su extraña parálisis facial, incapaz de reflejar emoción alguna, no ayudan, y Brit recibe una lluvia de críticas por su penosa actuación. La leyenda cuenta que tanta inmovilidad fue producto de la visión que tuvo de ella misma en los monitores nada más salir, y se deprimió al ver la imagen tan lamentable que daba con sus lorcillas asomando por un bikini tres tallas menos de lo que necesitaba. Al parecer, se fue con viento fresco del escenario gritando “¡¡dios mío, parezco un cerdo gordo!!”, y acto seguido despidió a su peluquera. It’s Britney, bitch.
Un mes después, y tras una retahíla de imágenes en prensa en las que parece estar más acabada que Courtney Love, el juez le retira definitivamente la custodia de sus hijos. Para recuperarla, es obligada a pasar semanalmente un análisis de alcoholes y otras sustancias en sangre. Poco después, es declarada culpable de provocar un accidente con huída incluida, al más puro estilo Farruquista.

Y hasta aquí hemos llegado.
Con todo esto, anoche recibí este mail en mi bandeja de correo:
Cuando está en su peor momento personal, cuando todo el mundo la critica, es portada de revistas por sus escándalos y excentricidades, cuando hace el ridículo en la gala de los MTV... es en ese momento cuando descubro que AMO A BRITNEY... de hecho es ahora cuando he empezado a amarla, antes no la tragaba...
Su nuevo single es un auténtico jitazo. Decidí darle una oportunidad a su nuevo disco y desde luego la merecía. Bien es cierto que está plagado de esa mezcla entre pop ñoño y hip-hop que la caracteriza, pero también encontramos temas muy buenos, muy bailables, incluso atrevidos. Con una producción muy cuidada, Britney se ha atrevido con sonidos menos convencionales y muy cercanos al dance pistero, tipo alternativo o fashionable (compartirá sesiones con Justice o Simian Mobile Disco). Aparte de ‘Gimme More’ encontramos una incursión rayana en el electrowave en su temazo 'Heaven on Earth', además de el que será, seguro, su segundo single, y un bombazo en todas las cabinas mundiales: ‘Everybody’, un jit con samplers de ‘Sweet Dreams’ y en el que participa la propia Annie Lennox...
(por cierto, en tu entrada creí que ibas a decir "berrear canciones con Jota es mucho mejor" pero dices "acompañada" burburburbur...)
Y lo cierto es que así es: Britney ha vomitado todo lo que ha ido acumulando estos meses en un gesto de "lo mismo me da que me da lo mismo", y le ha salido un disco redondo, que nada tiene que ver con los anteriores. ¿Habrá la vicodina vuelto sabia a Britney? ¿Serán sus nuevos discos sinónimo de oscuridad e introspección? ¿Me estaré convirtiendo en una Brit-fans? Espero que no, no quisiera que me pasase lo mismo que a este niño...
Y a funcionar.
SUPERENSERIO OS LO DIGO que estoy a punto de batir un record: en tres semanas he adelgazado -200 gramos. Qué bien, ¿eh?, qué bien.
iSing: britney // gimme more
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Jota: ¿a que voy bien conjuntado hoy?
Yo: muy bien.
Jota: ultimamente conjunto guay, ¿eh? Aunque he descubierto que faltan cosas en mi vestuario...
Yo: no te equivoques: a partir de ahora siempre habrá cosas que le falten a tu vestuario. Es un círculo del que ya no puedes escapar.







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