Tengo 30 años y he terminado una relación de un año y medio con un hombre al que confundí con el que "Dios envío para mí" y terminé equivocandome. Estoy muy decepcionada, confundida y he andado buscando escritos que me ayuden de alguna manera a entender que me pasa y como dejar de sufrir. Pensé en usted, por que ya conocia su trabajo, pero no he encontrado nada en su portal (ni en encuentra.com) para aquellas mujeres que sufrimos de una ruptura amorosa y que creemos que el mundo se nos viene encima. Hoy es uno de esos días es lo que quiero sentirme diferente, salir adelante, pero le tengo miedo a que llegue la noche por que en la soledad de mi cuarto, los recuerdos se apoderan de mí y hacen de las suyas. Disculpeme si me extendí tanto, pero no llego a la etapa de aceptación y eso me tiene hecha un lio.
Querida amiga: Recuerdo esos días. Días en los que buscaba al amor. Ignoraba que el amor no se busca. Llega. Cuando pasas de los veinticinco y no te has estabilizado románticamente una carga de melancolía debe sostener el alma. Te comprendo. Te comprendo pues cada mujer ha sido creada para amar. La mujer ama diferente al hombre, su sicología tiene una urgencia de darse. La mujer es acogida, mundo interior y ternura. Cuando la mujer no puede encontrar al amor de sus amores, sufre. Sufre porque valga repetirlo, lo busca. El amor llega.
¿Cómo superar una ruptura amorosa? Me preguntas. Quizá mi primer consejo sería es que amar no significa aferrarse a nadie. Suéltalo. Amas porque hay en ti mucho amor para dar; no amas porque te falta algo o porque te sientes sola. Amas porque cada uno es amor.
Un segundo consejo: disfruta de tu compañía. Aprende a amarte tanto, que llegues al punto de ser todo para tí, de encantarte vivir contigo, de no necesitar ese “extra” para ser feliz. En un principio esto puede parecerte egoísta, sin embargo amiga, si tu no te amas y eres suficiente para ti misma, lo que te pasará al experimentar un fracaso, es precisamente lo que te pasa hoy, sufrirás y los recuerdos harán de ti su víctima. Eso se llama ausencia de identidad. Pues la identidad no te la da un hombre. La identidad en el amor, es ese estar en el mundo, trabajando, viviendo la vida de cada día, con esperanzas segura de que el amor va a llegar. Y llega cuando no esperas ansiosa. Llega cuando vives serenamente, con paz, sin urgencias.
En la soledad, no te conviertas en tu víctima. En la soledad, reflexiona: ¿qué espero para mí en una relación?: ¿qué merezco?; ¿cómo protejo mi corazón antes de entregarlo por entero? ;¿Qué me gobierna: mi corazón o mi cabeza? Al corazón es importante gobernarlo con la inteligencia cuando una es mujer soltera. Pues el matrimonio en verdad define y crea una identidad nueva en la vida. Pero mi reloj biológico Sheila, -me preguntarás. Amiga, vive aquí y ahora intensamente tu vida. Aprovecha al máximo ser una mujer soltera. Vive. Ama, sirve, haz ejercicio, destaca tu belleza, toma todos los cursos de desarrollo profesional que puedas, conoce a Dios y busca una labor social de entrega a los demás. Cuando te olvidas de ti misma y de tu necesidad de encontrar a alguien brillas. Sólo entonces los ojos masculinos fijarán su mirada en tí. El amor ha llegado. Pensaré mucho en ti. Sheila

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