Hola. Seguramente tu también has tenido alguna mala experiencia con una persona de tu mismo sexo. Muchas veces, cuando se ha experimentado esto, y al pasar el tiempo, lo que pasó, se sigue recordando como el primer día, indica esto, que fueron heridos los sentimientos y puesta sobre la cuerda floja, la propia autoestima.
Escribir sobre lo que te pasa “entre mujeres” muchas veces es importante para comprenderte a tí misma. Aunque hay mujeres que se pasan la vida entera sin reflexionar nada. Yo asumo que tú eres de las que sí lo hace ¿no?
Nosotras las mujeres somos las mejores amigas, o las peores enemigas; nos damos la mano para superarnos o simplemente ponemos obstáculos que impiden que la otra llegue. Por lo que es importante rescatar al corazón cuando se ha tenido un roce negativo con alguna amiga o con alguien que talvez en realidad no lo es.
Te cuento algo que viví en alguna ocasión. Se me invito a un importante evento orientado hacia la mujer. Mi exposición sería en torno a la identidad femenina y sus valores. Tuve el privilegio de abrir dicho evento. Además compartí honores como oradora con otra mujer muy importante dentro de su campo profesional. Muy emocionada por tener esta oportunidad quise hablar con una de las organizadoras a la que ya conocía con anterioridad. Una mujer muy hermosa a la que siempre admire por haberse convertido en reina de belleza en sus años juveniles y posteriormente destacado como profesional. El cariño sincero que sentía hacia ella, fue poco a poco siendo reemplazado por un malestar interior difícil de explicar. La fulanita en cuestión mostraba un claro rechazo hacia mi persona. Por lo que yo me preguntaba (toda mujer lo hace, esto es verdad) que había en mi personalidad que molestara tanto a esta amiga. No sólo se quejó de mí con alguien a quien estimo mucho, sino también ,se encargo de ser todo lo arrogante que pudo. Imagínate que estándo ya sentada esta servidora al lado de otra importante oradora me dice de forma muy fresca: “quítate de esa silla, ahí se va a sentar la secretaria de ”….oops.
Te imaginas por donde se fue mi autoestima (ya sabes, esa certeza interior de tu valía como mujer, que sirve para tener éxito en la vida).
Pues bien, la cosa es que hoy escribo, porque después de repetidos intentos por acercarme a su corazón no logré nada y el mío, quedó herido. Por lo que hoy hago esta reflexión.
Entre mujeres siempre van a existir las más fuertes alianzas, pero también los rechazos sin sentido.
-Entre mujeres siempre seguirán existiendo los grupos de apoyo, pero también los grupos que no dan entrada.
-Entre mujeres eternamente estaremos agradecidas, pero también ni siquiera daremos las gracias cuando algo no nos parece.
-Entre mujeres muchas seremos humanamente grandes, mientras millones se quedarán totalmente frívolas.
-Entre mujeres muchas haremos click e iniciaremos una gran amistad, mientras otras nos quedaremos con el regalo de la amistad que no fue recibida . Y así muchos puntos más….
Anyway, antes que termine el año quiero sacarme esta espina que se quedo clavada más que en mi alma en mi sicología femenina (¿qué raro verdad?)y desde estas líneas perdonar a quien despreció mi cariño y mi corazón. En fin, una experiencia más, una oportunidad (que espero no se va a repetir) para conocer como es el mundo sicológico y espiritual de la mujer. El mío y el tuyo. Al escribir este artículo pienso que he comprendido a esa amiga pues ¡no lo creerás! la espina milagrosamente desapareció.

Querida Sheila, qué triste, pero que alegría al mismo tiempo tu vivencia...creo que nos sirve a muchas para darnos cuenta de que no somos las únicas; a mi, en lo personal, me ha pasado muchisimas veces, pero gracias a los consejos de una VERDADERA amiga, que también es como mi hermana mayor (hermana de mi esposo) he logrado superar muchos desaires y las espinitas que he tratado yo misma de clavarme, no han logrado herirme mucho....
Te deseo Felices Fiestas al lado de tu familia.
Con Cariño, Maru
Sheila,a todas de una u otra forma,nos ha pasado.A mi personalmente le di mi hombro y también aguante sus depresiones para que terminara pateándome el trasero.Una mala tipa,pero mi catarsis fué dejar todo ahí,como un montón de hojas secas a las que se lleva el viento.Y esta reflexión:¡Pobre mujer bastante desgracia tiene,en ser como es!.Punto y a otra cosa.
Te remito cariños desde Argentina.
Que siento este pasaje que tu vida, pero tienes mucha razon, el corazon femenino muchas veces es inesperado y tanto existe el bien como el mal y lamentablemente es asi como tu lo describes, muchas nos daran su apoyo y otras te cerraran las puertas completamente.Y pensar que somos nosotras las que trasmitimos esto tanto al hombre como a la mujer al ser madres. Hay que reflexionar.