Los hombres son simples

simples.jpgLos hombres son simples. Es así. Yo tenía mis dudas pero a medida que pasan los años me doy cuenta de que en esta afirmación, no hay dudas que valgan. Tanto, que hay días que su simpleza me abruma.

Hoy, por ejemplo, me he quedado a comer en el trabajo. No suelo hacerlo porque a mi lo del tupper no me va nada, pero he descubierto que en mi japo (japonés) preferido, me traen la comida que yo quiero en menos de 15 min. Puntualidad japonesa. ¿O era suiza? Bueno, da igual.

El caso es que, armándome de valor, he cogido mi deliciosa bandejita de sushi con verduras en tempura y me he introducido en la sala de comidas destinada para este menester que tan bien habilitada tiene mi empresa, cuando, ¡oh Dios!, me he dado cuenta de que era la única chica de toda la oficina (que tampoco es que seamos muchas), que iba a compartir con un grupo de 5 hombres mi relajada y merecida hora de comida. Mal hecho. Sí, pero tengo tanto trabajo estos días que de 14 a 15 horas mi cerebro decide regirse por sus propias normas y no está muy lúcido a esas horas, por lo que no he tenido la capacidad de reacción suficiente que necesitaba para decir algo así como: "Anda, me acaba de llamar Ali (es mi compi, que ahora está de vacas, ¿y por qué hablo con tanto diminutivo?, para decirme que si quiero comer con ella; la pobre, me echa tanto de menos...). Así que no me ha quedado otra que sentarme y escuchar, y escuchar, y escuchar la cantidad de sandeces por minuto que pueden llegar a decir 5 hombres juntos en una hora de descanso.

Al principio la cosa no iba mal: un poco de arte, "no entiendo a Miró", "mi preferido es Monet" o "Pollock nos toma el pelo". Está bien, incluso me he animado poniendo en práctica conocimientos que adquirí durante los dos años que estudié Historia del Arte. Pero claro, todo esplendor tiene su declive. Y de Pollock, la cosa nos ha llevado a la carne argentina. "A mi me encanta el asado de tira", "uff, en mi barbacoa de 5x3 hago unos asados que ni te cuento", "pues yo no he probado nunca la carne argentina", "claro, tú eres de los de carne española, bien rica y jugosa". Alto.

¿De qué estamos hablando?¿Cómo hemos pasado de hablar de arte a la ternera argentina y a las mujeres?¿Es así de fácil? La cosa no ha terminado ahí, a los hombres les encanta recrearse en ese tipo de historias. Es como cuando eras pequeño que tu madre te decía: "niño, no se dice pedo, ni caca ni teta" y tú ibas y hasta hacías una canción con las palabritas. Pues esto es igual. Van los hombres y de la carne española bien rica y jugosa comienzan a hablar de que "cuando eres soltero y te llevas a una chica a cenar, si te lo curras bien, aunque pagues tú la cena, puede ser que ella ponga el postre". Evidentemente no he pensado en entrar en ese juego, que para quien tenga dudas, ha seguido más y más, sólo les he dicho que me parecían unos simples. Sin más. Y lo sorprendente de esto ha sido que ellos mismos han asentido, y me han asegurado, algo que todas las mujeres sabemos de sobra, que cuando se juntan varios tíos, de esas conversaciones puede salir de todo.

En fin chicos, no os voy a decir que las mujeres no hablamos de hombres cuando nos juntamos (¿es que acaso se puede hablar de otra cosa?), pero no nos sale esa vena ordinaria fruto de una enorme simpleza varonil.

¿Qué pensáis vosotros?¿Algo que decir en vuestra defensa?

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6 comentarios

Buenas he llegado,por casualidad a tu blog, y te felicito me ha gustado y entretenido bastante,ah por cierto si que das bastante envidia con lo de palma,me quedo con ibiza y no por las fiestas,realmente odio la isla en verano.
Solo una aclaracion, lo de simples lo diceds indignada, o realmente es por envidia, si somos simples y estamos cansados de decirlo,nunca vamos mas alla de las cosas ni somos retrocidos, y tampoco decimos no cuando queremos decir si,te suena....Ademas yo creo que si estas indignada es por que no estas a la moda,empezando por el minimalismo y siguiendo por las nuevas religiones y psicologos argentinos, lo primero que dicen es que hay que relativizar simplificar y a nosostros nos viene de serie, que se le va ha hacer? recuerda que menos es mas.. Ah y si nosotros podemos ser soeces y vulgares,perosin ninguna clase de maldad solo por simplicidad,pero en desayunos femeninos, te das cuenta la gran razon que telia Platon respecto a vuestro odio,he escuchado las mil y una descripciones de penes todas de caracter despectivo,y el antikamasutra que les han hecho a mis compañeras de agape,y de hay si que puede salir de todo. Bueno ya te he dado bastante la chapa, me voy a hablar en un fro de tunning.. je je

Pero dónde has estado metida????
Ya era hora que de que volvieras al blog.
Enhorabuena!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Mi niña, veo que trabajas demasiado y si además te juntas con estos hombres tan...típicos...vas a acabar fatal. Pronto te rescataré con un café palmesano.
Anyway, es cierto que los hombres son simples pero te aseguro que en una etapa laboral pasada que prefiero olvidar me tocó compartir mesa y tupper con un grupo de varias mujeres en torno a una mesa redonda y la cosa no era mucho mejor: que si recetas, que si los canelones me salen estupendos, que si cómo los haces... que si mi hombre no me ayuda nada en casa...DIOOOOOOOOOOOOOOOOS. Prefiero juntarme con los hombres simplones que analizar vidas machistas de mujeres frustradas.
He dicho.
x

Hola!!!!
Me gusta leer tu blog, estas muy liada supongo.
En mi curro no hay ninguna mujer y a veces pienso que no me importaria hablar con otra persona a parte de 5 hombres que ahi por la oficina, jeje

Hola Ruth!!! Que bien verte por aquí!! estoy totalmente de acuerdo contigo, y yo se lo recuerdo a mi mujer a diario. Soy simple, más simple que el asa de un cubo. Y quiero seguir siéndolo. Tenemos la capacidad de no complicarnos la vida. Además, esas reuniones son muy divertidas y sin sentido. Hablamos, comentamos e intentamos hacer la frase más graciosa de la comida, como si fueramos los protagonistas del Club de la Comedia. Con la única finalidad de reirnos, de sentirnos mucho más prácticos que las mujeres y mostrar nuestro sentimiento más macho ibérico al resto de la "manáda". En definitiva, no dejamos de sacar nuestro instinto animal que llevamos escondido, unos más dentro que otros. Pero, por suerte para vosotras, ese instinto se vuelve a esconder cuando acabamos esas "convenciones" machiles, y aparece el hombre romántico y atento que todas conocéis. En definitiva, ¡Somos la leche!

A ver si te animas a escribir más a menudo que eres muy divertida y me encanta tu estilo. ¿Has pensado en editar un libro?

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