Permítanme que resalte
la fuerza, la gracia, el arte,
que, en "Los misterios de Laura"
derrocha María Pujalte,
convertida en policía
que pone cara de tonta
y los crímenes afronta
con perfecta maestría.
Ella, sin darse autobombo,
es clavadita a Colombo,
detective despistado,
pero listo cual ardilla,
y, si veía una colilla,
concluía."Aquí han fumado".
"Laura" es mujer de despistes,
nunca jamás va de lista
-y menos de ilusionista-
pero, aunque es frágil, resiste
y , si hay que insistir, insiste
cuando cree que hay una pista.
A fuerza de ser realista,
"Laura" es todo lo contrario
a ese tipo visionario
al que llaman "mentalista",
y que deja por los suelos
a todos los de su equipo,
y a mí no me gusta un pelo
pues no soporto a ese tipo.
No sé si "Laura" es graciosa,
mas lo cierto es que cae en gracia,
que es la mejor de las cosas.
Y además muestra eficacia.
"Laura", señora normal,
para bien o para mal
resulta que es policía,
mas no tiene la manía
de creerse diferente
respecto a la demás gente.
No se siente "superwoman",
ni se busca antipatías
pues donde las dan las toman,
y huye de la egolatría.
Tiene carita de buena
mas las caza siempre al vuelo,
al malo sabe dar cuerda
y éste pica en el anzuelo.







HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
Escribir un comentario