"Sin tetas no hay paraíso".
Y con ellas ¿qué es lo que hay?
Un espectacular piso
para montárselo guay
pero siempre con permiso
y, además, en plan sumiso.
Y aquí incluyo yo este inciso:
lo que le ha pasado a "Cata"
fue cosa de mala pata.
Amargo le salió el guiso
al casarse con Cortés.
Le salió todo al revés.
Y no fue por interés:
ella lo hizo por venganza,
por revancha y por despecho.
Por eso acabó en el lecho
de un tipo de sucia usanza
al que se dio por esposa,
y esa fue la peor cosa
que pudo hacer en su vida
porque El Duque la quería.
Aquí me pregunto yo:
¿Qué tendrán que ver las tetas
con que "Cata" por rabieta
le dijera un día que no
al hombre que la adoraba
y que decidido estaba
a convertirla en su esposa
porque era para él su diosa.
Los apéndices mamarios
con que algunas engatusan,
que yo sepa, no se usan
en plan de fondo de armario
en que viven las ideas,
por más que a veces
a quien es su usufructuario.
En esto no se desmanden:
no es asunto de grosor.
No por tenerlas más grandes
se reflexiona mejor.
Como era ya previsible
el final fue total ruina:
lo de Duque y Catalina
era un amor imposible.







HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
Escribir un comentario