Buenafuente se nos va:
se marcha de vacaciones.
Diez meses quedan atrás.
Diez meses de sus "sermones"
de innegable calidad:
geniales son sus monólogos,
que son impecable prólogo
de espacio tan personal.
Mas creo que se le ha subido
el éxito a la cabeza:
se lo tiene muy creído
y eso le resta grandeza.
"Yo sé que estuve a la altura
de lo que de mí esperaba":
Así, con esa lisura
de modestia, remataba
su opinión sobre sí mismo,
como poniéndole tilde
a su visión nada humilde
en torno el "buenafuentismo".
Con esa frase...y lo visto,
yo creo que Buenafuente
se pone un poco insolente,
se está pasando de listo.
"Con Chikilicuatre -ha dicho-
he notado mucha envidia."
Que diga eso ya fastidia
y hasta queda en entredicho:
él se metió en esa lidia
por puro y simple capricho
y porque estaba seguro
de que con el susodicho
iba a llevárselo crudo.
Buenafuente se nos va.
El programa sigue abierto
y ,al frente de él, queda Berto.
Tiene la oportunidad
y responsabilidad
de sustituir al maestro,
que muy pronto volverá
porque..."ha salido un momento"


HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
Escribir un comentario