Antena 3 ha triunfado
con la seria "El internado",
espacio que no me gusta
y que, encima, me disgusta.
Yo reconozco que atrapa
y que, en conjunto, funciona
porque es como una encerrona
y, en su misterio, te empapa.
Pero creo que se pasan
con tanto chirriar de puertas,
pasadizos y reyertas,
que a mí hasta me sobrepasan,
y algunos toman ya a guasa.
Hay demasiado misterio
y, de la histeria en el filo,
viven con el alma en vilo.
Todo huele a cementerio,
todo es como un contubernio,
hay exceso de improperios...
Más que internado-internado,
es "casa de los horrores":
ése es el nombre, señores,
para tal desaguisado
de inacabables desgracias
formando un negro rosario
con un perfil victimario
que tiene muy poco gracia.
Con un oscuro pasado
y un muy incierto futuro,
los chicos de "El internado"
lo están pasando muy duro.
Los niños parecen viejos;
los viejos son...como niños
los jóvenes son diablejos
de aspecto barbilampiño,
y suelen tener un guiño
que a todos dejan perplejos.
La serie busca impactar
por detrás y por delante.
Se busca lo horripilante,
impactar por impactar.
Cajón de sastre, el guión
es de historias un agobio
-historias todas de oprobio-
que corta la digestión.
Dejo aquí mi conclusión:
Al que tenga el "privilegio"
de entrar en este colegio,
le habrá caído el marrón
del más negro sortilegio.


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