¿Jesús Vázquez contra Risto?
A eso se reduce O.T.,
programa que, por lo visto,
no consigue convencer.
¿Es que está todo previsto
para ganarse a la audiencia?
¿La cosa está entre dos listos
y aquí todo es prepotencia?
¿Qué pasa con los triunfitos?
¿No eran los protagonistas?
¡Ay, san Antonio bendito,
los pobres van de coristas!
Es triste que en un concurso
la noticia sea al jurado:
un más que pobre recurso
Telecinco se ha buscado.
La gente no ve el programa
pensando en los concursantes
sino por ver las soflamas.
Esto ya no es como antes.
En este triste cotarro
se han roto todas las leyes,
y es que aquí ha pasado el carro
por delante de los bueyes.
Jesús Vázquez tiene bula
y, a su modo, manipula.
Buscando ser siempre el centro,
al que está a su lado anula
y, cuando hay un desencuentro,
con cualquier cosa especula.
Siempre va a cara de perro
buscando rizar el rizo,
y es el niño en el bautizo
y es el muerto ...en el entierro.
Mas con Risto pincha en hueso
pues Risto da mucho estopa
pues Jesús es más espeso
cuando no hay viento de popa.
Las martingalas escénicas
del concurso de este año
van resultando patéticas
pues le están causando daño
al certamen musical:
No, no se puede triunfar
echando mano de apaños.

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