Los cronistas deportivos
siguen todos en sus trece
porque, obtusos y obsesivos,
del idioma hacen despiece.
Nos hablan del palo corto,
nos hablan del palo largo...
y yo que me quedo absorto:
¿es que son palos de encargo?
Permítanme que me ría:
Los dos palos son iguales.
No hay ninguna portería
con formas trapezoidales.
Si nos dicen que el balón
entró por el palo largo
dan casi la sensación
de que fue un gol con recargo.
Y hay goles que son regalos
pues los mete el delantero
por el palo del portero:
¿no son suyos los dos palos?
¿Y qué pensar cuando afirman
que hay un balón "dividido"
Y después no nos confirman
si es que alguno lo ha partido?
A lo que era antes centrar
ahora llaman asistencia.
Y el tiempo para el final
no falta sino que...resta.
Ya no se dice regate:
ahora se llama encarar
Y quedan más disparates
que hay que desenmascarar.
Meter gol es definir
cuando lo suyo es ...marcar
Y fallo no oirás decir:
es "no materializar".
Si el marcador no ha cambiado
dicen que está inalterable:
si nadie puede alterarlo
firmen, de entrada, ya el empate.
Y ya no dicen final
sino finalización.
Pronto dirán que empezar
es.. ..inicialización.
¿A dónde quieren llegar
con tanta cursileria?
¡Que piten pronto el final!
¡Vaya jerga, madre mía!

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