¡Desgraciada noche locala que ha vivido Ronaldo!
Soñaba con tres bicocas
y se equivocó de caldo.
Del fútbol mundial heraldo,
cuando buscó portería
no encontró lo que quería
y se vio ante un aguinaldo
de muy distinto señuelo,
sintiendo un rápido escaldo:
las tres eran tres "travelos".
Despues de algunos regates,
cuando se abrió la piñata
Ronny pronto dijo:"¡Tate!
Aquí he metido la pata".
Del punto de caramelo,
él, que se las prometía
de que todo le iría al pelo
y que la noche sería
casi de tocar el cielo,
pasó a verse en un revuelo
que imaginar no podía
por picar en el anzuelo:
el famoso futbolista
ha tenido poca vista
y hoy carga con el mochuelo.
Fue una fiesta...con sorpresa
bastante desagradable.
Muchos creen muy probable
que, en situación como ésa,
Ronny estuviera algo ciego
y se diera cuenta luego
...del pelo de la dehesa.
Otros, malintencionados,
este extremo en duda ponen
y es que, atrevidos, suponen
que el "crac" estaba enterado.
Ronny se sintió estafado
en cuanto a la mercancía
pues no era lo que quería.
Después se sintió humillado,
cosa que bien merecía.
El asunto fue al juzgado
y...¡a ver lo que dice el juez!
Y, colorín colorado,
este cuento...sigue en pie.

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