Hay veces en que la vida
no es perra para los perros.
Mas no depende de éstos:
todo es cuestión de la”guita”
de que disfruten sus dueños.
En California han abierto
un par de hoteles de lujo
que experimentan, por cierto,
de canes un gran aflujo.
Y no es que los perros entren
acompañando a sus dueños:
los canes son los clientes,
el hotel es para ellos.
Disponen de balneario,
servicio de habitaciones,
hay piscinas y urinarios,
no faltan televisiones
con dibujos animados,
porteros, animadores,
incluso hasta un parvulario
y un montón de cuidadores.
El silencio es el problema
pero hay perros comedidos
que, por principio o por flema,
atenúan sus ladridos.
Tambien hay peluquería
abierta veinticuatro horas,
que para sí ya querrían
infinidad de señoras.
No hay propinas, lo lamento:
nadie allí percibe un chavo.
Pero ellos, moviendo el rabo,
muestran su agradecimiento.
Por el precio no pregunten:
son sitios de cinco estrellas.
O sea, blanco y en botella:
cuando lo vean...no se asusten.
No es que quiera echarle hierro
pero les dejo este dato:
hoy viven algunos perros
mejor que muchos humanos.







HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
Antes de dejar a nuestras mascotas debemos procurar que el hospedaje cumpla con todas las necesidades básicas que nuestros animalitos necesitan.