
La vida es fascinante: sólo hay que mirarla a través de las gafas correctas
Alejadro Dumas
Que soy una cotilla empedernida no es nada nuevo y si no, que se lo pregunten a mi pareja que, sin dar crédito, observa como dejo absolutamente cualquier cosa que esté haciendo para, al menor ruido de voces en la escalera, correr de puntillas y pegarme a la mirilla para así fisgar lo que está ocurriendo fuera.
Esta situación podría darse en cualquier caso. Por ejemplo, si yo fuera una importante TEDAX (puestos a imaginar no quiero ser una TEDAX cualquiera, sino una muy importante) y estuviera en uno de esos momentos límite donde a cinco segundos de una explosión tengo que decidir si cortar el cable rojo o el azul, iría corriendo a la mirilla si escuchara un ruido sospechoso en el rellano de mi casa.
Afortunadamente la seguridad ciudadana no está en mis manos.
A mí no me gusta autodenominarme cotilla, prefiero decir que soy una persona con intereses sociológicos en el comportamiento humano. Soy además y sin duda alguna, una buena vecina que se preocupa por el bienestar de sus colindantes y que se interesa, en concreto, en el estudio de sus conductas sexuales.
Sí, me gusta saber la frecuencia con la que mis vecinos copulan, para algo somos vecinos. Me gusta y me intereso por sus diferentes grados de satisfacción dependiendo del día y de las discusiones que tienen (normalmente económicas, típico en época de crisis). Si he de ser sincera, he de reconocer que últimamente me tienen preocupada, parece que están perdiendo el apetito sexual y eso es algo que verdaderamente me inquieta ya que así, dejan un vacío en mi vida que no he tenido más remedio que llenar con el bendito San Facebook.
Para el que a estas alturas de la vendimia no lo sepa, Facebook es simplemente una red social que te conecta con tus amigos y con lo que se comparten vínculos, vídeos, fotografías e incluso estados de ánimo. O, dicho de otro modo: Facebook es una herramienta perfecta para el que, como yo, no tiene nada mejor que hacer que cotillear al prójimo.
No hace demasiado, una inesperada lectora y amiga a la que invité al Facebook me preguntó "¿para qué sirve eso?", yo la contesté algo así como "para ver y estar en contacto con tus amigos y para reencontrarte con antiguas amistades o viejos novietes". Ella contestó "pues no me interesa: con los antiguos amigos con los que no tengo contacto, es porque no quiero saber de ellos y de mis ex, prefiero no saber...". Efectivamente tenía razón, Facebook no va hacer de tu vida algo mejor, sin embargo, entretiene mogollón a gente que, como yo, se hace adicta a cosas inservibles y a aplicaciones que sólo consiguen que pierdas el tiempo.
Con Facebook podrás:
- Ver como tus ex novios se han quedan calvos (sin excepción) y comprobar que los que antes eran unos auténticos Adonis, ahora son seres rechonchos sin ningún atractivo
- Ver como tus antiguas compañeras de colegio se han convertido en auténticas conejas haciendo una importante labor al planeta aumentando el índice de natalidad.
- Sorprenderte a ti mismo mirando fotos que no te interesan para nada como, por ejemplo, las fotos del viaje de novios en Punta Cana del amigo de un amigo que no conoces ni por asomo.
- Mirar la lista de amigos de tus amigos. También podrás comprobar como eres capaz de perder el tiempo viéndote mirar, con sumo interés, la lista de amigos que tiene el amigo de un amigo de tu amigo. Esto es, como imaginarás, harto interesante.
- Hacerte amigo de un conocido con el que si te encuentras por la calle, disimulas y te haces el loco para no saludarle ya que, en el fondo de tu corazón, le odias.
- Hacerte fanático de grupos tan importantes para la humanidad como "Yo tampoco he visto nunca una foto de Hitchcock de joven" o "Soy de los que creen que los piojos los tiran desde avionetas"
A pesar de todo esto, a mí Facebook me tiene enganchada y es por esto por lo que he creado un grupo de Pastelitos Envenenados al que te invito a unirte pinchando aquí y una página en la que te puedes hacer fan de este blog pinchando aquí.
No hará que tu vida se vuelva apasionante pero, con suerte, podrás ver las fotos de las últimas vacaciones de alguien a quien no conoces de nada...







HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
Comentarios Recientes