Para que el sueño, la riqueza y la salud se disfruten de verdad, es necesario interrumpirlos
(Jean Paul)
Nadie sabe más de tendencias, moda, portadas y revistas que nuestra querida, adorada y entrañable Heidi y por tanto, a nadie más que a ella se le puede permitir el abrir una web cuyo nombre sea fashionisima.es.
Si te interesa la moda, las celebridades y cual es el último grito para este verano, pues ya estás haciendo de fashionisima tu Biblia, tu libro de cabecera y tu credo: sin ella, no serás nada.
Heidi puede actualizar la web hasta 10 veces en un solo día y sus artículos, claros, concisos, participativos y muy divertidos, os alegrarán la existencia de manera prodigiosa.
El caso es que el otro día Heidi me habló de su nueva sección: "la obsesión de la semana", y me invitó a que participara con una de las mías... ¿Tenéis vosotros obsesiones?, si es así, ir mandándoselas ya que por lo que a mí respecta, tengo tantas que no sé por cual empezar....: digamos que no recuerdo una sola semana en mi vida que en mi cabeza no floreciera una nueva obsesión.
La comida macrobiótica: Un buen día y sin ayuda de nadie, decidí que los alimentos que tomaba eran los causantes de todos mis males y, de nuevo, yo solita y sin ayuda de nadie, decidí también que la solución estaba en comer única y exclusivamente comida macrobiótica. Durante un tiempo me pasé los días comprando vegetales, frutas, algas y productos de soja fermentados. Y fue más o menos cuando se me puso cara de acelga, cuando decidí que me había aburrido de esta nueva filosofía tan poco apetitosa.
Esto me recuerda a cuando me hice vegetariana... Dejé de serlo en el momento en que me metí, creo que sin darme cuenta, un muslo de pollo grasiento en la boca... La verdad es que nunca tuve mucha credibilidad con esto del vegetarianismo, ya que sostenía que era de una nueva ola de vegetarianos que pueden comer huevo, pescado, calzar zapatos de piel y que sostienen que el pollo y el pavo no son carne de verdad, sino un genérico o algo así.
El maletín del maquillaje: Recuerdo que me encontraba yo un día sentada en el baño de mi casa (sentada porque sí, con la tapa cerrada y mirando al infinito...por dios, que yo soy un ser puro; al igual que me gusta sentarme en el sofá, pues también me gusta sentarme en mi taza del váter) cuando me sorprendí a mí misma dándome cuenta que no podía seguir viviendo si no me compraba urgentemente un maletín de maquillaje de esos profesionales y enormes con millones de compartimentos. Nunca imaginé que la búsqueda de un maletín me fuera a resultar tan complicada, porque yo tenía un maletín en mente y no me valía cualquiera. Después de visitar absolutamente todas las tiendas en las que vendían este tipo de maletines y dedicar dos semanas a la búsqueda, acabé comprándomelo por Internet en Bobbi Brown un maletín que consiguió que durmiera tranquila hasta mi próxima obsesión.
Un par de zapatos (uno de tantos): Creo que los zapatos en general (y este par de zapatos en particular), son el objeto de mis mayores obsesiones. Recuerdo la vez que me enamoré de un par de zapatos que yacían en el escaparate de una tienda en la zona de Taksim en Estambul. Yo iba con prisas y no tenía tiempo para entrar, pero me ocurrió lo que suele pasar con este tipo de obsesiones: que yo ya me había enamorado y que los zapatos no podían salir de mi cabeza. Durante tres días no encontré el momento para volver a esa zapatería y comprarlos, esto sucedió durante un viaje de trabajo y no encontraba ni el modo ni el momento de acercarme hasta ahí. El último día, ya subida en un taxi camino del aeropuerto, pedí al taxista que diera la vuelta y me llevara a Taksim para poder comprarlos. Cuando llegué, me dieron la trágica noticia de que no los tenían de mi talla: ni corta ni perezosa opté por comprarme los de un número menor (siempre creo que el dilatador de calzado va a hacer el milagro que nunca hace). Perdí mi vuelo, tuve que hacer otra noche en Estambul y a mi empresa el par de zapatos le costó un nuevo billete de avión y otra noche de hotel. A mí, sin embargo, no sólo me costaron un ojo de la cara, sino que la única vez que me los puse, conseguí que se me quedaran los pies como los de esta geisha.
La Vaporera: ¿Qué es una vaporera? Pues simplemente un artilugio que te permite cocinar los alimentos al vapor. Cualquiera que me lea pensará que soy una sibarita de paladar fino: pues nada más lejos. Pero esta obsesión la tengo muy reciente y no puedo más que compartirla con vosotros. Desconozco como empezó la historia de la vaporera, sólo recuerdo que un día amanecí completamente obsesionada con adquirir una. Como últimamente ando mal de tiempo y no puedo recorrerme todas las tiendas que me gustaría, "sólo" pude optar por ocupar toda una mañana de trabajo en buscar y comprar vía Internet, la vaporera que me hiciera feliz. Como no conseguí decidirme entre la vaporera clásica de bambú y la ultra moderna de silicona de la marca Lékué, pues acabé comprándome las dos. Durante una semana y media sólo cenamos pescado al vapor. Ahora, tanto mi novio como yo sabemos que las vaporeras nunca volverán a salir del armario de la cocina donde las he guardado pero... ¿y lo feliz que me hicieron ellas durante esas dos semanas?.
El reciclaje y el cambio climático: No sé de donde me saqué que el ponerle freno al cambio climático dependía en exclusiva de lo que hiciéramos nosotros dos en casa. Fue tal mi obsesión por el calentamiento global, por las corrientes marinas y por el balance radiactivo terrestre, que durante días tuve unas terribles pesadillas donde comprobaba que nunca más iba a poder tirarme en el césped, ni darme baños de espuma y que tendríamos que vivir en una casa muy fea y yo no podría peinarme nunca más (¿?). A todo esto, el espíritu de Al Gore (también sin peinar) me acechaba y me culpaba a mí del mal global ya que nunca puse en mi casa un bonito cubo de basura para reciclar. Estos sueños me hicieron comprar el maldito cubo y como no me valía cualquiera, gasté más gasolina, más energía y más papel (había que consultar revistas de diseño), de lo que Al Gore hubiera podido imaginar en sus peores pesadillas.
La rosa mosqueta: ¿Alguien sabe la cantidad de maravillosas propiedades dermatológicas que tiene la rosa mosqueta? Pues son muchas: muchas y muy buenas. Más o menos os lo resumiría de este modo: la rosa mosqueta es la octava maravilla del mundo y si no te haces con al menos una crema que tenga como base la rosa mosqueta, morirás. Y si no mueres, tendrás una piel horrible el resto de tu vida. El caso es que yo, inocente de mí, un buen día di con un aceite de rosa mosqueta, lo compré y desde entonces me creó una adición terrible y una obsesión aún mayor. No me bastó ni con el aceite ni con leer todo lo que encontrara sobre este tipo de rosa: tuve que comprarme todas las cremas y aceites del mercado que contuvieran rosa mosqueta. Hasta me alegré de que a mi amiga la operaran de apendicitis para demostrarle lo buena cicatrizante que es. Y no, no tengo acciones ni nada parecido. Es una obsesión como otra cualquiera. Probadla y veréis.
Me queda hablaros sobre la obsesión por un bolso deportivo de Merc (muy cachondo teniendo en cuenta que yo no hago nada de deporte), por cuando me dio por comer únicamente brotes de soja, cuando me dio por llenar mi casa de orquídeas salvajes. La obsesión que sufrí por una gabardina, por una casa (sí, también por una casa) y un largo etcétera.... Pero sería imposible escribir un solo artículo sobre todas mis obsesiones. Necesitaría una colección de 12 tomos de esos que si se te cae uno en el píe, te lo rompe en dos.
A las obsesiones hay que tratarlas bien y con sumo cuidado y darles todo aquello que piden, si no lo haces, te sale un eczema horrible en la cara que no podrás curártelo ni con rosa mosqueta.







HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
jajaja, me he reído un montón con tus obsesiones. ¡Eres genial! Por cierto, yo también me compré una vaporera de bambú hace poco. Estuve una semana sin dormir hasta que me hice con ella y ahora está muerta en la cocina. ¡Gracias por la reseña! Tendré que invitarte a algo, ¿no?
Ay Kiku de la "O"! (o, de obsesiones, claro), qué desgrasiaíta mushasha tú eres teniéndolo tooooooooooooo!!! (léase aflamencado y freak, please).
qué contento estoy de leerte again (serás una de mis obsesiones?).
lo que más me ha gustado es lo condescendiente que eres con ellas. cómo las mimas y aceptas. así seguro que te crecen fuertes y sanas, jaja.
hija, qué envidia, pues yo, obsesivo como el que más, luego voy y me fustigo. NONONO!!!
Vivan los zapatos! y los complementos! y la cosmética!
como decían en "Laberinto de Pasiones" al Príncipe: "te encanta la cosmética?" "pues claro!".
En fin, todo sea porque no vuelvas a soñar con Al Gore Despeinado (que debe de ser horrible).
Anécdota: el otro día me pararon en la calle para hacerme una foto una "CoolHunter" (yo encantado, pero creo que ella era un poco de Segunda Regional), y una señora en NY me dijo que yo era "muy Vintage".
qué quiero decir con eso?: pues que di por bien empleadas mis obsesiones de rebuscar en rastros, usar tratamientos capilares de toda índole, comprar zapatos raros y usar antiacnés y antifatigas de todos colores y formas, jaja.
así que a veces las obsesiones dan frutos y alegrías!.
un beso enorme a ti y tus lector@s, y muchísima suerte a Heidi! (la visitaré, la visitaré).
Querida Heidi, a mí no me des las gracias. Te acepto la invitación y asunto arreglado ;-)
Mi querido HKB no te fustigues mucho, si nuestras obsesiones al final no hacen daño a nadie ¿no? Bueno, al menos creo que las mías, no… las tuyas después de leer lo de “me fustigo”, pues me da que pensar… jajaja…
Yo también quisiera hacerme una foto contigo y adoro que seas tan Vintage… :-D Está claro que nuestros esfuerzos y el dinero que nos dejamos en nuestras hijas (las obsesiones) dan su fruto.. Besitos mil
Rubia... tu blog me censura! Te he escrito un comentario esta mañana y el muy maldito lo ha hecho desaparecer V_V
Aix... pues eso sí que es una gran pérdida, morenito de mi coraçao... Anda, no seas vago y vuélvemelo a escribir, que para algo eres joven y lozano ;-)
Noooooo, la rosa de mosqueta no!!!!!Y estas segura que es obsesión???a la mierda, llevo 3 meses yendo a una farmacia que está a tomar....de mi casa porque venden el aceite, gel, leche hidratante corpal, facial y cortorno de ojos de purita rosa de mosqueta!!!!!!Tiene solución???O sólo me queda esperar a que llegue otra????
anonimus Pero cual es tu problema con la rosa mosqueta? Temes haberte obsesionado? En tal, caso, no te preocupes, obsesiones como esa sólo te harán mas bella. Si vives en Madrid puedo recomendarte un par de supermercados ecológicos donde venden toda una gama de cremas y aceites de rosa mosqueta que son una maravilla (así no tendrás que irte hasta la farmacia esa) y, en cualquier caso, la marca Babaria tiene un aceite de rosa mosqueta que no sólo es muy barato, sino que además es una auténtica gozada.
Yo me obsesiono con pequeñas cosas, una crema, comprar algo de ropa (lo que sea, da igual), ver lost, comprar revistas cuantas más mejor. Recuerdo una vez que no fui capaz de irme de la gasolinera sin la revista de turno, venía empaquetada porque regalaban un bolso. A los 4 ó 5 días de tenerla en casa, mi novio me preguntó: para qué te compras una revista si ni siquiera le quitas el plastico y la lees?
GENIAL EL POST!
Menuda amiga estás hecha! mira que alegarte de su operación! Yo solo estoy obsesionada con un chico...tiene solución?
neil, querida, lo que tu novio (el marinerito, no?) no sabe (como tantos otros) es que las revistas en sí no nos interesan en absoluto, no interesa lo que regalan y cuanto más grande, mejor :-D Aunque sea un bolso que se rompe a los 5 min o unas sandalias de plástico que no te puedes poner por el olor tan fuerte que desprende a alquitrán. Una vez me puse un bikini verde que regalaban en una revista, y toda la piscina acabó verde (y yo también). Maldito cabrón, no te puedes imaginar como desteñía. Muchos besos
Mi queridísima amiga iden, sabes que sentí mucho tu cicatriz y sobre todo, tu susto, pero no me puedes negar que valió la pena sólo por conocer la rosa mosqueta ;-) Y no, tu obsesión no tiene solución… aunque espero que amaine, porque esas obsesiones tan fuertes no son buenas para la salud (mental). Besitos mil!
La repostería para mí ha sido y es una gran desconocida. Suelo ir a mi pastelería preferida y elijo (sin permiso de mi trasero).
Pues me inicié en estos temas, no con un flan chino mandarín, no, me levanté un día con la idea recurrente de hacer una tarta de chocolate con almendras y arándanos. Me apetecía tanto que me creí totalmente capaz, y como no me podía deshacer de la idea, no de comérmela sino de elaborarla, allá fuí. Para empezar no tenía molde, ni almendras, y mucho menos arándanos; no pude cocinarla hasta que me hice con todo lo necesario... y en este caso la espera tengo que confesar que NO valió la pena.
Aquella masa desparramada de chocolate me colocó en mi lugar. Quietecita estás más guapa.
Jajaja cómo me he reído!!
De sobra está decir que me siento profundamente identificada... Una vez busqué unas botas tal como las imaginé en un flash de inspiración(¿?)durante...dos años!! varios países y ciudades tuvieron que ser escudriñados por mi novio y yo para que al fin al muy infeliz se le ocurriera comprarme algo parecido...pero no era igual! jajaja
Bueno, creo que también tengo varios tomos que llenar, en estos momentos llevo tres meses a la caza de unos aretes rojos, que me fulminarán de amor al verlos y en ese instante sabré que sí, en efecto, son los indicados y que el amor de verdad, existe. ;)
Besos!
Aldonza
Querida Paz.. Yo más de una vez he hecho algo parecido a lo tuyo ¿quién nos mandará hacernos las cocinitas? Pero lo que poca gente sabe, es que cuando se tiene esa imperiosa necesidad: hay que hacerlo. ¿Crees que yo tengo alguna idea de bricolaje?: NINGUNA, pues me he pasado el fin de semana restaurando una mesita de noche del año pum ¿ha merecido la pena? Creo que sí. Pero ahora no sé donde ponerla y creo que irá directamente al trastero (de donde nunca debió salir…). Aix.
Aldonza! Ya venía yo echándote de menos… ¡¡mira que te pongo falta, eh!! ;-) ¡¡y lo que me he reído yo con tu comentario!! Tienes un novio que es un santo varón :-D Pero chica, si no es IGUAL que como una imagina, entonces no tiene gracia. No vale con que ese par de botas sea “parecido”… Si consigue ser solo parecido, irán a parar al trastero (junto con mi mesita de noche ajjajaja) Besitos mil
Me ha encantado leerte querida Kiku,
hay alguna que otra obsesión que comparto contigo,
en especial la de la rosa mosqueta, los zapatos...
así somos...
Te mando un beso grande
Querida Mónica, me alegro que te haya gustado... Por cierto, he de decirte que, tu blog me parece una delicia...
¡Arriba la rosa mosqueta! ;-)
Besos
Querida Kiku, me encanta leerte. Yo soy adicto a la rosa mosqueta desde hace años.
Te recomiendo que visites un blog divertido y lleno de glamour, sólo la cabecera os va a encantar.
http://blogs.cope.es/elblogdenachomontes/
Que mi blog te parezca una delicia es todo un honor...
Un beso
Muchas gracias Kiku Montejo por visitar mi Blog, ha sido un descubrimiento el entrar en el tuyo. Entiendo perfectamente tu problema con el no tacón :)
Besooo
Pablo L y Nacho Montes: Muchas gracias por estar aquí y muchas gracias por la recomendación del blog. Lo visitaré.
Mónica: No puedo decir más que GRACIAS
Hola,
Leo desde hace poco tu blog, y me pareces genial! La verdad es que es la primera vez que dejo un mensaje para felicitar a alguien. Soy nueva en esto! :) Me he enganchado a leer blogs desde que una amiga me ha recomendado el siguiente que también os lo recomiendo a vosotras. Es de una mujer alucinante, es una pasada lo loca que está pero qué de verdades dicen. os lo dejo por si os gusta:
http://conversacionescondivva.blogspot.com/
Mi querida amiga: Muy interesante tu artículo. Lo malo de la vida, son las obsesiones. Y se pueden sufrir por muchas cosas. Por bolsos; mansiones; tacones con mucho glamour /ésos, que les llaman Manolos/ viajes, modelitos exclusivos de famosos modistos, todo, todo y todo...
Claro que otros, se obsesion con otras cosas. Por ejemplo con una barra de pan, recién salida del horno. Y ya en el escaparate, miran a la panadería. Esas barritas, reposan sobre un mantel de cuadros... y éllos las miran y remiran...
Buscan en los bolsillos; les dan la vuelta al reves; pero nada de nada...
Siguen OBSESIONADOS con esa pequeña barra de pan, con ese mordisco, con llenar esa boca de hambre...
Aplastan la nariz contra el cristal, como si de una escena de Oliver Twis se tratase, allá en la vieja Inglaterra, en un barrio triste y miserable de Londres.
No pueden entrar a comprar esa barra de pan...
Gruesos lagrimones ruedan por sus mejillas famélicas.
Como verás querida amiga, hay todo tipo de obsesiones.
La vida es sumamente complicada.
Saludos
Rosa Paredes
Hola Leticia, muchas gracias por tus palabras, muchas gracias por quitarte la virginidad aquí con tu comentario y gracias también por la recomendación. Nos pasaremos para ver qué tal el blog que nos recomiendas. Un beso gordo y espero volver a verte por aquí… y sobre todo, que te siga gustando este lugar.
Querida Rosa, un comentario sobrecogedor el tuyo… Sí, impresionante. Pero no nos confundamos, una cosa es un artículo de este blog en el que prima (en la medida de lo posible) el sentido del humor, y otra cosa, es la vida real (y, créeme, yo sé mucho de esa vida de carne y hueso y de esa vida de falta de carne y hueso). No podemos llevar cada texto a las injusticias y a la mierda de mundo en el que a veces vivimos.
Recuerdo una vez, hace mucho tiempo, en otro espacio que no era el de Hola.com, que colgué un artículo que hablaba más o menos de lo que tú vienes a decir: de la cantidad de caprichos absurdos que me puedo permitir cuando, en otro lugar, alguien no tiene ni donde dormir. Justo había vuelto de un viaje a la India y volví muy impresionada.. y además, sintiéndome muy mal conmigo misma. Bueno, pues los lectores me echaron a los perros, ¿y sabes por qué?, porque a mí blog venían a divertirse… y lo entiendo. Cada uno, en su casa, supera sus problemas como puede: unos tienen conciencia social (como tú), otros superan un cáncer, otros superan un ataque de cuernos, otros no duermen como las hipoteca les asfixia…pero aquí, vienen a pasar un buen rato… Todos tenemos derecho a olvidar, que vivimos un mundo muchas veces horrible y sobre todo, terriblemente injusto.
Un beso querida, con la esperanza de un día, nos encontremos con un mundo mejor.
Yo sólo tengo una obsesión (rechinar de dientes), una única obsesión (chirriar de hoja de cuchillo sobre piedra de amolar), una obsesión irrefrenable (mirada de ojos exorbitados y sanguinolentos), eliminar a los obsesos, acabar con ellos, torturarlos, despanzurrarlos, despellejarlos, despeinarlos y cortarles las uñas de la forma más irregular posible, me obsesionan los obsesos, esos obsesos, esos, esos...
Por Dios, fnv, has conseguido ponerme todos los pelos de punta...
Miedo me das...
Una consulta sobre la doble personalidad me ha llevado hasta tu blog. Carambola perfecta. Me gusta la perspectiva desde la que analizas lo que te pasa. Me he reído mucho y me has hecho revivir mis obsesiones. La laca es una de ellas.Un saludete.
Hola niki, curiosísimo eso de que una consulta sobre la doble personalidad te traiga hasta aquí...: me hace pensar!
me alegro que te hayas reído. Si tu obsesión es la laca, qué te parece este otro blog? http://blogs.ya.com/elhombrelaca/
Será esta la relación de mi doble personalidad? ;-)
Un abrazo
La laca es un material noble y, como tal, acercarse a él debe ser un ejercicio de máximo respeto. Para mí es una sustancia energética, algo que me permite salir a la calle con el mismo peinado de Elvis (después de haber visto por enésima vez “Blue Hawaii”), o emular a Robert Smith cuando me da por martirizarme con la música de los Cure. Si necesito recibir energía me construyo una parabólica capilar, si por el contrario me resbala lo que pasa a mi lado opto por un flequillo impermeable... La laca es pura vida. Todo el mundo puede ser un metrosexual, filósofo, arquitecto, ingeniero o playboy en paro. Pero yo prefiero ser un especialista en la vida. Pues si me dan a elegir, escojo la del pirata cojo, ya que realmente, en este mundo no hay ninguna maldita cosa de la que ningún corazoncito deba tener miedo…
Un abrazete.
niki, después de leer su comentario sólo puedo postrarme a sus pies....
Amen
Hong Kong llamando a Kiku! hong Kong llamando a Kiku!
dónde está nuestra chispa de la vida? (y no me refiero a la Coca-Cola sino a ti)
espero que estés bien, rodeada y mimada por tus obsesiones, que ya son un poco nuestras.
un fuerte abrazo querida colega. tenemos ganas de leerte de nuevo!