
Todo hombre tiene su precio, lo que hace falta es saber cual es
(Joseph Fouché)
Feministas, lesbianas activistas, moralistas coñazo, predicadores, catequistas, defensores de los derechos humanos, reformadores y/o todo aquel propenso al escándalo: dejad de leer aquí. Éste es un artículo escrito en forma de opinión personal y como siempre, caricaturizado y satirizado. La gente con tendencia a echarse las manos a la cabeza, mejor que deje de leer ahora y evitaremos comentarios desagradables.
A los amantes de la sátira, pasen y lean.
Hace unos días, en una cena que organizó una amiga, una de sus invitadas (una chica a la que yo sólo conocía de tan sólo dos o tres ocasiones), nos contó algo… y lo hizo llena de lágrimas. Ése “algo” que nos relató, me ha tenido reflexiva este fin de semana.
La amiga de mi amiga es una persona muy formada, habla perfectamente cuatro idiomas, tiene una ingeniería y es, cuanto menos, inteligente. Esta chica trabaja en una multinacional norteamericana…y a ésta chica su jefe, le ha hecho una proposición deshonesta. Resumiendo: el Director General de la empresa donde trabaja, le propuso que a cambio de favores sexuales, ella sería ascendida de forma automática y le daría unas condiciones laborales y un suelo con el que ahora no cuenta ni por asomo.
Esta chica contestó que, por supuesto, no iba a acceder a tal vejación. Se va a despedir de la empresa y pretende tomar medidas legales. Intentará demostrar lo indemostrable y quiere dejarse el pellejo en hundir a ese maldito cabrón. Ésta chica, no para de llorar y tiene un disgusto que no se lo salta un gitano.
La verdad es que la veía llorar y se me partía el corazón. Pero que conste que, sintiéndolo mucho por ella, yo, desde aquí, quiero hacer un llamamiento a ese señor y también al Presidente y Director General de mi empresa:
¡YO QUIERO TENER UN JEFE ASÍ!
Sí, yo quiero un jefe así, de hecho ahora mismo es lo que más deseo. No puedo dejar de pensar en ello. ¡Yo le cambio mi jefe por ese Director General a la voz de ya!.
Si me pongo a analizar, me doy cuenta de que el día que menos trabajo, hago 9 horas. Lo normal es que me tenga que comer un sandwich o una ensalada en mi puesto de trabajo. Lo más normal es que no pueda bajar a la calle a tomar un café y, el día que lo hago, mi móvil no deja de sonar. Lo normal es que haga 12 horas diarias y, os aseguro que como siga mucho tiempo así, yo acabo con camisa de fuerza y unas gafas de culo de botella de dejarme los ojos frente al ordenador.
Tengo un trabajo en el que mi teléfono no para de sonar (¿sabéis lo que estresa eso?). Me entran una media de ochenta e-mails diarios que debo dejar contestados. Mientras, suelo tener una reunión cada dos días de mínimo cuatro horas en las que me suelen caer marrones por doquier que me fastidian el planning hecho. Por otra parte, he de hacer viajes relámpagos que me consumen cada vez más (viajes que me hacen estar pringada todas las horas del día salvo en las que estoy durmiendo que, todo hay que decirlo, suelen ser muy pocas).
Hago una media de 25 horas extras al mes que, por supuesto, no me pagan. Mi sueldo es bastante miserable y tengo más responsabilidades y disgustos de los que debería. Eso sin contar que las vacaciones las cojo cuando lo decide mi jefe, que mi despacho da a un patio interior lleno de ruidos y que si caigo enferma, igualmente tengo que sacar el trabajo.
Y digo yo…: ¿todo eso puedo solucionarlo con una mamada felación?. Por favor, lo SUPLICO, que alguien me diga cómo, cuándo y dónde he de hacerlo. Chupo y hago lo que sea necesario. No quiero perder esa grandísima oportunidad de oro a cambio de un ascenso, mejores condiciones y, por descontado, más dinero.
Por favor, Presidente y Director General de mi empresa, escúchenme bien: hay un señor de una multinacional norteamericana que hace proposiciones muy interesantes y que nada tienen que ver con las tonterías que ofrecen ustedes tipo “apartamentos de verano o clases de idiomas”, ésas ofertas se las pueden meter ustedes por donde les quepa, a mí me interesa infinitamente más lo que ofrece el otro señor.
Yo hago el favorcito una y tres veces, no me importa, de hecho prometo poner todo el interés y buen hacer que pongo a diario en este trabajo. Supongo que por mucho que tenga que chupar y por muy lento que sea, va a ser imposible que me tire las 12 horas que de media echo aquí.
También pueden sodomizarme como hacen ahora, pero háganlo de forma literal. ¿O les parece qué no es suficiente forma de dar por el culo sodomizar el domingo que me llaman mientras estoy en el cine, la llamada urgente de las once de la noche de un lunes o el viaje que me ponen cuando yo ya tenía un fin de semana planeado?
Por favor, háganlo literalmente y, a cambio, dejen que me vaya de vacaciones cuando quiera, pueda salir a mi hora y desconectar los fines de semana con un sueldo digno.
¿Por abrirme de piernas un rato van a darme mi merecido ascenso?. Ok, perfecto, acepto el trato. Abro lo que haga falta y hasta les hago las piruetas de El Circo del Sol. Tanto ustedes como yo, nos vamos a ahorrar un montón de trámites y problemas. Cuándo ustedes me digan, quedamos para los frotamientos y para firmar mi nuevo contrato. Si tengo que esperar a que me lo den por mis propios méritos, puedo morirme del asco; así que hagámoslo por el camino fácil: follando haciendo el amor. A mí me parece una idea estupenda.
¿Ustedes consideran que tengo un sueldo digno?. Si tenemos en cuenta que paso tanto tiempo trabajando que no me queda tiempo a gastar dinero, entonces sí. Pero si por una mamadita felación a mí me triplican el sueldo, les aseguro que va a ser la mejor que les hayan hecho en la vida. Ya me encargaré yo de gastar mi dinero en psicólogos si hace falta, ustedes no se preocupen por eso.
A mí me parece que tal intercambio de favores es un trámite estupendo y lo tomo como un camino rápido y fácil: una forma de atajar. Yo ya sé cuanto valgo y si yo no pongo en duda mis cualidades e inteligencia para desarrollar un trabajo con un buen cargo y un buen sueldo, que nadie lo haga por mí… y si alguien lo pone en duda, a mi plim, ya me encargaré yo de demostrar mi valía profesional.
Medítenlo, piensen que no todas están dispuestas a esto, y porque dentro de unos años dejaré de ser atractiva y ya me habré cansado de demostrarles, durante doce horas, cinco días a la semana, todo lo que valgo. Si no lo hacen ustedes, tendré que echar mi currículo en una multinacional norteamericana y cruzar los dedos para que me acepten: o arrodillarme y hacer de tripas corazón.
Ya saben donde estoy: al fondo a la derecha, en el despacho interior de la cuarta planta. Espero impaciente sus proposiciones deshonestas.
A sus pies.







HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
El post muy bueno...
¿cuándo vas a volver? pero volver en serio digo... que una pincha con asiduidad y de repente se encuentra con..lo que hay... y decepciona un poco :(
Pero... ¡qué buena eres! Ya te seguía en el otro blog, aunque era una seguidora silenciosa. Ahora, por fin me he decidido y quería decirte que si tú estás a los pies de tus jefes, yo estoy a los tuyos. Enhorabuena por tu trabajo (me refiero al blog, no nos confundamos, jeje)
Rita Peliculera: Sé bien lo que quieres decir y sí, tienes toda la razón y por ello te pido disculpas. Yo mejor que nadie sé que mis lectores no os merecéis nada reciclado y me siento fatal por ello… pero en mi defensa te diré que estoy en época de vacas flacas… No viene ninguna musa a visitarme. En cualquier caso, me comprometo a que el próximo no te decepcione y que, al menos, sea novedoso. Gracias por tu crítica.
J.J.: Gracias, gracias… Comentarios como el tuyo me dan la vida. Te invito a que dejes de ser “seguidora silenciosa” y colabores en este blog con tus comentarios. Total, ya has roto el hielo, no? ;-) Un beso fuerte
Me encanta el post querida...
Como siempre, genial, me he echado unas risas que me dan fuerza para seguir la larga y dura jornada laboral...
Un besito y vuelve pronto
Una chica como tú no debería quedarse esperando. Tienes dos opciones:
Cambiarte de trabajo (es lo que yo haría)
o insinuarte al jefe,a lo mejor es tímido y por eso no se ha animado a proponerte la promoción que tanto deseas.
Natalia
Belle Vie
Sí señor, bien dicho, te lo dice una que pasó por la misma situación, se lo planteó fríamente y consiguió el premio gordo.
Ahora tengo el puesto que quiero y el sueldo que soñaba, el jefe se murió de un infarto un poco después de mi subida y de aquí no me mueven ni con una grúa. Total, cinco o seis polvos de nada (que a veces de pegan con un casi desconocido para no ganar más que disgustos), y aquí estoy, más feliz que una perdiz. Que haya suerte!
Natalia Yo es que soy de queja fácil… Me quejo más que un camión de cochinos en una curva… Entre tú y yo te diré que (como dice uno que yo me sé) hay días que “por la mañana me toco los cojones y por la tarde los paso a limpio”. Uy que grosera me he puesto en un momento, por dios ;-)
Anonymous Ole, ole y ole. Un comentario como el tuyo es lo último que me esperaba… Me has pillado de sorpresa, mira tú, no contaba con que alguien me dijera “pues sí, como yo hice”. Señorita, soy yo la que se pone a sus píes. Que usted, ahora, demuestre todo lo que sabe, con toda la dignidad que merece. Besos e, igualmente, suerte
Soy la misma de antes, no puedo poner mi nick, no me lo permite el sistema, pero es igual. Quería decirte que me llama mucho la antención el silencio de las de siempre, esas que nombras al principio del post. O bien te han hecho caso o bien se han quedado muertas con tus palabras, porque la ironía no suele figurar entre sus virtudes.
Yo también estaba infravalorada y trabajaba mil horas sin cobrar las extras, siempre a disposición y con buena cara hasta que me harté. El jefe no me hizo proposiciones deshonestas, pero como se moría de ganas se las hice yo poniendo las cosas claras desde un principio. Como te comenté ayer, funcionó, y ahora que yo soy jefa procuro que nadie tenga necesidad de hacer lo mismo. Un beso y hasta pronto.
Lo que yo nunca imaginé es que el Hola publicara una columna como esta. Si he leído como estas en otros sitios, pero no en una revista así.
Desde ahora, desde hoy y para siempre, tienes a una fiel lectora.
Siempre me rio mucho contigo, pero hoy me he reído y sorprendido
Pienso exactamente igual que tú...llegados a este punto de mi vida y después de haber comprobado que no me van a dejar de pagar menos de lo que merezco por trabajar mucho y bien....me uno a tu petición que trasladaré a mi jefe....
Como tiene 61 años a lo mejor después de firmar (por supuesto que firme primero) a lo mejor le da un ataque al corazón del extasis y encima me deja tranquila...
Reitero lo dicho por otr@s comentaristas....
Que buena eres!!!
Queridas, he engordado 20 kilos de un tirón provocados por orgullo y satisfacción. Gracias.
A mí también me ha llamado la atención ese silencio ¿?, de hecho creo que hasta me inquieta ¿se estará tramando algo gordo?. Sinceramente, nunca pensé que nadie hiciera caso a las primeras frases del artículo, me frotaba las manos esperando la polémica. Pero me gusta más así.
Con un jefe de 61 palos lo tienes chupaó… y valga la redundancia ;-)
Yo también quiero una jefa así!!!!.
Ofrezco total entrega y amplias habilidades linguales... digo, linguisticas.
Querida: si nos ponemos frívolas, frías y sinceras digámoslo claro: es así.
Así es el hecho de que mucha gente consigue cosas, consigue ascensos o viajes en bussiness y hotelitos de lujo en compañía del jefe, maletita Vuitton y perfume caro.
Yo trabajé durante 15 años en un hotel de lujo y eso se veía bastante...
Por otra parte, estamos los que nos han educado en la honestidad, la sinceridad y la dignidad, que en la sociedad en que vivimos cotizan a la baja y hace tiempo que salieron del concepto "justicia", así que ya sabemos: el que algo quiera, sexo mediante...y si no, siempre nos quedará la dignidad, pobre y sin ascensos, pero digna, como en las novelas de Corín.Haga su elección...
Lo malo es que hace mucho que en las pelis ganan los malos...
Salud mi querida Kiku, como siempre, un auténtico placer disfrutarte...
¡Vagamundos! ¡¡¡Queda usted contratado!!! Pásese a firmar el contrato (le recuerdo que el convenio establece un período de prueba; no le digo más).
Kiku, fantástico el post. La jefa que me estaba haciendo trabajar y estresarme más de la cuenta durante el último año ha sido mandada a tomar por saco (léanse los últimos posts de mi blog), y la otra con la que vuelvo gracias a dejar las puertas abiertas me va a pagar un pastón por trabajar 5 horas al día y cotizando por 8. Si lo comparas, la vida no es justa. Pero no os envidiéis demasiado, es un trabajo muy precario, igual trabajo 9 meses al año, que 6, que 3, así que el sueldazo ha de ser estirado como la masa de una pizza fina. Pero oye, se vive de bien así...
Besazos.
me parece una pasada de tios cabrones. Asi que si tuviera una varita los colocaria en vuestra piel, que se enteren: ridículos y despotas. Y bueno, pues, a todo cerdo le llega su sanbenito...animo. PowerFemme.
Ah soy la piscicola del acuarioblog la del anterior mensaje: guiños¡¡¡
Querida amiga, el tema que propones en este post no sería llamativo, ni tan siquiera polémico o escandaloso, si no fuera una cuestión de cuerpo y/o sexo. Diariamente, nos encontramos con situaciones en las que todos, de un modo u otro, vendemos nuestra alma, si es necesario al diablo: sin ir más lejos, justamente, a la hora de asentir servilmente todos los días a una entidad que nos devolverá nuestros servicios en forma de dinero; ahora bien, cuando se trata de vender nuestro cuerpo, siempre nos encontramos con moralinas de las que tú, querida amiga, vehementemente “pasas” porque, justamente, ¿Por qué es más legítimo pisar y acosar a un compañero de trabajo para conseguir un ascenso que “hacértelo” con tu jefe? ¿Por qué uno/a puede insultar, humillar, vejar a su pareja delante de amigos, compañeros, etc., y sin embargo, tener un “affaire” con alguien resulta tan hiriente y criticable por parte de todos? ¿Por qué desear es “menos malo” que actuar? ¿Por qué, querida amiga, la incontinencia verbal, la verborrea que estomaga, los insultos, los servilismos babeantes, la denigración personal hasta lo grotesco, son más legítimos que una “felatio” o un buen “polvo”? Supongo que eso se lo tenemos que preguntar a los que no hacen nada: ni de palabra, ni de obra, ni de omisión… No son tiempos para la búsqueda de “sub-hombres” (“super-hombre” lo dejo para una acepción más, como decirlo, ¿erótica? Lineal y literalmente sexual y práctica, como que tú y yo, amiga mía, estamos aquí porque alguien vendió su cuerpo).
Mi querida amiga Kiku, ser anónimo no es una de mis virtudes, por lo que, ahora que la página me lo permite, le comentare que el autor del post anterior es la que suscribe esta "nota a pie de comentario". Siempre, su incondicional oneof5
A los inteligentes comentarios que te dejan, querida, y que suscribo, añado una reflexión para aquellas que dudan de llevar a cabo su osado planteamiento: señoras, ¿no están cansadas de perder su precioso tiempo con hombres de futuro incierto con los que follan gratis?, apuesten por su futuro e inviertan en sí mismas tirándose a ese jefe que las van a catapultar a ese puesto soñado desde el cual podrán desarrollarse mucho mejor y sanear su economía, que seguro, buena falta les hace.
Déjense de escrúpulos y moralinas, que el jipi de su novio mañana les abandona por otra más pija y más joven y ahí nos quedamos con un palmo de narices y sin poder ir al spa a relajarnos porque no ganamos lo suficiente.
Es una cuestión de supervivencia y salud mental: el mejor acceso a nuestros imprescindibles caprichos depende de ello.
Piénsenlo, queridas.
Un beso por mientras...
Kiku, es la primera vez que entro a tu blog, pero no será la última, me ha encantado.
Nunca había mirado lo de la proposición indecente desde ese punto de vista, pero creo que tienes toda la razón. Para tirarse a un pelagatos una noche de fiesta, mejor aprovechar la oportunidad y sacar algo a cambio.
Besoss
Este post ya lo pusiste en el anterior blog!
yo no entiendo porque la dignidad de una mujer se cuantifica en dinero, a mi tambien me han propuesto todas esas cosas, pero nunca las he aceptado, de ser la cualquiera de una vejestorio decrepito, asqueroso porque ese tipo de individuos son asi, gentes que nunca en su vidad han tenido una vida sexual personal satisfactoria obvio se encuentras a sus prostitutas en su ambito laboral a cambio de favores sexuales que si los obtienen a cambio de algo, considero que cada quien su vida y su forma de verla pero no