Es harto sabido que, a los 51 años, Madonna se conserva
espléndidamente y que ha hecho de su eterna juventud un logro documentado hasta
el aburrimiento. Sin embargo, de vez en cuando, se le pilla algún "secretillo",
como en esta imagen, tomada durante su Sweet
and Sticky tour y donde se aprecia que hace muy poco que le acaban de
infiltrar los correspondientes materiales de relleno, ¡de ahí las mejillas de
hamster recién merendado! Lo mismo sucede con las cejas, que le salen casi de
la raíz del pelo: es el aspecto típico de una frente tratada con botox a los 3
- 4 días de la aplicación, cuando está haciendo más efecto. Es lo malo de ser
fotografiada un día sí y un día también - tarde o temprano, a uno le
pillan los arreglitos...
Me fascina Kate Moss. No sólo es de las pocas modelos que logra ser campaña de varios productos que son competencia entre sí. Por ejemplo, cuando fue imagen de lápices de labios de Rimmel a la vez que del labial más sofisticado de Yves Saint Laurent o cuando se marcó la chulería de ser imagen de su propio perfume a la vez que el de Bulgari. A cualquier otra modelo no se lo permitirían, pero Kate Moss... es Kate Moss. Ahora, una marca tan francesa como Yves Saint Laurent la ha convertido en imagen, emblema, icono de... Paris. Lo cual no deja de tener su miaja coña cuando se trata de ella, que encarna Londres como nadie. Y ahí está, convertida en Parisienne...
Una misma ciudad... ¿o no? Frente al París sensual, sexual y canalla fino de Kate Moss & Saint Laurent, llega el Paris tierno, romántico y ligeramente kitsch de Lolita Lempicka y su nueva fragancia, "Si Lolita". Una misma ciudad, ¡dos universos paralelos!
Se acabaron las vacaciones, vuelve la rutina (lo cual, personalmente,
me consuela, porque a mí me gusta su miajita de rutina, me da paz) y me doy
cuenta de que vuelvo con un pelín de mala leche. Porque todos los temas que se
me han ocurrido son bastante malvados, a pesar de que he ido a playas de las
que no te bajan la moral. Playas familiares, en las que los asistentes asumen
caos, niños que dan por saco y cuerpos de todo tipo. Con más lorzas que sin ellas; más
imperfectos que perfectos. Nada de playas de moda donde la celulitis parece
pecado mortal, no. Playas donde, sencillamente, se disfruta (o se padece) la
arena, el sol y los precios disparatados de los chiringuitos.
Lo peor del regreso no ha sido la vuelta al trabajo, no. Es ver que la moda propone la vuelta
a los 80. Sinceramente, yo ya los he pasado. Me cardé el pelo, me hice una
permanente infame, me maquillé con toda la cara blanca y me coloqué hombreras.
A veces, ¡hasta dos y tres a la vez!Así
que cuando he visto esta foto de Sarah Jessica Parker rememorando los 80 en la
segunda entrega de Sex and the City
me he dado cuenta de que podría hasta volver a llevar hombreras, pero... el
pelo... no, el pelo noooooo...
Por cierto... Esas arrugas que le salen a SJP en la parte superior de la
nariz, y lo apergaminadas que aparecen las bolsas frente a su ultra lisa frente
y ausencia total de patas de gallo son parte de las contra-arrugas del botox:
en ocasiones, cuando se paraliza una zona, salen más arrugas en otra.
Sí, lo reconozco: tengo la suerte de ser la editora de belleza de la revista ¡Hola!, y a la redacción no dejan de llegar paquetes cargados con las últimas novedades cosméticas. Sé que a muchos eso les da muchísima envidia, ¡y lo entiendo! Para compensar, intento compartir algo de lo que aprendo / descubro / conozco y pruebo, aprovechando además que llevo ya más de 20 años escribiendo sobre el tema. Para que digan que 20 años no son nada...
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