Está rejuvenecido, sí, pero... ¿favorecido? Personalmente, no me lo parece. Es más: parece un clon hinchado a presión de Kevin Klein, pero no logro reconocer aquí a Rupert Everett. No, no le reconozco. ¿Alguien lo hace?
Abajo están listados los blogs que hacen referencia a esta entrada: Rupert Everett o la cirugía irreconocible.
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Esto es lo que se llama una verdadera TRANSFORMACIÓN....está bien para quienes desean cambiar de identidad, de vida...¿no?...pero francamente no creo que tuviera esa necesidad nO????....
COMO SIEMPRE TU BLOG, STEFANIE, creativo, divertido, sugerente....GRACIAS!!!
Mira, no lo había pensado… Quizás es que quisiera cambiar de identidad… Porque si no, ¡no me lo explico! Y… ¡gracias por los piropazos, así da gusto!
¡Ay madre! ¿Seguro que la foto de la derecha no está trucada?
¡Pero si parece un muñeco del guiñol!
No lo entiendo.
Y versionando el anuncio: "Rupert, te necesito" (pero como tú eras)
¡Besos!
¿A que da mucho zuzzzzto? ¡Besos, guapo!
Señor... que hay de malo en saber envejecer?? Con lo bien que le quedaban las arruguitas... Mira, las cremas son geniales y necesarias, pero lo que se ha hecho es un crimen..
La vejez quedó adentro.Hay muchas cosas que ya no se pueden hacer como correr,agacharse para levantar algo...etc.Esto es fachada solamente.