Desde hace unos años, descubro, con no poco placer, que los creadores de maquillaje se han puesto las pilas, ¡vaya si se las han puesto! Hasta hace no demasiado, cada temporada variaban los colores - y poco más. Pero ahora, con cada cambio de estación, llegan ediciones limitadas, paletas con decoraciones casi mágicas; collares, anillos o colgantes que en su interior esconden gloss, iluminadores o cualquier tipo de magia posible. Tentador, tentador, tentador.
Pero el movimiento no está limitado al mundo de las marcas de prestigio: aquellas llamadas de "mass market", las más populares, también se encuentran en plena ebullición. Un claro ejemplo
ha sido Max Factor, que para liderar su revolución interna contrató a Pat McGrath,
una de las grandes maquilladoras del mundo de la moda y responsable del lanzamiento y concepto de la (excelente) línea de colorido de Armani. Nada menos que de allí se la llevaron para insuflar nueva vida a la mítica marca americana, que, sin abandonar sus raíces cinematográficas, ahora le hace guiños también a la moda con Carmen Kaas como embajadora. Desde entonces, se han lanzado con novedades rompedoras como el maquillaje Miracle Touch, un fondo compacto que se desliza con una enorme suavidad sobre la piel (la marca dice que es un compacto que se transforma en líquido, pero eso me parece rizar el rizo un poquito...) o la máscara de pestañas Masterpiece, con cepillo de gomaespuma.
Ahora también le toca el turno a Revlon, a la que le va a venir muy bien una campaña de renovación. Lo más visible es la elección de Elle McPherson como nueva imagen: a los 40, la modelo australiana sigue estupenda (siendo estupenda una forma muy discreta de decir que está indecentemente, espectacularmente cañón) y tiene aún más éxito y reconocimiento que en los 80, cuando se convirtió en la imagen por excelencia de la revista Elle, con su estilo sano y deportista. Pero además se ha producido un cambio en la dirección de colorido, que pasa a estar en manos de Gucci Westmann. No conozco los detalles del contrato, pero tiene que ser sustancioso para que la creadora de los famosos y vendidísimos Juicy Tubes de
haya dejado la multinacional francesa y se vaya a dedicar ahora a remozar el colorido "revloniano".
¡Yuhuuu, yuhuuu, más productos divertidos! Y si sientan bien, ya ni contamos...
Pero el movimiento no está limitado al mundo de las marcas de prestigio: aquellas llamadas de "mass market", las más populares, también se encuentran en plena ebullición. Un claro ejemplo
ha sido Max Factor, que para liderar su revolución interna contrató a Pat McGrath,
una de las grandes maquilladoras del mundo de la moda y responsable del lanzamiento y concepto de la (excelente) línea de colorido de Armani. Nada menos que de allí se la llevaron para insuflar nueva vida a la mítica marca americana, que, sin abandonar sus raíces cinematográficas, ahora le hace guiños también a la moda con Carmen Kaas como embajadora. Desde entonces, se han lanzado con novedades rompedoras como el maquillaje Miracle Touch, un fondo compacto que se desliza con una enorme suavidad sobre la piel (la marca dice que es un compacto que se transforma en líquido, pero eso me parece rizar el rizo un poquito...) o la máscara de pestañas Masterpiece, con cepillo de gomaespuma.
Ahora también le toca el turno a Revlon, a la que le va a venir muy bien una campaña de renovación. Lo más visible es la elección de Elle McPherson como nueva imagen: a los 40, la modelo australiana sigue estupenda (siendo estupenda una forma muy discreta de decir que está indecentemente, espectacularmente cañón) y tiene aún más éxito y reconocimiento que en los 80, cuando se convirtió en la imagen por excelencia de la revista Elle, con su estilo sano y deportista. Pero además se ha producido un cambio en la dirección de colorido, que pasa a estar en manos de Gucci Westmann. No conozco los detalles del contrato, pero tiene que ser sustancioso para que la creadora de los famosos y vendidísimos Juicy Tubes de haya dejado la multinacional francesa y se vaya a dedicar ahora a remozar el colorido "revloniano".
¡Yuhuuu, yuhuuu, más productos divertidos! Y si sientan bien, ya ni contamos...


HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
¿un compacto que se convierte en líquido? ... la verdad que ni idea de que tal es Max Factor, tanta insistencia en que no s emueve eso ni patrás me hace descofiar y pensar que me va a dejar la piel como un cartón..quizás no. Habrá que probar.
Revlon mejor.
Solo escribo para dejar constancia que alguien más que uno leyó este post. Queremos más niñas Cosmo!!!!!
No votaría por Revlon porque la marca no me ha resultado tan buena, al menos la gringa sí lo es pero las hechas en otros países no tienen los mismos resultados, hay que fijarse en ese detalle.
Max Factor???? le doy el beneficio de la duda, al menos sus compactos parecen buenos, pero si quieren una opinión, los que no tienen pierde en el acabado y la textura son Natura (Brasil), Maybeline, Clinique y por ahí Avon. Mac(EEUU) también es bueno pero si es que una está de gala porque si es para el diario la apariencia es de remaquillada.
Saludos peruchos!