Que conste: no es que sea una mujer facilona, no, pero es que esta temporada es fácil
enamorarse. Me refiero desde un punto de vista puramente cosmético, que quede claro... Esta primavera viene cargada de
cosméticos a cual más apetecible, especialmente en el sector perfumes. Esta vez, mi objeto de devoción es la tercera fragancia perteneciente a la colección Jardines de Hermès, Un Jardín Tras El Monzón. Que en su nombre original, en francés, se llama Un Jardin Après La Mousson, que es mucho más sonoro...
Como los otros dos "jardines" - Un Jardín Mediterráneo; Un Jardín Sobre El Nilo - la fragancia es creación de Jean Claude Ellena, uno de esos perfumistas por los que siento devoción absoluta. De hecho, su colaboración con Hermés comenzó cuando le fue encargado que elaborara el primer "jardín", el de carácter mediterráneo. Por aquel entonces, en el año 2003, Ellena (creador de perfumes como Eau Parfumée au Thé Vert de Bulgari; First de Van Cleef & Arpels o Eau de Campagne de Sisley, y con eso lo digo (casi) todo...) trabajaba para la empresa de perfumes Symrise, pero acompañó a los responsables de Hermès a conocer - y oler - los jardines de la casa tunecina de Leïla Menchari, escaparatista de la casa, y así inspirarse. El resultado fue una fragancia para hombres y mujeres - como todos los "jardines" - que captura tanto el calor como el frescor de ese vergel.
El resultado fue una fragancia delicada, y a la vez brillante. Y, además, sutil, tranquila, como los productos de Hermès. Supuso además el inicio de una nueva etapa en la casa francesa, que, decidió, siguiendo el ejemplo de Chanel o de Patou, tener un perfumista propio. En vez de encargar sus fragancias a una firma perfumista, como hacen todas las demás marcas, Hermès apostó en 2004 por crear su propio laboratorio, con Jean Claude Ellena al fr ente.
Dar ese paso es un riesgo para cualquier casa. En vez de poder elegir entre una enorme oferta, de poder escoger entre el trabajo de varios perfumistas, han de seguir únicamente la intuición o el arte de un solo nariz. Pero, a la ve z, eso supone dar una mayor coherencia y car ácter identitario a las fragancias, ser capaces de seguir un camino propio, totalmente acorde con la filosofía de lujo de la firma. Pero si había una casa que pudiera seguir ese camino, ésta era, sin duda, Hermès. Por un lado, por su carácter familiar. Por otro, por su herencia. Y, finalmente, por su concepción, discreta y callada, del lujo, tan acorde con la aproximación minimalista y delicada de Ellena hacia el perfum e.
El siguiente "Jardín" fue Un Jardín Sobre El Nilo, la recreación de la vegetación de un islote cercano a Asuán. El agua, el olor crujiente y aromático del mango verde, e insinuaciones florales dieron cuerpo que escapaba de la imagen más obvia de Egipto, de desierto y tierra. En cambio, la fragancia recreaba un oasis verde y claro.
El recorrido de El Jardín Tras El Monzón es similar. Si alguien esperaba un aroma de la India más especiada y picante, de bazar y de curry, estaba equivocado. Para esta fragancia, Ellena se dirigió a Kerala, conocido por sus backwaters, enormes canales formados por los ríos cubiertos de vida por todas partes. Vida en su superficie, cubierta de flores y plantas acuáticas. Bajo sus aguas, repletas de peces. Y a sus orillas, pues la vida de los habitantes se realiza en torno a esas corrientes. Ellena ha querido r eflejar el aroma que queda en la tierra a humedad, ozono y verdor tras el monzón. Es un olor vivo, crujiente, de agua en el suelo, sobre las hojas y en el aire. Para recrearlo, ha elegido aromas verdes y acuosas, de savia y hierba, combinados con flores de longosa, de grandes y finas hojas blancas. Y para darle cuerpo, quedando como estela sobre la piel, potencia el frescor con notas de especias frías como el cardamomo, el cilantro y la pimienta.
No será hasta mayo cuando lleguen, tan sólo a las tiendas Hermès, los primeros frascos de esta fragancia, Y también tan sólo en las tiendas también se encontrará la Bruma sin alcohol y el Aceite Seco, aunque a partir de junio,
también llegará a los puntos de venta hab ituales de Hermès. Es que ya se sabe que el lujo se hace querer y se deja buscar...
cosméticos a cual más apetecible, especialmente en el sector perfumes. Esta vez, mi objeto de devoción es la tercera fragancia perteneciente a la colección Jardines de Hermès, Un Jardín Tras El Monzón. Que en su nombre original, en francés, se llama Un Jardin Après La Mousson, que es mucho más sonoro... Como los otros dos "jardines" - Un Jardín Mediterráneo; Un Jardín Sobre El Nilo - la fragancia es creación de Jean Claude Ellena, uno de esos perfumistas por los que siento devoción absoluta. De hecho, su colaboración con Hermés comenzó cuando le fue encargado que elaborara el primer "jardín", el de carácter mediterráneo. Por aquel entonces, en el año 2003, Ellena (creador de perfumes como Eau Parfumée au Thé Vert de Bulgari; First de Van Cleef & Arpels o Eau de Campagne de Sisley, y con eso lo digo (casi) todo...) trabajaba para la empresa de perfumes Symrise, pero acompañó a los responsables de Hermès a conocer - y oler - los jardines de la casa tunecina de Leïla Menchari, escaparatista de la casa, y así inspirarse. El resultado fue una fragancia para hombres y mujeres - como todos los "jardines" - que captura tanto el calor como el frescor de ese vergel.
El resultado fue una fragancia delicada, y a la vez brillante. Y, además, sutil, tranquila, como los productos de Hermès. Supuso además el inicio de una nueva etapa en la casa francesa, que, decidió, siguiendo el ejemplo de Chanel o de Patou, tener un perfumista propio. En vez de encargar sus fragancias a una firma perfumista, como hacen todas las demás marcas, Hermès apostó en 2004 por crear su propio laboratorio, con Jean Claude Ellena al fr ente.
Dar ese paso es un riesgo para cualquier casa. En vez de poder elegir entre una enorme oferta, de poder escoger entre el trabajo de varios perfumistas, han de seguir únicamente la intuición o el arte de un solo nariz. Pero, a la ve z, eso supone dar una mayor coherencia y car ácter identitario a las fragancias, ser capaces de seguir un camino propio, totalmente acorde con la filosofía de lujo de la firma. Pero si había una casa que pudiera seguir ese camino, ésta era, sin duda, Hermès. Por un lado, por su carácter familiar. Por otro, por su herencia. Y, finalmente, por su concepción, discreta y callada, del lujo, tan acorde con la aproximación minimalista y delicada de Ellena hacia el perfum e.
El siguiente "Jardín" fue Un Jardín Sobre El Nilo, la recreación de la vegetación de un islote cercano a Asuán. El agua, el olor crujiente y aromático del mango verde, e insinuaciones florales dieron cuerpo que escapaba de la imagen más obvia de Egipto, de desierto y tierra. En cambio, la fragancia recreaba un oasis verde y claro.
El recorrido de El Jardín Tras El Monzón es similar. Si alguien esperaba un aroma de la India más especiada y picante, de bazar y de curry, estaba equivocado. Para esta fragancia, Ellena se dirigió a Kerala, conocido por sus backwaters, enormes canales formados por los ríos cubiertos de vida por todas partes. Vida en su superficie, cubierta de flores y plantas acuáticas. Bajo sus aguas, repletas de peces. Y a sus orillas, pues la vida de los habitantes se realiza en torno a esas corrientes. Ellena ha querido r eflejar el aroma que queda en la tierra a humedad, ozono y verdor tras el monzón. Es un olor vivo, crujiente, de agua en el suelo, sobre las hojas y en el aire. Para recrearlo, ha elegido aromas verdes y acuosas, de savia y hierba, combinados con flores de longosa, de grandes y finas hojas blancas. Y para darle cuerpo, quedando como estela sobre la piel, potencia el frescor con notas de especias frías como el cardamomo, el cilantro y la pimienta.
No será hasta mayo cuando lleguen, tan sólo a las tiendas Hermès, los primeros frascos de esta fragancia, Y también tan sólo en las tiendas también se encontrará la Bruma sin alcohol y el Aceite Seco, aunque a partir de junio,
también llegará a los puntos de venta hab ituales de Hermès. Es que ya se sabe que el lujo se hace querer y se deja buscar...

Stefanie: Si ayer me ponías los dientes largos... hoy ya se me han caído!!!! Este sí lo estoy esperando hace tiempo y creo me gustará porque el "Jardín sobre el Nilo" me encanta y es de mis habituales. El Monzón me tira......
Besos, XkP
Te tirará el monzón, te tirará, es muy interesante, sobre todo el final…
Y no quería hacerte sufrir, pero es que me apetecía compartir el nuevo vergel!!!!!
Gracias guapa, ya sé que tus intenciones no son hacerme sufrir, pero tus productos lo hacen.
Besos, XkP