Como periodi
sta de belleza, he escrito, oído, leído y comentado unos seis trillones de veces (millón arriba, millón abajo) el proceso de envejecimiento cutáneo. E incluso el del organismo en general. Pero de lo que nadie habla, lo que ningún médico ha registrado en sus estadísticas, son los detalles, esas pequeñas cosas que te hacen sentir mayor. Son experiencias que van más allá de esa arruga nueva con la que un día, de repente, despiertas (¿dónde estaría escondida hasta entonces la muy ladina?), o de esa famosa primera vez en que te llaman “señora”. No, son cosas que vienen desde el interior.
Este ha sido mi caso con la nueva colección de M.A.C. Se llama M.A.C. Fafi, y está dedicada y basada en torno a una artista francesa famosa por sus graffitis de chicas descaradas, curvilíneas y atrevidas conocidas como “Fafinettes”. 
Bien, pues yo no había oído hablar jamás de ella, lo confieso. (Eso sí, desde que lo he hecho estoy enganchada y me declaro admiradora confesa de sus creaciones). Y ese es precisamente el tipo de cosas que le hace a una sentirse mayor. Pensar que se te ha pasado el carro de la modernidad delante de las narices, que ya no estás al tanto como estabas antes.
Se lo dije a nuestra compañera de blog Veruca Salt: “me encanta leerte, pero me haces sentir muy mayor”.
Me reafirmo.
Otra de las claves para sentirse mayor en el caso de una loca por la cosmética como es mi caso es darte cuenta que ya no puedes – ni quieres – hacer demasiados experimentos. Veo colores que me atraen, me divierten, me llaman – y los dejo pasar, porque sé que no me van a quedar bien. Hace un par de décadas me los habría probado todos, pero, ¿ahora? Ahora soy consciente de que el atrevimiento casa bien con la juventud. Hasta los 25 hay salvoconducto estético para “lo que sea”. A los 42, los experimentos se hacen mejor con gaseosa. Porque a los 25 puedes haber dormido sólo dos horas, no importa: las ojeras hasta te quedan bien. Pero a los 42, incluso durmiendo bien, te despiertas con ojeras. Pero no de esas de aspecto sexy, como de mujer fatal… No, no, nooo… Son de esas que provocan que te digan, “uyyyy, qué mala cara tienes, ¿has dormido mal?”
Dicho esto, y antes de que siga autocompadeciéndome por ser una cuarentona (con lo bien que me lo estoy pasando esta década…) volveré al tema inicial, es decir, a la colección M.A.C. Fafi, que es de lo más apetecible. Los colores son suaves, llevables, muy “girlie” y, a la vez, con ese toque que les hace realmente tentadores. Beiges, castaños, rosas y melocotones, pero ligeramente descarados, y además, todos adornados con las Fafinettes, con su neceser y muñecas a juego. Pero además, no faltan los tonos de chica mala. Una laca de uñas en un berenjena profundo ligeramente púrpura o una barra de labios en un vivo rojo mandarina… Los imprescindibles para darle chispa a cualquier look.
Quizás el que sean colores tan llevables esté consiguiendo que mire la modernidad con mejores ojos… 




HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
ajajajajaja... a mi también me encanta leerte! además, estamos todas igual: yo después del aluvión de comentarios adolescentes que he recibido esta semana tengo la sensación de estar bordeando peligrosamente los límites de la lozanía... ay juventud, divino tesoro!
:)