Lo reconozco: cada día estoy más despistada y tengo menos retentiva. Podría decir que es que tengo muchas cosas que hacer, y que no me caben todas en la cabeza, o, sencillamente, que me estoy haciendo mayor. (A ver si va a ser eso…) El caso es que, tras sucederme uno de los enésimos despistes que me están pasando, recordé la frase de una gran amiga: “a estas alturas, ya sólo retengo líquidos”.
Nada más decirlo me di cuenta de que es rigurosamente cierto: las ideas se me van, pero los líquidos se acumulan que da gusto.
Un famoso diseñador decía de sus clientas que no se creía cuando ellas justificaban la talla de más diciendo que “estaban hinchadas”. A él, como hombre, le resultaba un concepto demasiado etéreo, casi imposible. El pensaba que si tenía que sacarle dos centímetros más a la cinturilla de la falda era porque habían comido más de la cuenta. Y punto.
Y no digo yo que ese no sea el caso para los kilos de más, pero las mujeres sabemos que además de esos kilos extra existen los “centímetros extra”, un aumento de circunferencia que se produce lo queramos o no.
Reconozco que yo he dejado de tener dominio de mi cuerpo. El hace lo que quiere, cuando quiere, y no me pide explicaciones. A veces se porta bien, y deja los líquidos para otra ocasión, y otras, me ataca sin piedad y hace que se me claven los vaqueros, me apriete el sujetador y tenga los dedos como choricillos. A traición, hala, sin que yo sepa muy bien por qué.
Ayyyyyyyyy, si va a ser verdad que somos agua en un 70%, pero agua de lo más levantisca…
Nada más decirlo me di cuenta de que es rigurosamente cierto: las ideas se me van, pero los líquidos se acumulan que da gusto.
Un famoso diseñador decía de sus clientas que no se creía cuando ellas justificaban la talla de más diciendo que “estaban hinchadas”. A él, como hombre, le resultaba un concepto demasiado etéreo, casi imposible. El pensaba que si tenía que sacarle dos centímetros más a la cinturilla de la falda era porque habían comido más de la cuenta. Y punto.
Y no digo yo que ese no sea el caso para los kilos de más, pero las mujeres sabemos que además de esos kilos extra existen los “centímetros extra”, un aumento de circunferencia que se produce lo queramos o no.
Reconozco que yo he dejado de tener dominio de mi cuerpo. El hace lo que quiere, cuando quiere, y no me pide explicaciones. A veces se porta bien, y deja los líquidos para otra ocasión, y otras, me ataca sin piedad y hace que se me claven los vaqueros, me apriete el sujetador y tenga los dedos como choricillos. A traición, hala, sin que yo sepa muy bien por qué.
Ayyyyyyyyy, si va a ser verdad que somos agua en un 70%, pero agua de lo más levantisca…


HELLO!
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A Stefanie Milla, le quiero decir que la retencion de liquido no es una enfermedad es algo causado por nosotros mismos y que tambien solucionamos nosotros mismos...y la solucion es facilisima... contactame y te cuento que hacer.. pero solo si estas realmente interesada.. gracias Maria L. mi correo; marisabell267@yahoo.com