Efectivamente, he estado tiempo alejada de estos lares. La razón, afortunadamente, es una sobrecarga de trabajo brutal, ¡lo que es una bendición en estos tiempos!
Tras esta ausencia, he decidido olvidarme un poco de la belleza para compartir uno de los vídeos más divertidos que he visto últimamente. Porque en estos tiempos, toda dosis de buen rollo es bienvenida...
Subid los altavoces, ¡y a disfrutar!
P.D. Dedico este post a mis compañeros: ellos saben por qué.
Hasta ahora, para disfrutar de algunos de los spas más espectaculares de España había que estar alojado en los hoteles donde se encuentran (aunque hay gloriosas excepciones, como el spa del hotel Arts de Barcelona). Pero empiezan a aparecer hoteles que permiten disfrutar de sus instalaciones por una tarifa plana de día, ¡todo un regalo para quienes viven cerca!
Es el caso del Gran Hotel Soller de Mallorca (www.granhotelsoller.com)y sus "paquetes de día". El paquete standard ofrece, por 100 € por persona, el uso de las instalaciones del hotel, acceso gratuito al spa, almuerzo en el restaurante y un masaje oriental. ¿Lo mejor? El paquete se puede adaptar a las circunstancias de cada uno. ¿No es una buena idea para un regalo especial?
Reconozco que siento debilidad por las casas que siguen mimando,
cuidando y recuperando sus clásicos. Porque en este mercado cosmética
actual, dominado por los lanzamientos constantes y la renovación
incesante, seguir apostando por los productos de siempre (e invirtiendo
en ellos) me parece un gesto de caballerosidad y de fidelidad a los
valores de las grandes marcas. Y también de inteligencia, porque cuando algo es bueno, no deja de serlo sólo porque pasen los años.
Por eso, me he lanzado en picado sobre la nota de prensa que acaba de llegarme sobre la nueva imagen de una de las grandes fragancias del mundo: Eau Savage de Dior. Un eau de toilette masculino que abrió nuevas vías olfativas, el primer perfume de hombre adoptado masivamente por las mujeres, y tan joven ahora como hace 43 años, cuando salió al mercado.
Un eau de toilette que ahora vuelve a los medios con un hombre icónico como imagen: Alain Delon. Eso sí, dado que el actor tiene 73 (espléndidos y no estirados) años, han elegido una imagen del mismo año de nacimiento de la fragancia: 1966. Una época en la que Alain Delon estaba... bueno, como estaba, ¡espectacular! Sexy a la vez que sensual, guapo a la vez que atractivo... Bueno, mostrando por qué Alain Delon llegó a ser uno de los grandes mitos del cine.
Claro que no me queda menos que preguntarme si es que el mercado masculino (que no cosmético, que conste) está
tan mal como para que no haya hombres hoy en día que transmitan esa
misma sensualidad descarnada... Ayyyyy, corren malos tiempos para la
lírica... Si a las marcas icónicas les cuesta encontrar hombres a su altura, ¿cómo no vamos a estar las mujeres normales y corrientes?
Está rejuvenecido, sí, pero... ¿favorecido? Personalmente, no me lo parece. Es más: parece un clon hinchado a presión de Kevin Klein, pero no logro reconocer aquí a Rupert Everett. No, no le reconozco. ¿Alguien lo hace?
La belleza, el deseo de sentirse más hermoso, de presentar su mejor aspecto, sea cual sea el código cultural que interprete nuestro canon estético, es algo inherente al ser humano. En todas las culturas, por primitivas que sean, se encuentran muestras sobre cómo intentamos estar bellos. Me lo recuerda un mail que recibió una amiga de otra amiga cubana, que explica cómo las mujeres no renunciaron al maquillaje en épocas de carestía, ¡y no importaba cómo!
En sus propias palabras, "Cuando las cubanas nos quedamos sin revistas de modas y belleza (que se editaban varias), tuvimos que apelar a la creatividad para mantenernos bellas y coquetas, pues tampoco hubo entonces productos. Recuerdo que estaba ya en preuniversitario y no tenía con qué maquillarme: de rimmel, utilizábamos BETUN DE ZAPATOS!!!!!! de sombra de ojos, TIZAS DE PIZARRONES, DE COLORES, y también un famoso desodorante, que llamábamos DE CAJITAS, QUE ERA UNA PASTA Y PARA QUE NOS SALIERA DORADO... LE ECHABAMOS PURPURINA, POLVO DORADO DE PINTAR MUEBLES!!!!!. No sé ni cómo no perdimos los ojos!!!!."
Personalmente, no recomendaría ninguno de estos trucos, ¡ninguno!, pero no deja de asombrarme cómo, incluso en tiempos difíciles, la coquetería sobrevive.
Está claro que los tiempos que corren no son buenos para servicios como la estética, en todas sus vertientes. Cuando el dinero se queda justo, maquillaje, peluquería y demás son de los primeros en caer. Pero como imaginación y flexibilidad son algunas de las armas más poderosas contra la crisis, están apareciendo ofertas y novedades para hacer más asequibles los servicios habituales.
El centro Nails Bars, especializado en manicura y pedicura, es uno de estos. Ha lanzado una novedosa "tarifa plana" para todos sus centros. Por 75 €, la cliente (el bono es personal e intransferible) se puede hacer cuantas manicuras quiera a lo largo de un mes: la tarifa plana finaliza a los 30 días de haberse realizado la primera sesión.
Además, los especialistas de Nails Bar nos dan las claves de la moda de este verano: las uñas largas toman una forma almendrada, y las más cortas, cuadradas. Entre los colores destacan los violetas, sobre todo en su vertiente más oscura, mientras que en la manicura francesa se observan uñas ligeramente más largas que temporadas pasadas.
La oerta es válida tanto en el Nails Bar de La Moraleja (tel. 91 650 62 65. 91 650 62 65
) como en el de Marbella (tel. 952 859 273) (www.nailsbar.es)
Quien lo iba a decir: las nuevas tecnologías están cambiando el maquillaje. Sí, como suena. Tanto plasma y tanta pantalla de alta definición son estupendas para el espectador, pero una pesadilla para los que aparecen en ella. Porque ahora, nada escapa al ojo amplificador de la cámara de alta definición. Los poros se ven cinco veces más grandes, las arrugas duplican su profundidad. Un grano parece un volcán, y una piel imperfecta, un camino de tierra.
Hasta ahora, el remedio al efecto lupa" de las cámaras y las pantallas había sido poner más y más y más maquillaje, pero... claro, en alta definición, lo que se consigue con ello es crear un efecto máscara y tapar la piel.
Por eso ya han empezado a aparecer productos específicos para ser una auténtica estrella ante las cámaras de alta definición, como la línea Blu-Ray de Cargo (en España, de venta exclusiva en Sephora), con un kit que ofrece polvos traslúcidos, colorete y base de maquillaje.
Estos maquillajes, ¿en qué se diferencian de otras bases? Su secreto es que combinan ligereza (para evitar el efecto máscara) con transparencia y, sobre todo, con pigmentos reflectantes que le dan un brillo natural a la piel al reflejar la luz. Son productos como Photo Perfexion de Givenchy, o bases que crean una base lisa y transparente como el famoso Photo Finish de Smashbox o su base High Definition Healthy FX Foundation (también de venta exclusiva en Sephora en nuestro país).
En nuestra vida real, donde la única cámara es la de bolsillo de nuestros amigos, estas bases ofrecen una cobertura ligera, que es, en cualquier caso, la ideal para el día a día.
Ya sé que tras temas más light, hablar del melanoma no es una fiesta, pero no está de más recordar que, del 4 al 17 de mayo, se abre el plazo para pedir cita con más de 200 dermatólogos de todo el país para el Día del Euromelanoma, que se celebrará el próximo 25 de mayo.
La cita se podrá pedir tan sólo a través de la web, en la dirección www.aedv.es/euromelanoma
Esta estupenda iniciativa, que en España llevan a cabo en conjunto la Academia Española de Dermatología y los laboratorios Pierre Fabre (propietarios de marcas tan respetuosas con la piel como Avène o Galenic), es realmente una forma fabulosa de resaltar, una vez más, la importancia de la protección y de la detección temprana. Pero no está de más recordar que, más allá de la jornada del Euromelanoma, existen otros 364 días al año durante los cuales cuidarse. Que las pieles claras con más de 50 lunares deberían hacerse una revisión de piel anual; que ante cualquier signo extraño de un lunar (que pique, sangre, cambie de forma o tamaño inesperadamente) o cuando se tiene un historial de exceso de sol, es importante consultar con el dermatólogo. ¡Sin excusas!
Sólo han pasado cuatro días desde que saliera el vídeo de Susan Boyle en Youtube, y a cada hora que pasa, hay más millones de personas que la conocen. (Creo que ya se acerca a los 30...)
Para quien no la conozca, Susan Boyle es la mujer que, desde el concurso televisivo Britain's Got Talent, ha deslumbrado al mundo con su voz. Y es ceirto que tiene una voz preciosa, pero de esas hay en el mundo a razón de doce por docena, como dicen los ingleses. Así que no he podido evitar pensar en qué es lo que ha convertido a Susan en una megaestrella global.
Sin duda, una de las razones es la estupenda manipulación realizada por el programa, que hizo una presentación perfecta de Susan para destacar su aspecto más friqui. La sacan comiendo en una toma bien poco agraciada, dejan que anuncie al mundo que tiene casi 48 años, está en el paro, vive con su gato y que no sólo no está casada sino que nunca la han besado. Preparan bien el ambiente para que los espectadores vayan con ánimo de reírse de ella. Y lo hacen, convenientemente jaleados por el programa (todo muy bien empaquetado, eso sí).
Y allí ya nos gusta, pero para reirnos de ella. Gusta porque los friquis gustan. En un mundo duro, nos hacen sentirnos superiores. Nos sentimos mejores al verlos: nos creemos más altos, más listos, más guapos, aunque seamos bajitos, no muy brillantes y tirando a feúchos. Pero nos consuelan: hay alguien peor, un bufón del que reírse.
Enfundada en su traje de raso recién estrenado, con sus cejas asilvestradas y un mocho de pelo lleno de canas, Susan empieza a cantar. Lista para ser devorada por los leones. La mujer de la que se habían reído en el cole por sus problemas de aprendizaje, la solterona virgen que vive con su gato, la pueblerina de cerrado acento escocés, la que no había cantado nunca más que en el coro de la iglesia o en el karaoke, se enfrenta a las cámaras, a un público que espera verla hacer el ridículo y a unos jueces que buscan, ante todo, la carnaza, Susan abre la boca y canta con una voz cristalina y perfecta.
Y les deja de piedra.
De repente, la amamos, y la amamos mucho más que si fuera sólo una friqui porque no hay nada que nos libere más que pensar que es verdad lo de la belleza interior. Que el físico no importa. Porque las historias de triunfo contra todo pronóstico nos llenan de esperanza y nos hacen pensar que aunque seamos bajitos, no muy brillantes y tirando a feúchos, podemos cumplir con nuestro gran sueño, y ser tan altos, tan listos y tan guapos como aquellos que nos suelen poner de ejemplo. Y eso sí que conecta con todos nosotros.
Y eso es lo que la ha hecho diferente: es una Cenicienta que en vez de zapato de cristal, encuentra un micrófono. Nos comeremos la parte más pastelosa de la historia, nos quedaremos con la lagrimilla de la superficie, y en el fondo no nos importará nada si el triunfo la hará más feliz o la hundirá como loca. El fenómeno me recuerda al de "nuestra" Rosa. Rosa López, Rosa de España. Otra mujer a la que vimos transformarse ante nuestros ojos, ¡y qué bien nos hacía sentirnos testigos de esa transformación!
¿Por qué meto este tema en un blog de belleza? Porque creo que en el fenómeno Susan Boyle, la belleza - o, más bien, la falta de ella - es la clave del triunfo. Si quien hubiera cantado así hubiera sido joven, alta y guapa, no habría conmovido a medio mundo. Posiblemente, ni a los jueces.
Ahora queda por ver la transformación. Mi apuesta es que, inicialmente, no le van a hacer estilismo alguno. Perdería toda su gracia... Y, por tanto, dejaría de vender lo que presumiblemente va a vender. Que es, al fin y al cabo, de lo que se trata.
Personalmente, sólo espero que a Susan el éxito le traiga, sobre todo, felicidad. Porque lo demás son oropeles. Ojalá no se convierta en una víctima de los medios, de su fama, de su cambio de vida. Ojalá. Porque a todos nos gustan los finales felices, más aún cuando se trata de nuestra personal Cenicienta.
P.D. Este link de Youtube es una grabación de Susan de hace diez años del mítico tema "Cry Me A River" que grabó para un disco benéfico de su parroquia.
Sí, lo reconozco: tengo la suerte de ser la editora de belleza de la revista ¡Hola!, y a la redacción no dejan de llegar paquetes cargados con las últimas novedades cosméticas. Sé que a muchos eso les da muchísima envidia, ¡y lo entiendo! Para compensar, intento compartir algo de lo que aprendo / descubro / conozco y pruebo, aprovechando además que llevo ya más de 20 años escribiendo sobre el tema. Para que digan que 20 años no son nada...
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