Ayer volví a la carga. Normalmente tras una cita infructuosa tardo unos días en recuperarme pero como estoy decidida a encontrar a mi novio online antes de la primavera, ayer, como decía, volví a buscarle.
El primero que vi decía: "Si la chica que me gustaria encontrar tuviera una bonita voz, mucho mejor para mi que un trasero espectacular..." Pero no desistí. No. Hay que tener tesón en esto. Seguí buscando.
Y vi uno majísimo, un encanto, agradable, amigo de sus amigos (que es mejor que ser amigo de los amigos del vecino...), deportista... Ale, a lo loco. Le cité para hoy. Confieso que no iba muy ilusionada y por eso me ilusioné.
Quedamos. En persona era un tipo muy curioso. Llevaba un montón de banderitas, la pena es que eran todas de España, no variadas como un diccionario cuadradito que yo tenía de pequeña y que me encantaba. No, sus banderitas eran todas iguales, en el cinturón, en una pulsera, en los zapatos, en el móvil y luego vi (por fuera) que también en su coche llevaba una cintita y una pegatina con la bandera. Era muy salado, parecía una mascota de la selección de fútbol.
Pedimos una caña (de España, of course) y empezamos a hablar. Hasta el momento yo sólo tenía el dato de su nacionalidad, pero supuse que en breve averiguaría más cosas sobre él. Descubrí que la cerveza estaba mal servida porque los camareros de ahora no son como los de antes, que el humo de mi tabaco daba repelús, que el salchichón de la tapa era demasiado finito por la enorme crisis culpa del gobierno, que el pimiento no combina con el atún, que era guardia civil, que los servicios estaban fatal cuidados... Cuando nos trajeron la segunda tapa con la segunda caña y vi que eran aceitunas rellenas de anchoa... decidí tomarme un respiro e ir a comprobar cómo estaban los servicios de las chicas.
Cuando volví, como predije, había sacado las anchoas con un palillo y con cara de asco me dijo que eso era una porquería (lo curioso es que no se refería a hurgar en las aceitunas).
Quise cambiar de tema porque a mí las aceitunas rellenas me gustan muchísimo. Me costó, pero lo logré. Y le pedí que me hablara de su trabajo.
Varias horas después (que debieron de ser minutos) le hice la pregunta que siempre he querido hacer a la guardia civil: "¿Es cierto que traficáis abiertamente?" "¿Cómo?", me dijo con la cara desencajada. Y le comenté que desde muy niña me había chocado que en sus coches pusiera: GUARDIA CIVIL TRAFICO. Le dije que "trafico" es la primera persona del verbo traficar y ante su conato de espasmos le comenté que una tilde lo aclararía.
Pagamos y nos fuimos. Por cierto, los servicios de chicas estaban muy cuidados.
Sigo soltera.







HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
Compañera Ana: a mí los guardias civiles siempre me han dado mucho miedito.
Vamos, que como pareja me asustaría mucho más un Guardia Civil que Condolezza Rice sin peinar.
Y aunque en general suelo pensar que eres muy puntillosa con tus pobres e indefensas citas, jaja, en este caso apruebo tu respuesta.
Viva una tilde bien puesta!
Besos
Tilde?...o acento...
es trágico
Hola Ana..la verdad es que compartes mi nombre en la vida real..;))..me ha encantado encontrar tu blog aquí, porque precisamente me identifico con lo que dices escribes sobre él....Espero que este sea el principio de una larga amistad..;).
Yo tengo una duda urgente que necesito resolver y no sé cómo hacerlo...no sé qué me pasa...si debo yo cambiar y cómo se hace (porque lo he intentado y nada..)....mi duda está en mi blog http://www.diarioaguamarina.blogspot.com
¿Alguien podría responderme?...¡¡muchas gracias!!.
A quien se le ocurre una cita a ciegas con un guardia civil! Y después de la guarrada de la anchoa...bien hecho Boni!!!!!