El encuentro

El rubito se detuvo a pocos centímetros de mi cara y,pin.jpg sin presentarse ni sonreír, me habló con una voz ruda y desconsiderada que me hizo dar un respingo.

Me anunció que su compañero deseaba conocerme y me hizo un gesto con la cabeza para indicarme que le siguiera. Perpleja, obedecí.

En el asiento del copiloto había otro hombre. También llevaba un bigotito, pero el suyo era cuadrado y un poco ridículo. Con su traje a rayas y sus mofletes inflados, me recordó al señor Banks de Mary Poppins.

Aun así, tenía unos simpáticos ojillos que se achinaban cuando sonreíamorty.jpg y estaba rodeado por un aura de distinción que no pasó desapercibida para mi instinto de actriz.

El hombre me saludó agitando graciosamente la mano como una reina. A mí se me escapó una sonrisa y me acerqué al coche, confiada.

| | Comentarios (2) | TrackBacks (0)
  • Compartir:
  • Añadir a del.icio.us
  • Añadir a marcadores de google
  • Añadir a menéame
  • Añadir a YahooMyWeb
  • Añadir a fresqui
  • buscar en Technorati


¿Qué es esto?

0 TrackBacks

Abajo están listados los blogs que hacen referencia a esta entrada: El encuentro.

URL de TrackBack de esta entrada: http://blogs.hola.com/blogs/mt-tb.cgi/4530

2 comentarios

Linda, saca tu astucia y vigila las intenciones de los extraños. No te vayan a confundir con lo que no eres.
¡Ánimo! ¡L.A. es tuyo!

Ah, Hong Kong Blues! En aquel entonces yo creía ciegamente en la bondad de los extraños...

Tuya,
Linda

Escribir un comentario


Introduzca los caracteres que ve en la imagen de arriba.

Publicidad

Publicidad