Este globo en su día, cuando fue inflado, tenía casi toda la trompa llena de aire. Ahora una parte importante de lo que lo definía, la trompa, ya no es más que un pequeño vestigio de lo que fue. Pobrecita, así, vacía, blanda, anhelante, me recuerda a la gente menguante. No hay nadie menguante en general. Afortunadamente sólo uno es menguante en su relación con alguna o algunas personas.
Menguante .- Dícese de aquella persona que llama terriblemente la atención de alguien a primera vista pero según va relacionándose con ese alguien, va perdiendo su aura, su encanto, su "charm" como dicen los ingleses, su allure, como dice Chanel.
Si el menguante se da cuenta del cambio en la percepción del de enfrente, normalmente se le pone cara de pánfilo y no intenta ni siquiera volver a recuperar el terreno perdido porque simplemente, no da crédito, no entiende.
Yo me he topado con un par de menguantes muy rápidos en mi vida.
El primero por ahí de vacaciones. A veces uno cuando se va de vacaciones pierde el norte y el sentido de quién es e intenta cambiar a aquello que cree le mola más hasta que, por supuesto, se da cuenta de que el "antiguo yo" molaba mucho más. Esto me pasó a mí ese verano. Y creí que un ser raro que nunca me hubiera llamado la atención en una situación normal, era lo más apasionante que se había cruzado en mi camino jamás. Todavía me río si me acuerdo de las estupideces que les decía a mis amigas sobre él. Y él pensaba en otra. Pero yo sabía que tarde o temprano caería.
El día que le ví en Madrid, todo cambió todavía no entiendo cómo. Hubo un beso, dos besos, tres besos, y aquello ya no tenía sentido. Ni su físico molaba ya, ni sus palabras molaban ya. En este caso el príncipe se convirtió en rana con unos pocos besos.
El menguante number 2 era un tío guapísimo, atractivísimo y con la voz más bonita que os podáis imaginar. Tenía una voz sensual e increíble y cuando cantaba el mundo se paraba y luego giraba sólo a su alrededor. Mi amiga PT y yo, entendiendo que no podíamos discutir por él, acordamos compartirlo.
Pobre, cinco minutos hablando con él y ya estaban saliendo estas palabras de nuestras bocas:
"Quédatelo tú"
"No, si yo no lo quiero, quedátelo tú"








HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
Yo también he tenido un par de menguantes, sobre todo uno que después de volverme loca con un día que sí y el otro que no(para que después digan de las tías), acabó diciendome "pensarás que te he salido rana...". Un drama hija.
Así que para mi no son elefantes, son ranas.
que bien!
ya de vuelta!
Hola Hola! desde hace mucho te leo, no sabes las risas que han causado tus diversas entradas! pero nunca te había escrito o comentado, la verdad ya se te extrañaba! mucho días sin alegrar mis mañanas en el trabajo! q bueno que hays vuelto a escribir, y en efecto hay MUCHAS personas así!
que tengas una buena semana!
Amiga Moi: más que hablar de gente menguante (gran tema) quiero señalar que me parece muy duro lo que le está sucediendo a tu elefante. La misma pesadilla le sucede a ciertas personas (como a alguna ex actriz ídolo erótico), que pierden de unos sitios (pecho) para reubicarse en otros (cintura).
¡Terrible!
Un besazo
Jajaja!! incluso te diré hay muchas seguro están todavía después de muchos años junto a sus menguantes...Un beso.
mq, sí, ya era hora...
di, si es que hay muchos ranas. demasiados.
tillo, mil gracias por lo que dices!!! espero que sigas comentando que me encanta!
hk, me muero de la risa contigo, jajaja.
es verdad, mamen, no me había dado cuenta de ese detalle...
besos!
Me encantan los menguantes.... jajajaja.... porque reafirman que tengo criterio propio sobre ellos!!! jajaja... me ha encantado tu post. Besos