Pues sí, gentes y gentas de esta España camisa blanca de mi esperanza y rincones varios del mundo que me leéis, pues sí, con un No soy de Jamaica, la verdad..., con esa simple frase quedaba resuelto el misterio de las visitas jamaicanas a la par que newyorkinas (o nuevayoreñas) que esta Luvia y, por extensión, éste que aquí escribe -oséase moi- estábamos recibiendo en los últimos tiempos.
Y es que si bien es cierto que cuando comencé a recibir tanta visita de los USA de toda la vida pues como que sí, como que pensé en él por ser la única persona que, actualmente -creo-, me une con tal ciudad, pues como que también, lo cierto es verdad, enseguida mi cabecita loca, soñadora y fantasiosa me hizo desechar la idea y sustituir tal posibilidad por otra mucho más elaborada como la de un ejecutivo o ejecutiva en proceso de aprendizaje de español que en ratos de aburrimiento intentaba suicidarse tratando de comprender lo aquí escrito.
Y que conste que yo lo de ejecutivo o ejecutiva lo decía y lo imaginaba porque como yo soy así, así de políglota, pues claro, si allí que yo leo Verizon Business pues como pone Business y business en sajón no es más que lo que vienen siendo los negocios castellanos y un businessman y, por extensión o por ende, una businesswoman, no dejan de ser otra cosa más que el ejecutivo o ejecutiva que puebla nuestras aceras y calles españolas (aunque yo ahí y para la vertiente femenina pues como que prefiero y uso como que mucho más aquello de working girl que tan de moda pusieron la Weaver y la Griffith con sus cardados, sus hombreras y hasta su Harrison Ford en los 80's, en los difíciles años 80 -porque los 80 fueron difíciles para todos-) ejecutivo o ejecutiva que puebla nuestras aceras y calles españolas -estaba diciendo yo- pues claro, blanco y en botella o verde y con asas... pues nada, que mi jamaicano o jamaicana pues como que no podía ser más que eso, un ejecutivo o ejecutiva en proceso de aprendizaje de español (aunque bueno, he de reconocer que algún exiliado aburrido cuya conexión a internet la proporcionase el tal Verizon, algún cazatalentos a punto de descubrirme e incluso algún que otro rastafari que gustaba de mi blog para sus momentos de cuelgue... pues como que también se me pasaron por la cabeza).
Pero no, no, al final, el sábado mi potencial bussinesman o working girl se desvaneció a golpe de visita, a golpe de comment-ario y a golpe de declaración de intenciones: No soy de Jamaica, la verdad.
Yo soy east villager, que es mucho mas cool!!!!. Y allí estaba él, David Velduque, el que lo mismo que te hace de vecino tímido enamorado de las estrellas luego se te transforma en tenista secuestrado; el mismo que es capaz de protagonizar un exquisito anuncio de joyas que de anunciarte patatas fritas o cerveza veraniega... allí estaba Dave, David, David Velduque o simplemente el niño carente... el actor, director, guionista e incluso cantante, el mismo al que yo le debo una cerveza -o él me la debe a mí- y el mismo que me debe -de eso sí estoy seguro- una foto delante de la puerta y el escaparate de Tiffany&Co, como Audrey o George Peppard sólo que mejor... porque para Audrey ya tengo yo a mi A, mi A, vuestra ya A y si alguien tiene que ser su Peppard pues para eso bien valgo yo, pero así, en plan actor, polivalente y polifacético, que lo mismo que te saca una sonrisa que puede inquietarte, así, en ese plan, yo sólo tengo a Dave, David, David Velduque o niño carente que, no será de Jamaica ni falta que le hace, que él ahora me es del East Vilage -que es mucho más cool- lo mismo que de cualquier parte del mundo que él quiera ser porque, cómo siempre le digo: ¡hay que ver lo bien que creces y que maduras!.
Y como Dave, David, David Velduque o niño carente... el actor, director y guionista a la par que cantante... el madrileño/jamaicano que la final resulta vivir en East Village además de ser newyorkino o nuevayorense de paso, ha estrenado nueva página en la que poder cuchichear lo mismito que quien revuelve el contenido de un bolso o abre el cajón de una mesilla, pues ¡ea!, que ya me estáis haciendo click en su nombre, en su davidvelduque.com y ya me estáis reconociendo, entre otras cosas, que mientras él se dice un actúo ergo existo al más puro estilo cartesiano, vosotros podéis descubrir what a difference a day made.
Plus, Plis, Plas... ¡mañana más! (Eso y, feliz, feliz en tu día, amiguito que Dios te bendiga, que reine la paz en tu días y que cumplas muchos más!!!!... biennnn!!!!)
Archivos Enero 2008
Pues sí, gentes y gentas de esta España camisa blanca de mi esperanza y rincones varios del mundo que me leéis, pues sí, eso mismo, toda la vida pensando que Jamaica era una isla del Caribe y resulta que no, que no, que en realidad Jamaica es un barrio de Queens que, a su vez, es un distrito de la ciudad de Nueva York... que sí, que sí, de verdad, que lo descubrí yo el otro día.
Y es que el caso es que yo nunca he sido muy bueno en geografía, vamos, que no, que no, jamás de los jamases... yo creo que es que yo siempre he sido mucho más de la aldea global, las no fronteras, la libre circulación de personas y animales... y, cómo no, de la paz en el mundo... sí, sí, la paz en el mundo, que es que el que aquí escribe -oséase moi siempre ha sido muy Miss para según qué cosas y, sin paz en el mundo, uno ni es Miss ni es nada. Total, lo que estaba diciendo, que yo nunca he sido muy bueno en geografía, pero vamos, nunca, ni de pequeñito, que no veas los apuros que me cogía yo cada vez que tenía un examen de esos con mapa mudo de Europa política y Europa física, Ámerica política y américa física, África política y África física, Asia Política y Asía física... sí, sí, de todos los continentes menos de Oceanía (con su Australia) que ya ves, el único que no tuve que estudiar, el único y, ¡zas! el que más me toca visitar ahora... si es que está claro, el sistema educativo nunca ha tenido miras de futuro.
Así que allí me plantaba yo delante de los mapas mudos aquellos, políticos y físicos, con sus fronteras y capitales los unos y sus montañas, ríos, golfos, cabos, estrechos y demás accidentes geográficos los otros... y claro, como que yo también me quedaba mudo. Y es que yo, lo que viene siendo el mapamundi, la bola del mundo o
globo terráqueo, así, en plan general, pues como que lo tengo claro: su América a la izquierda u en el occidente y dividida en América del Norte, América Central y América del Sur, con su pintoresca vieja Europa así, como que en plan central, y África abajo, con sus Islas Canarias al lado, al laditio (porque dígase lo que se diga Canarias es África y punto pelota) y esa Europa que se extiende hacia el Este y de tan Este que es ya se te convierte en Asia y luego allí que llega Oceanía con esa Australia, su buena Nueva Zelanda y tal... vamos, que sí, que yo así, en plan genérico, pues como que sí, pero ahora ya, cuando vamos al detalle pues como que no, que yo ahí ya me pierdo. Y mira que le ponía empeño, y mira que me lo estudiaba y mira que repetía yo aquello de los mares y los océanos y el puñetero Estrecho de Bering ... pero ná, que no, y que no, que yo situarte España, Portugal, Francia, el U.K. de toda la vida e incluso si me apuras Alemania con la antigua URSS en plan bloque comunista pues como que sí, yo hasta ahí llego pero ya no me pidas más, ni bajar más al detalle... porque lo mismo me sorprendo descubriendo que La Rioja resulta que es Comunidad Autónoma independiente cuando yo toda la vida de Dios he pensado que era un buen vino de Navarra como situando Uruguay en Paraguay y viceversa y, mientras tanto, no saber qué narices hacer con Panamá.
Que sí, que sí, que menudos apuros pasaba yo con aquellos exámenes, preparando el día antes un mapa medio mudo para mí y es que claro, yo estudiar estudiaba y yo intentar
lo intentaba pero como también era consciente de mis limitaciones y mi poca visión espacio/político/geográfica , así que nada, allí que me cogía yo un mapa mudo y, con esfuerzo, al menos, lo hacía yo hablar un poco, con el lenguaje de signos pero allí que mi mapa hablaba. Vamos, que la tarde anterior allí que yo lo escribía todo, pero todo, todo y todo en el mapa y allí que una vez escrito pues lo borraba o medio borraba y así me plantaba en el examen con mis mapas mudos que muy mudos-mudos, lo que se dice mudos, pues como que ya no eran (vamos, yo venía haciendo lo mismito que en las películas de A3 de después de comer un fin de semana: cogía yo a mi mapa mudito y a fuerza de cariño y de esfuerzo pues hacía yo que algo hablase). Y allí me sentaba yo, en mi pupitre, con carita de cordero degollao y de no haber roto nunca un plñato, con mi "soy niño de notable como mínimo" grabado en la frente y con mi mapa medio mudo; el profesor daba la lista de cosas a localizar y, ¡zas!, yo miraba a mi mapa y allí que le decía: habla, mudito.
Que eso sí, yo reconocer mi trampa pues como que aquí la reconozco, pero oyes, que lo mío también tenía mérito,
porque claro, el mapa puede que mudo no fuera fuese pero interactivo pues como que tampoco y allí que si el profesor incluía en su lista el Canal de Panamá pues como que yo tenía que buscarlo y localizarlo dentro del mapa y si allí que lo que pedía era el situar el Everest pues como que también tenía que localizarlo y lo mismo si se trataba del Mar Caspio o del propio Estrecho de Bering... vamos, que allí lo que yo me hacía era un ¿Dónde está Wally? (Where is Wally? que dicen los sajones) sólo que en plan físico y político y a nivel mundial... que es que ahora que lo pienso me descubro descubridor... si es que la infancia es así, uno allí que está haciendo historia, ejercitando su cerebro y agudeza visual a la par que inventando un pasatiempo para generaciones futuras y allí que ni se entera... lo que yo os diga, la infancia es así, atrevida e inconsciente... inocente en una palabra.
Pero la cosa no terminaba ahí, no (porque de todos es sabido que mis cosas nunca terminan ahí, ni tan siquiera
aquí ni allí), y es que claro, yo en mi mapa lo tenía todo, pero vamos, todo, todo y todo pero allí que el profesor sólo ponía una reducida lista de elementos a localizar en un reducido espacio de tiempo, y claro, a mí me sobraban cosas así que allí que el que aquí escribe -oséase moi- primero tenía que localizar a Wally, una vez localizado señalarlo y dejarlo allí bien escrito y una vez localizado, señalado y bien escriturado pues como que lo que yo tenía que hacer era ponerme a borrar como un auténtico poseso todo rastro de capacidad de habla de mi mapa supuestamente mudo y todo ello, y además, con la debida cautela y disimulo... vamos, casi ná, lo mismito que la Kidman con el Braintraining ese sólo que yo mucho más rudimentario y muchísimo antes; que lo del braintraining ese, al lado de lo mío, es moco de pavo.
Y claro, pues como que igual a esta alturas del post pues como que tú, querido lector y querida lectora pues como que te estás diciendo un: "pues nada, que esto, así, en plan confesión, pues como que está muy bien" y puede hasta que alguien me censure y alguien me critique y me tache de
infante impostor pero como que a qué viene lo de Jamaica, lo de Queens y lo de Nueva York???... y puede que tengas razón, querido lector y querida lectora con tus dudas, pero es que claro, cuando uno va a su contador de visitas y ve día sí y día también algo como Verizon Business, Jamaica, New York, Estados Unidos una, dos y hasta tres veces, y día sí y día también pues como que no puede más que quedarse loco, porque claro, yo, como digo, muy bueno en geografía pues como que nunca he sido pero como lo que sí he hecho ha sido verme mucha película ambientada en los NuevaYores además de Sex&City completita (con capítulos extra y finales alternativos incluidos) pues como que algo de conocimiento de causa pues como que sí que tengo y, oyes, yo de lo de Jamaica como territorio anexo a Nueva York pues como que no, que no, que nunca lo había yo visto ni nunca se lo había yo escuchado a Carrie. Así que claro, tanto Verizón, tanto Business, tanto Jamaica, tanto New York y tanto Estados Unidos (USA de toda la vida que dicen los sajones) y tanta visita día sí y día también pues como que no pueden más que llevarte a decir un ¡ea! y con el ¡ea! ir a preguntarle a San Google, que una vez preguntado acerca de Jamaica y su extraña relación con Nueva York, pues va y lo que te arroja (porque sí, porque tú a San Google le preguntas pero él lo que te hace es arrojarte) es eso de que Jamaica es un barrio de Queens que a su vez es un distrito de la ciudad de Nueva York... bueno, San Google en realidad lo que te dice es un Jamaica is a neighborhood in the borough of Queens in New York City peor vamos, que tanto monta, monta tanto.
Y claro, ahora ya sé lo que va a pasar, que el o la que me visita desde Jamaica se verá reflejado o reflejada, abrumado o
abrumada por el peso de la fama o por saberse reconocido o reconocida y, ¡zas!, desaparecerá lo mismito que desapareció la Thyssen, la espirituosa de Domecq y aquél otro que venía de Bayer Leverkusen... pero bueno, como también me están visitando mucho de Afganistán (o era de Pakistán???) y tampoco tengo yo nada claro donde es que estos países están, pues nada, que aún tengo entretenimiento para rato. Que es que es lo que yo ya os decía, que yo creo que es que yo siempre he sido mucho más de la aldea global, las no fronteras, la libre circulación de personas y animales... y, cómo no, de la paz en el mundo... sí, sí, la paz en el mundo.
Plus, Plis, Plas... ¡el lunes más!
Pues sí, gentes y gentas de esta España camisa blanca de mi esperanza y rincones varios del mundo que me leéis, pues sí, que tras varios días dándole vueltas al tema, a si confesar o no confesar, reconocer o no reconocer y proclamarme o no proclamarme hoy me he levantado y entre enjabonado y aclarado del cabello (que como yo uso de eso del no more tears pues como que puedo pensar, cantar imaginar y de todo bajo la ducha) pues como que me he dicho un ¡ea!, un yo confieso (I confess que dicen los sajones) y aquí estoy yo, dispuesto a decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, con la ayuda de Dios, por muy difícil o dura que sea.
Y es que sí, sí, lo cierto es que me he hecho fan de Britney Spears, pero vamos, así, a las bravas,
de un día para otro y como quien no quiere la cosa. Y es que la puritita verdad es que el que aquí escribe -oséase moi- es así, y como es así pues que medio mundo y parte del otro medio está en contra de la chiquilla y se ríe de ella, ahí que el greli la redescubre y se hace fan; que los jueces le retiran la custodia de sus chiquillos y hasta le suspenden temporalmente su derecho de visitas, pues ahí que está el greli otra vez, más fan que nunca; que se publica que la pobre chiquilla es bipolar, pero bipolar perdía y hasta tal punto llega su bipolaridad que ya ni se sabe si es que la pobre se ha dado un mal viaje de sustancias tóxicas o es que es la otra, la que lleva dentro, la que ha hecho aparición, pues, ¡ea!, grelinno acude a su rescate y más y más fan que se hace... y si ya aparece su hermana, cual viborilla prepúber, culpando a la pobre Britney (Britania que le llamo yo en casa) de su actual embarazo bajo la también prepúber excusa de "es que me explicó mal los métodos anticonceptivos" y ya para rematarla sale la víbora de la madre, víbora madre o la madre de todas las víboras diciendo que ya le había advertido a la pequeña prepuber que tuviera o tuviese cuidado con mi Britania, pues yo ahí, firme y cada día más y más fan que me hago de ella.
Y es que claro, decir a estas alturas que yo nunca había escuchado a Britney
pues como que no sería cierto y como no sería cierto pues como que no sería verdad además de ser algo carente de toda realidad y certeza porque, como los lectores y lectoras más fieles de este blog recordarán de sus inicios, yo siempre he sido muy de aquel "oops! I did it again", de aquél mono de medio latex rojo, de aquella melena con flequillo y, sobre todo, como que siempre he sido muy de aquellos movimientos tan coreografiados y tan de Esther Williams y sus muchachas bajo el agua sólo que en lugar de agua con Britania lo que había era cama redonda... pero claro, aquella era otra Britney y lo de ahora, lo de ahora es distinto.
Ahora que eso sí, la culpa de todo la tiene el ¡Hola!, sí, sí, porque por razones que todavía no viene al caso desvelar pues allí que yo me he estado pasando con más frecuencia de la habitual por su web y claro, ya se sabe, como dice abuela, tanto va el cántaro a la fuente que, al final, termina rompiendo (que yo no sé por qué pero siempre he tenido la sensación de que abuela siempre ha dicho esto en plan relaciones prematrimoniales y embarazos no deseados posteriores... en cuyo caso esto sería mucho más aplicable a la hermana de Britney -viborilla prepúber como ya hemos visto- y no a mí que ni puedo tener ya relación prematrimonial alguna y tampoco embarazo no deseado), que al final termina rompiendo, estaba diciendo yo, y claro, pues tanto fui yo a ¡Hola! que al final, ¡zas!, un buen día allí que lo que el que aquí escribe -oséase moi- se encuentra es el último vídeo de Britney, y allí que, sin saber muy bien si por curiosidad o simplemente por matar el rato, le da al play y, ¡zas!, con el Piece of me que te encuentras y de ese Piece of me tú das un salto temporal hacia atrás (o step back in time que cantaba Kylie) al Gimme more y del Gimme More pues como que adonde saltas tú es a la Fnac a comprarte el cedese y ya pues como que eres fan, fan club de la Britania.
Pero la cosa no termina aquí (porque de todos es sabido que mis cosas nunca terminan aquí, ahí ni tan siquiera allí)
y así es como llegan las vacaciones navideñas y como llegan y como resulta que con tanto ir y venir a Ausralia y tanta australinización pues tú aún tienes allí plantada, en la habitación del ordenador, la maleta a medio deshacer (y es que lo cierto es verdad que a mí eso de ponerme tanto tiempo boca abajo me ha vuelto un vago redomado y el hecho de que la maleta estuviera o estuviese llena de ropa de verano -o de spring-summer que dirían los sajones- pues como que tampoco ayudaba ni metía prisa al acto necesario de deshacerla) y con la maleta a medio deshacer pues como que también tienes tú el resto de la casa hecha unos zorros pues allí que tú te despiertas un buen día con un ¡ea! en la boca, con su consiguiente se acabo y allí que como le decía a Joao-palabrita del Niño Jesús el otro día, pues allí que al grito y consigna de limpieza general tú te haces con tu A un zafarrancho de combate.. sí, sí, limpieza general, como las antiguas, en plan lo saco todo, lo ordeno todo, lo separo todo, lo limpio todo, lo pulo todo, lo encero todo lo abrillanto todo y acabo más muerto que vivo, con la alergia revolucionada pero con la casa como una patena, vamos, como los chorros del oro.
Y como yo, en general, para todo
necesito una banda sonora (soundtrack que dicen los sajones) pues allí que la Britania se convirtió en la de esta limpieza general y con un Blackout va, Blackout viene así que me pasé yo las vacaciones navideñas, sin más indumentaria que mi camisa de dormir y el trapo o bayeta de turno, pasillo arriba, pasillo abajo, cantando y bailando cual guarrilla eso de "it´s Britney bitch" y esperando como agua de mayo a que empezara o empezase a sonar aquello otro de gimme gimme more, gimme more, gimme gimme more... para agarrarme cual perrilla en celo al marco y quicio de cualquier puerta y así, agarrado a ella, hacer lo mismito que hacía Anita Obregón en Ana y los siete, sólo que yo con mucho más estilo y con marco y quicio de puerta casera en lugar de barra.
Y es que ya lo decía Boris en aquel Morir de Glamour, en esta vida hay perritas, perras y megaperras y yo, lo tengo claro, yo lo que soy es megaperra y con Britney -mi Britania- de música de fondo, la camisa de dormir como vestuario y el trapo o bayeta como único complemento lo que el que aquí escribe -oséase moi- es es una mega-macro-supra perra de cuidado... así que ya lo sabes, querido lector y querida lectora dale al play y deja salir a la perra que hay en ti.
Plus, Plis, Plas... ¡el lunes más!
Pues sí, gentes y gentas de esta España camisa blanca de mi esperanza y rincones varios del mundo que me leéis, pues sí, que aunque dicen eso
de que Año nuevo, vida nueva pues como que como a mí la vida vieja no me ha ido nada mal y tenía yo ahí pendiente un capítulo más de mi saga australiana pues aquí que hoy me digo yo un nuevo ¡ea! y continúo el relato. Y es que si nos habíamos quedado con mi regreso a esta España mía, esta España nuestra a finales de septiembre, con la explicación del por qué (el why que dicen los sajones) de la inundación del edificio y posterior desalojo de la vecina del segundo así como los rumores (por aquel entonces aún rumores) de separación de los Duques de Lugo, pues como que ahora toca continuar el relato.
Pues bien, así las cosas, con el fin de septiembre llegó octubre y con octubre la noticia de que a comienzos de noviembre debía de regresar a Australia, aumentando así mi creciente australinización. Total, allí que uno ya se va mentalizando, allí que uno ya intenta organizarse un poco más los tiempos, averiguar algo más de Melbounre como sede y base de la nueva estancia australiana y australianizante, allí que uno se planea un regreso con dos días de paso
en Singapore e incluso la posibilidad de algún fin de semana intermedio en Tazmania, allí que uno planea y vuelve a planear todo pero allí que lo que uno no planea, ni espera, ni ná de ná es que justo dos días antes de su nueva salida rumbo a Australia y justo cuando se dispone a entrar en la cocina con las bolsas de la compra para una magnífica cena de despedida, ¡zas!, lo que se encuentra sea con una bonita estampa acuífera en el suelo de la susodicha. Y es que claro, uno que allí entra, uno allí que medio resbala y patina, uno que en un último intento por no caer al suelo se agarra como puede de su encimera de mármol blanco (mesado que dicen en tierra de los naranjos), uno que allí se agarra y uno que allí nota que la citada encimera pues como que también forma parte de la estampa húmeda y allí uno que uno, sin caerse pero casi y también casi ya repuesto, pues que decide investigar de dónde es que procede el agua, allí que mira la techo y ¿qué se encuentra?, pues con las caras de Bélmez sólo que en versión techo y sobre fondo verde con una bonita grieta que, de lado a lado, rajaba el falso techo atravesando justo por la mitad el foco empotrado que nos sirve de luz y guía en los momentos culinarios... vamos, qué lindo, qué lindo, qué lindo panorama.
Entonces uno, como racional no es (porque de todos es sabido que el elemento racional de la pareja es A, mi A, vuestra ya A), pues allí que lo que primero que hace es ponerse a investigar más y más el origen del agua porque claro -pensaba yo-, si el suelo está mojado, y el techo está mojado, el agua del suelo viene del techo... pero, sí la encimera de mármol blanco está mojada y la misma no se encuentra bajo el techo si no bajo las alacenas superiores (armariado que igualmente dicen en tierra de los naranjos) y si las alacenas superiores están secas, entonces, ¿de dónde narices mana el agua??... y en estas me encontraba yo cuando A, mi A, vuestra ya A
con un rápido movimiento de muñeca, ¡zas!, allí que me apaga la luz y, ¡zas!, allí que me dice un " es que no ves que el agua está inundando también el foco??" para a continuación, coger la fregona y decir, "y además, antes de hacer nada, lo más normal es secar el suelo, ¿no?"... que claro, como todo eso te lo dice ya con la luz apagada pues como que, de noche y con la luz apagada, pues no, como que tú no ves nada, y lo de secar el suelo, pues sí, quizás hubiera o hubiese sido más inteligente en lugar de estar evitando patinazo va y patinazo viene a cada instante y aún encima a oscuras... Eso sí, racional no seré, pero justo en el instante anterior a apagarse la luz yo ya había descubierto el origen del agua o el nacimiento del río particular que teníamos en casa o, al menos, de uno de sus afluentes, y es que insisto en que yo lo de la racionalidad y el raciocinio pues como que no, que no lo tengo yo muy desarrollado, pero eso es igual que cuando uno se queda ciego, que desarrolla mucho más otros sentidos, pues yo lo mismo pero con la razón mermada; vamos, que yo, a falta de razonamiento pues como que aplico el tacto, y allí que las puntillas de mis dedillos -en ese justo instante en el que A cortaba la luz- pues como que ya habían palpado, descubierto y sentido el origen del agua así que al grito de "lo tengoooo" y al siguiente (también grito) de "enciende la luz", pues allí que A, mi A, vuestra ya A la enciende, allí que la luz vuelve, allí que al volver yo recupero la visión y veo y allí que al ver descubro cómo por una pequeña y minúscula junta de los azulejos brotaba, tímida, el agua que, siguiendo su curso natural y la propia ley de la gravedad, encharcaba mi encimera y se reunía con su hermana agua del techo en el suelo de mi cocina (vamos, que el que no pueda ir a Zaragoza, se pasa por mi casa y allí que tiene el ciclo del agua completo que, oyes tener a la Pilarica no la tendremos, pero tenemos una miniatura del Niño Jesús de Praga, que bueno, es una divinidad).
Vamos, lo que yo os diga, una estampa maravillosa la que allí teníamos, las caras de Bélmez en versión techo y sobre fondo verde...
que hasta podría decirse que lloraban y hasta también aquello de que sus lágrimas -como nuestras vidas- son los ríos que van a dar al mar, siendo el mar, en este caso, el suelo de mi cocina.. y, por otro lado, el tímido surgir de su afluente por entre las juntas del alicatado de la pared... vamos, una divinidad... y en esas estábamos, admirando la estampa, aquel prodigio de la naturaleza en versión casera que teníamos cuando, ¡zas!, allí que el agua del techo que tan proféticamente había anunciado A, mi A, vuestra ya A que inundaba el foco debió de hacer un mal viaje, coger un atajo o yo qué sé que allí que, ¡zas! hizo corto y, ¡zas!, salta el fusible y con el fusible saltado volvemos a las tinieblas, a lo que A, mi A, vuestra ya A, mirándome con esa misma expresión y ese mismo cariño infinito con el que sólo puede mirarse a un perrillo abandonado o a un pequeñuelo que ante un 2+2 responde 8, me dice un "no, si, si a investigador, Jessica Fletcher y Srta. Murple no te gana nadie, pero chico, que si yo apago la luz pues como que es por algo".
Y entonces ya es cuando (crecido por la Fletcher y la Murple que llevas dentro) tú decides subir al segundo, contiguo al de la desalojada por la inundación primera y primigenia, y allí pedir explicaciones... porque sí, porque la Fletcher y la Murple te acompañan y a las pruebas te remites...
así que allí que tú subes, allí que tú pulsas o accionas el timbre (acción vulgarmente conocida como timbrar pero que al que aquí escribe -oséase moi, en estos momentos le parece harto vulgar y de chunga de extrarradio) y allí que tras breves instantes te abre la puerta el muchacho al que tú hasta ahora sólo conocías por escuchar día sí y día también con la ventana abierta y a todo volumen a Rebeca Pous y su Duro de Pelar, acompañando tales extrañas acciones de palmada y saltitos varios que hacen retumbar el techo de tu habitación del ordenador (a lo que claro, tan Fletcher y tan Murple que tú eres pues como que hacía días que ya te habías dicho un: nada, que debe ser monitor de aerobic el chiquillo)... te abre la puerta el muchacho -estaba dicendo yo- y allí que te descubres a ti mismo diciéndole un "¿están tus padres?" con el que no sólo te sientes así como que medio gili porque el susodicho muchacho y presunto monitor de aerobic a la par que desfasado musical (porque está bien eso de ser vintage y hasta revival, pero lo de escuchar duro de pelar en las postrimerías del 2007 pues como que supera todo eso y mucho más) vendrá a tener tu misma edad, sino que además te sientes como si tú en ese mismo instante te hayas sumado así como que 20 años, directamente y por propia iniciaitiva... pero, la titularidad del piso es la titularidad del piso, y con las titularidades no se juega.
Así que allí que el presunto monitor de aerobic y desfasado musical (que también podría denominarse hortera pero no seré yo quién tire la primera piedra)
pues que llama al padre y allí que el padre viene, presentándose así el padre y el hijo ante mí... allí que yo explico mi entrada triunfal en la cocina, mi resbalamientos y patinamientos varios, mis caras de Bélmez en versión techo y sobre fondo verde (Amazonas, verde Amazonas, que eso no lo había dicho yo todavía... en tono intermedio, para más datos), mi descubrimiento y despejamiento de la incógnita del de de dónde mana el agua y ya casi cuando iba yo a relatar lo del foco, la luz, el fusible y hasta lo racional que A, mi A, vuestra ya A es, pues allí que el padre me mira, me remira, me vuelve a mirar y me dice: ya, ya, pues mira y allí que como si de un maestro de ceremonias del circo que dice aquello de pasen y vean, señoras y señores, pasen y vean... pues allí que me conduce a la cocina y ya en ella enciende la luz, y con la luz me señala la esquina inmediatamente homóloga a la mía y allí como que una leve sombra de humedad aparecía. Que claro, comparado con lo mío, pues como que lo de su cocina no era ná de ná, vamos, para entendernos, que aquello ni era río, ni afluente, ni tan siquiera un lago, lo suyo, como mucho, era un estanque de jardín o pecera particular, pero claro, pese a lo poquita cosa que todo aquello parecía mi Fletcher y mi Murple interior pues como que ya me estaban avisando que, al final -y lo mismo que aquella primera y primigenia inundación preaustraliana con desalojo de la vecina contigua del segundo inclñuída- lo de esta nueva fiesta acuática era por obra y origen de la vecina del tercero, operada del cerebro en el pasado y actual agonizante.
Así que como la cosa se complicaba, como ya era muy tarde, y como las 11 de la noche no son horas ningunas para presentarse en domicilio de operada del cerebro en el pasado y actual agonizante alguna, pues como que allí que el que aquí escribe -oséase moi- decidió despedirse del padre y del hijo e incluso del espíritu santo y allí que regresó a su hogar, instalando un bonito recipiente de plástico (también llamado palangana) bajo las caras llorantes y nacimiento de su afluente particular y diciéndose un al fin y al cabo mañana será otro día (after all ... tomorrow is another day que dicen los sajones), al más puro estilo Scarlett, dió por termiando el día pero siendo consciente, eso también, de que la cosa no terminaba ahí, porque de todos es sabido que mis cosas nunca terminan ahí, ni tan siquiera aquí o allí... y como de todos es sabido pues eso, que querido lector y querida lectora, ya puedes irte haciendo a la idea de que aún queda una cuarta e incluso quinta parte por contar.
Plus, Plis, Plas... ¡mañana más!
Pues sí, gentes y gentas de esta España camisa blanca de mi esperanza y rincones varios del mundo que me leéis, pues sí, el caso es que dejando a un lado el gran misterio que supone la mención de Holanda en un villancico navideño cuyos protagonistas son S.S.M.M. los Reyes Magos de Oriente
y la gran sorpresa y estupor con la que me desayuné el mismísimo día 1 al enterarme por boca de mi suegro que resulta que ahora el niño Dios, no nació en Belén, sino en Nazaret y que el por eso el Santo Padre dio orden de que este año no hubiera o hubiese pesebre en la plaza de San Pedro, sino una simple represnetación de una escena ambientada en el Nazaret de toda la vida, en la casa de San José, sin buey ni mula ni otro bicho viviente allí integrado porque para nada iba a querer San José tal rudimentaria forma de calefacción si, como padre putativo y carpintero también de toda la vida podía, gritar aquello tan famoso de "más madera", a rato sí y a rato también y así calentar al churumbel recién nacido... pero vamos, que lo ya dicho, entre que a mi Holanda -salvo por los quesos- pues como que me da un poco igual y que, después, mi suegro me es así como que rojillo y ateín y siempre me anda ahí, como el diablo, tentándome y tratando de meter dudas en mi fe, pues como que yo paso de piruetas geográficas y como ya estamos a día 4 aquí que yo me digo un ¡ea! y aquí que publico yo mi carta a S.S.M.M.:
Queridos Reyes Magos... bueno, no, querido Melchor, que ya sé que es vd. quién me trae a mí las cosas y además, una cosa es que el que aquí escribe -oséase moi- sea monárquico y letizista y otra muy distinta es que uno admita así porque sí a tres reyes. Que no, que no, que yo me quedo con vd., con sus canas, su barbita, su capa de amriño y su corona bien plantá (que es que Baltasar ni corona tiene, oiga), y como yo con vd me quedo, y como yo sé que vd. gusta de la brevedad y como este año he sido muy, muy, muy bueno, pues paso directamente a solicitarle unos presentillos:
1. Papel pintado para empapelar la zona no alicatada del cuarto de baño.
2. Caja grande de jabones de Claus Porto que puede vd. encontrarlos haciendo click en el link anterior o en el buchinche nuevo de la Town que A, mi A, su también ya A ha definido como sitio de conachadas
(Nota aclaratoria a los puntos 1 y 2: Tengo ilusión de redecorar el baño y he tenido una visión).
3. Teclado inalámbrico para la N800 disponible aquí y supongo yo que también disponible (o also available qe dicen los sajones) en tiendas de informática, grandes almacenes, etc... (pongo éste porque es barato pero sirve cualquier otro; eso sí, fijéseme bien en que la conexión sea por bluetooth).
4. Estuche para la N800 aquí. eso sí, en rojo, que ya hay demasiadas cosas grises en esta vida.
5. Cargador para la N800 porque el que venía de serie me lo cargué en un mal viaje a Australia. Aunque también me sirve el adaptador de los cargadores normales de nokia para convertirlos a pitorrito estrecho.
6. Orquídea(s) bonita(s); una para el comedor, así que céntrese en los colores.
7. Tarjeta de memoria SD o miniSD para la N800 maximo 8gigas y mínimo 2gigas.
8. Cámara de fotos lomográfica. Y en esto yo no sé si será que como ando medio pez o que la Dalek Supersampler ya no la hay en rosa (y el rosa -ya se sabe - más que un color es una actitud) pues como que creo que me quedaría con la Fisheye nº2 o la Holga Multicolor. Eso sí, sea la que sea, si puede ser, pues que venga en pack completito.
9. Otro nokia 7280 porque realmente es el movil de mi vida. Y aquí sí ya se las tiene que ingeniar vd. con su magía porque es un modelo ya descatalogado.
10. Lámpara Bourgie de Kartel... porque sí, porque sigo queriendo verla sobre el cristal de la mesa del ordenador.
11. Tela para estores nuevos del saloncito de la chimenea.
12. Alfombra de piel de vaca para habitación del ordenador.
13. Trench Burberry.
14. Sombrerillo para cuando llueva y pasee a Camino.. y es que llevar el carrito y el paraguas a la vez como que es muy pero que muy difícil.
15. Un beso muy gordo.
16. Las katiuskas Georgie o los nuevos Mammoth, que tienen borreguillo y todo.
17. Otro beso muy gordo.
Y bueno, ya sabe, lo de los besos me los da vd. o por medio de otra persona, que ya sabe que a mí me gustan los maduritos y vd. con eso de sus canas, su barba, su capa de armiño y corona bien plantá, pues como que más, mucho más.
Plus, Plis, Plas... ¡mañana más!







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