Aunque estos días el tiempo no acompaña ya estamos en verano y nos apetece tomar helados.
El helado es un placer que se saborea desde tiempos inmemoriales. Ya Marco Polo nos contaba que en China desde hace tres mil años se preparaban helados con hielo, leche y frutas. Los árabes entre sus muchos placeres incluían el consumo de helados, incluso la palabra sorbete proviene de la palabra árabe, «sorba», que quiere decir agua azucarada. Los que solían confeccionar ellos eran mezcla de nieve con miel y frutas.
Algún famoso emperador romano se hacía traer nieve desde los Alpes para ser almacenada, pero como vemos en estas épocas era un placer reservado sólo para los más pudientes.
Su popularización será posible con el desarrollo de las técnicas frigoríficas, y a mediados del siglo XIX se empiezan a elaborar helados de forma industrial
La denominación de «helado» debe corresponder a un producto que contenga al menos un 5 por 100 de grasa y cuyas proteínas son exclusivamente de origen lácteo.
El «helado de crema» es un helado que contiene como mínimo un 8 por 100 de grasa de origen lácteo y un 2,5 por 100 de proteína láctea con exclusión de otro tipo de grasas. Hay otros helados que no utilizan leche a los que se denomina «helado de agua», pero deben de contener, como los sorbetes, al menos un 15 por 100 de fruta.
El «granizado» es un helado que se presenta en estado semisólido y lleva una composición más ligera.
En nuestra dieta, especialmente la de nuestros hijos, los helados no deben constituir sólo un premio. Son una buena fuente de calorías y, en el caso de los helados elaborados con proteína láctea, tendrá un alto valor debido a que contiene todos los aminoácidos esenciales para el hombre y son proteínas que se digieren con facilidad y de alta calidad. También aporta vitaminas tan importantes como la A y E.
Por todo ello, los helados resultan muy recomendables para grupos de población con importante necesidad de energía. Son útiles también para personas inapetentes, pero las personas con sobrepeso deben tomarlos con moderación, aunque en su ayuda existen los helados con 0 por 100 de materia grasa.
Si va a comprar helados para llevar a casa debernos tener mucho cuidado con no romper la cadena del frío. Cómprelos en el último momento y trasládelos a casa en bolsas isotérmicas. Recuerde sacar siempre el helado diez o quince minutos antes de servirlo, ya que el helado no debe servirse duro como una piedra.
Para servir de manera original helados en casa compre varias tarrinas de sabores que combinen bien entre sí y rellene con ellas unos moldes poniendo capas alternas de diferentes colores y sabores, verá cómo será todo un éxito y parecerán hechas en casa.







HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
La verdad es que son un delicioso . Además dicen que ayudan a hacer la digestión cuando la comida ha sido copiosaha sido copiosa.
Me he acostumbrado a tomarlos de postre y cada vez me gustan más porque los hay deliciosos
En los paises mediterráneos está muy arraigado su consumo. Nada comparable al efecto refrescante de un buen helado cuando aprieta el calor. Además el consumo moderado, dicen los médicos que es saludable
Si no hubiera que tener en cuenta las calorías....en verano los tomaríamos como vasos de agua
Los asocio a mis recuerdos de infancia: en cucurucho despachados desde un carrito con toldo a rayas...¡qué delicia!
Para buenos helados os recomiendo los de LA ROMANA, una heladería 100 por 100 italiana que acaba de aterrizar en España. Los hacen totalmente artesanales y con productos frescos de temporada. Todas las mañanas se pude ver al heladero através de una gran cristalera realizando los helados. Nos os vayáis sin probar los de frutas: melón, melocotón o pomelo rosa. Y ya no os digo nada de los de frutos secos: traídos de las mejores zonas de italia: avellana, pistacho... MEMORABLES, según los críticos. Están en Arroyo de la Vega. Avd/ Olímpica 26 (Alcobendas)
No me gustan mucho los helados. La mayoría de las marcas los venden congeladísimos. En España, teníamos que aprender de Italia, donde tienen más cultura del helado y no necesitan congelarlos, sino que casi los hacen en el momento. La cremosidad de los mismos da mil vueltas a la mayoría de las marcas españolas y, por qué no, de otros países.
Hablando de helados y sorbetes me gustaria saber si hay algún truco para que el sorbete de limón no se quede abajola parte más líquida.