Archivos Junio 2009

Aunque estos días el tiempo no acompaña ya estamos en verano y nos apetece tomar helados.

El helado es un placer que se saborea desde tiempos inmemoriales. Ya Marco Polo nos contaba que en China desde hace tres mil años se preparaban helados con hielo, leche y frutas. Los árabes entre sus muchos placeres incluían el consumo de helados, incluso la palabra sorbete proviene de la palabra árabe, «sorba», que quiere decir agua azucarada. Los que solían confeccionar ellos eran mezcla de nieve con miel y frutas.

Algún famoso emperador romano se hacía traer nieve desde los Alpes para ser almacenada, pero como vemos en estas épocas era un placer reservado sólo para los más pudientes.

Su popularización será posible con el desarrollo de las técnicas frigoríficas, y a mediados del siglo XIX se empiezan a elaborar helados de forma industrial

La denominación de «helado» debe corresponder a un producto que contenga al menos un 5 por 100 de grasa y cuyas proteínas son exclusivamente de origen lácteo.

El «helado de crema» es un helado que contiene como mínimo un 8 por 100 de grasa de origen lácteo y un 2,5 por 100 de proteína láctea con exclusión de otro tipo de grasas. Hay otros helados que no utilizan leche a los que se denomina «helado de agua», pero deben de contener, como los sorbetes, al menos un 15 por 100 de fruta.

El «granizado» es un helado que se presenta en estado semisólido y lleva una composición más ligera.

En nuestra dieta, especialmente la de nuestros hijos, los helados no deben constituir sólo un premio. Son una buena fuente de calorías y, en el caso de los helados elaborados con proteína láctea, tendrá un alto valor debido a que contiene todos los aminoácidos esenciales para el hombre y son proteínas que se digieren con facilidad y de alta calidad. También aporta vitaminas tan importantes como la A y E.

Por todo ello, los helados resultan muy recomendables para grupos de población con importante necesidad de energía. Son útiles también para personas inapetentes, pero las personas con sobrepeso deben tomarlos con moderación, aunque en su ayuda existen los helados con 0 por 100 de materia grasa.

Si va a comprar helados para llevar a casa debernos tener mucho cuidado con no romper la cadena del frío. Cómprelos en el último momento y trasládelos a casa en bolsas isotérmicas. Recuerde sacar siempre el helado diez o quince minutos antes de servirlo, ya que el helado no debe servirse duro como una piedra.

Para servir de manera original helados en casa compre varias tarrinas de sabores que combinen bien entre sí y rellene con ellas unos moldes poniendo capas alternas de diferentes colores y sabores, verá cómo será todo un éxito y parecerán hechas en casa.

 

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