Ahora que todos los cinéfilos estarán siguiendo el festival de Cannes debemos señalar la intensa relación entre comida y cine. Abundan las películas sobre comida, como la magnífica «La cena», de Ettore Scola, o «Chocolat», que se ha estrenado hace poco en nuestras pantallas.
Por supuesto, cada uno tendrá su filmografía personal que todos poseemos como una degustación íntima.
Una película francesa que siempre viene a la mente al hablar del tema es «La grande bouffe», en la que el cine es considerado como un inmenso estómago. Los protagonistas, reunidos alrededor de la mesa, deciden morir en ella. Aquí se condena la sociedad de consumo y se insiste en la oposición de placer / consumo.
Lo más curioso es que los grandes mitos de Hollywood, según podemos descubrir entre las verdades y mentiras de sus autobiografías, siempre imaginaron unos mundos ocultos entre arroces y curries... Curiosamente, se salvan de esto los españoles que vivieron allí, Edgar Neville o Jardiel Poncela, que se reían abiertamente de ello y disfrutaban alegremente de cocidos madrileños bajo el sol de California. Fueron los exiliados españoles en América los que sorprendieron a la mismísima Mary Pickford con guisos y sangrías, como nos recuerda Emilio Sanz de Soto.
Ahora debemos confiar en Antonio Banderas, Penélope Cruz o Paz Vega por citar unos ejemplos para que además de la paella vayan creando adeptos de muchos otros de nuestros platos.
Hay películas magníficas sobre comidas, como la deliciosa «El olor de la papaya verde»; los brindis de las películas de Lubistch o de «La gran ilusión» de Renoir son de una elegancia sublime.
Y qué mejor que recordar aquella magnífica secuencia en la que Charlot cocina una bota y la degusta. Escena que, evidentemente, sólo podía ser muda. Y así cada cinéfilo gastrónomo puede ir repasando su filmografía particular y recobrar recetas de aquellas películas, de ponches supuestamente afrodisíacos, de misteriosos guisos de Charlie Chan, de enigmáticas envenenadoras... Si algo nos da el cine es sentir que el tiempo no pasará. Todo hemos deseado tomar algo en el famoso Sunset Boulevard, aunque nos hayamos criado con el genio Isbert soñando con bocadillos.









HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
Os recomiendo la película"Estómago".Con la comida como hilo conductor, plantea temas nada intrascendentes
Una bonita historia de amor en la película que lleva por título" Como agua para chocolate", totalmente recomendable
¿ No pasastéis un buen rato viendo "Tomates verdes fritos"?..Pues os recomiendo que busquéis la peli
Javier Cámara haciendo de chef, todo un espectáculo en "Fuera de carta".Os la recomiendo
Yo, que viví en Brasilmuchos años, he disfrutado viendo la película brasileña,ESTÓMAGO.
Mientras los protagonistas aprenden a hacer coxinhas, (una especie de crocreta enorme), se va tejiendo un entramado de relaciones humanas que la película expone magistralmente.Recomendable
Tengo un recuerdo muy entrañable de la pelicula Tomates verdes fritos
Una comedia muy divertida donde Javier Cámara lo borda es en "fuera de carta.