La individualidad y la preservación de unas características únicas y personales ha sido uno de los objetivos del hombre desde siempre, aunque más si cabe lo es ahora en el hombre moderno. Es cierto que en ocasiones el refugio de la masa y de lo común reconforta, ayuda y facilita, sin embargo y aunque en muchas ocasiones las masas lleguen a invadirlo todo, la tendencia en nuestra sociedad es hacia la personalización.
Los móviles se personalizan, los ordenadores deben personalizarse más que nunca y adaptarse a las necesidades individuales de cada uno, los coches van a la par, las vacaciones y a pesar de que todos lo hacemos todo a la vez y a la misma hora, también tienen que estar personalizadas e individualizadas, el ocio se personaliza, la moda y la comida buscan personalizarse igualmente... parece una carrera a marchas forzadas hacia la total personalización de todas y cada una de las cosas que se integran en nuestra vida cotidiana.
El afán por diferenciarnos de algún modo del resto es inherente a nuestra condición de humanos, necesitamos ser únicos y reafirmarnos cada día en que lo somos.
Curiosamente este deseo y este afán es una realidad sin igual y hace ya tiempo que quedo demostrado cuando tras descifrar la cadena del ADN, Watson y Crick (abajo en la imagen) corroboraron, salvo la excepción de los gemelos idénticos, que no existen dos individuos iguales.
La medicina no se ha quedado a la zaga de esta tendencia personalista y cada vez son más las posibilidades que ofrece la genética para detectar trastornos en el genoma, que con el tiempo acabarán revelándose en enfermedades. Y así como existen hoy día
Pero debemos ser cautos ya que muchas de las pruebas que se encuentran a disposición de médicos y pacientes no son lo suficientemente fiables, generan un alto grado de incertidumbre y lo que resulta más importante, ofrecen un reducidísimo margen de actuación con respecto a los problemas de salud que detectan.


HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
Yo todo esto no me lo acabo de creer.
¿Se supone que dentro de poco sabrán las enfermedades que vamos a padecer y las evitarán?
¿Que existirá la posibiladad de clonar células y órganos (incluso individuos), para sustituir las células y órganos enfermos?
¿Para cuando llegarán estos cambios?
¿Como va a afectar a nustros principios, a nuestra moral y a nuestra ética todo esto?
Muy individualistas y personalistas no somos. Quizas deseamos serlo, pero no podemos o nos dejamos unos a otros.
Y si no que alguien se pase por Gandía este verano y compruebe a lo que me refiero.