" Para ser buen alquimista hay que comprender la química de la vida. La
medicina no es solo una ciencia sino también un arte; no consiste
únicamente en preparar y recetar píldoras, emplastos y drogas de todas
las clases, sino en tratar todos los procesos vitales. Estos deben ser
bien conocidos de antemano para poder dirigirlos. La voluntad puede
ayudar a la curación en casos en que la duda solo conduciría al
fracaso. El carácter de un médico puede tener más eficacia que todas
las drogas que sepa manejar."
Felipe Aureolo Teofrasto Bombasto de Hohenheim, más conocido como Paracelso. (Einsiedeln. Suiza 1490 - Salzburgo. Austria 1541)
Resulta curioso observar como el médico fundador de la iatroquímica, antecesora directa de la farmacoquímica, es el primero en poner en sobreaviso del peligro del abuso del medicamento y del exceso de fé en su poder curativo. Hoy en día, casi cinco siglos después de su muerte, estas palabras de Paracelso cobran más sentido que nunca, sobre todo dichas por aquel que tuvo fama por la excelencia en la utilización de las drogas y los compuestos químicos.

La sociedad actual ha llegado a considerar el medicamento como un producto de consumo más. El gasto sanitario en farmacia es una de las principales preocupaciones de los gestores y de los médicos.
A causa de la actitud general de la población, los médicos progresistas tienen grandes dificultades para cambiar los modelos actuales de la asistencia sanitaria. Conozco a varios médicos que tratan de explicar a sus pacientes los síntomas que padecen, que relacionan su enfermedad con su modo de vida, con sus costumbres y con su forma de alimentarse. Sin embargo se encuentran una y otra vez con que al paciente no le convence esta manera de abordar el problema: quiere otra cosa y generalmente no queda satisfecho hasta que no sale del consultorio con una receta en la mano.
Existe miedo a cambiar nuestro modo de vida, resulta en muchas ocasiones más cómodo ignorar a la naturaleza e incluso enfrentarse a ella. Tenemos fármacos y drogas que nos permiten mantener modos de vida antinaturales, insanos y en muchas ocasiones fatales. Insistimos en delegar toda la responsabilidad de nuestra salud en los fármacos y en los médicos que los manejan y no queremos darnos cuenta, de que la solución pasa por cambiar radicalmente parte de los conceptos actuales en los que se asienta nuestra manera de vivir.
Felipe Aureolo Teofrasto Bombasto de Hohenheim, más conocido como Paracelso. (Einsiedeln. Suiza 1490 - Salzburgo. Austria 1541)Resulta curioso observar como el médico fundador de la iatroquímica, antecesora directa de la farmacoquímica, es el primero en poner en sobreaviso del peligro del abuso del medicamento y del exceso de fé en su poder curativo. Hoy en día, casi cinco siglos después de su muerte, estas palabras de Paracelso cobran más sentido que nunca, sobre todo dichas por aquel que tuvo fama por la excelencia en la utilización de las drogas y los compuestos químicos.

La sociedad actual ha llegado a considerar el medicamento como un producto de consumo más. El gasto sanitario en farmacia es una de las principales preocupaciones de los gestores y de los médicos.
A causa de la actitud general de la población, los médicos progresistas tienen grandes dificultades para cambiar los modelos actuales de la asistencia sanitaria. Conozco a varios médicos que tratan de explicar a sus pacientes los síntomas que padecen, que relacionan su enfermedad con su modo de vida, con sus costumbres y con su forma de alimentarse. Sin embargo se encuentran una y otra vez con que al paciente no le convence esta manera de abordar el problema: quiere otra cosa y generalmente no queda satisfecho hasta que no sale del consultorio con una receta en la mano.
Existe miedo a cambiar nuestro modo de vida, resulta en muchas ocasiones más cómodo ignorar a la naturaleza e incluso enfrentarse a ella. Tenemos fármacos y drogas que nos permiten mantener modos de vida antinaturales, insanos y en muchas ocasiones fatales. Insistimos en delegar toda la responsabilidad de nuestra salud en los fármacos y en los médicos que los manejan y no queremos darnos cuenta, de que la solución pasa por cambiar radicalmente parte de los conceptos actuales en los que se asienta nuestra manera de vivir.

Estimado Doctor, muy interesante, y cuales son esos modos de vida...y cómo influye el carácter de una persona en su salud (además del cacarter del medico)? Este aspecto de la curación mediante el caracter del medico, no tiene que ver con la figura del Sanador... recuerdo que cuando era pequeño una sanadora.bruja, me quito las verrugas de la mano diciendome que al dia sigueinte nos las tendria.... y desaparecieron¡¡¡ Los optimistas son más sanos? Y esos modos de vida... salir a cenar o ir al cine, )la última de los Rolling, por ejemplo) puede ayudar a estar mas sano? Muchas Gracias por su blog¡¡¡¡
¿Porque cada vez se consideran unas cifras más bajas de colesterol para considerar a alguien enfermo de hiperlipemia?
¿Porque con tan solo dos determinaciones de azucar en la sangre alteradas un médico puede recetarte una pastilla?
Me da la impresión de que la industria farmaceútica está detrás de todo esto. A este paso con más de 40 o 45 años no va a quedar ni un solo individuo sano y sin tratamiento en todo el mundo.
Cuanta razón tienes doctor Junco y que dificil es cambiar los hábitos cuando nos están dando continuamente remedios facilones para no hacerlo.
Se tarda mucho menos tiempo, resulta más comodo, se escuchan menos historias sin fin y se discute menos, cuando propones iniciar un tratamiento médico a tus pacientes que cuando pretendes cambiar su forma de vivir. Así de facil y así de triste.
La medicina por gracia o por desgracia ha dejado de ser un arte.