Hay noticias que demuestran hasta que punto un médico nunca deja de ser médico. En realidad cualquier médico sabe bien que esto es así y más allá de su actividad laboral cotidiana tiene que atender a un montón de gente que le asalta con preguntas y cuestiones diversas en cualquier sitio o lugar: piscinas, playas, ascensores, cuartos de baño, cines, teatros, bares, montañas perdidas, trenes a
La historia del Dr Chris Britt, un médico de familia inglés llega sin embargo un poco más lejos. Un buen día y antes de sentarse a la mesa de uno de sus restaurantes favoritos saluda al dueño. Al estrechar su mano nota algo extraño y se da cuenta de que probablemente se trata de acromegalia (una enfermedad producida por un tumor en el cerebro). Después de comunicar al restaurador sus sospechas, deciden iniciar una serie de procedimientos diagnósticos de comprobación que resultan concluyentes. El paciente tenía un tumor cerebral del que afortunadamente fue intervenido con éxito.
En la imagen el Dr. Chris Britt estrechando la mano de su afortunado paciente,
ante la atenta mirada del hijo de este.
Un famoso Best Seller de Noah Gordon, "El Médico" cuenta la historia del Dr.Cole. Un médico poseedor de un don especial: con solo tomar la mano de sus pacientes, sentía de algún modo la tendencia que estos podían tener hacía determinados padecimientos o enfermedades y así actuar en consecuencia.
Realmente y fuera del ámbito literario y de ficción, diagnosticar con solo dar la mano y mirar a un paciente es algo realmente dificil. Podría decirse que es medicina a primera vista u ojo clínico del bueno.
La noticia apareció publicada en el Daily Mail hace unos meses: http://www.dailymail.co.uk/pages/live/articles/news/news.html?in_article_id=514340&in_page_id=1770














"El grito" E. Munch

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