El atún rojo es una de esas robustas perlas marinas mucho más parca en lípidos que uno cree (4g).
Dicha variedad roja es tan rica, sabrosa, salutífera, vistosa, apetitosa que ampliamente se mereció el apodo de “bife de mar”. Consumida cruda, es una auténtica delicia y base estrella de los divinos sushi y sashimis.
Además, al natural, la cosa, aparte de medianamente calórica (130Kcal/100 gr.), resulta una preciosa fuente de oméga 3, hierro, calcio y magnesio, vitamina PP (amiga del sistema nervioso).
Hoy, confeccionaremos un plato ideal para vagococineros. Pasen y vean, se hace sin cocción, sin cortar y apenas aderezar: atún en salsa de soja.
Comprar una buena loncha de unos dos centímetros, pedir a su pescadero de quitar piel, hueso central y de cortar la carne en daditos de medio centímetro.
En casa, depositarles en un recipiente hondo, rociarlo con gotitas de limón natural, un generoso chorro de salsa de soja, darles la vuelta delicadamente et c’est fini! A consumir inmediatamente, así de crudo y por el inmediato aporte proteínico, os garantizo un fantástico subidón de energía repentina.
Con un té matcha, ni os cuento. Experimentad, es una bomba energética.







HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
la carne cruda no me gusta nada, pero el pescado es otra historia
la foto da ganas
qué guay la cocina japonesa
como japonés cada semana
me va esa receta