Con 15Kcal. por 100 gramos, el tomate es una indudable aliada salutífera, aparte de surtir las preciosas vitaminas A, E, potasio a granel y mogollón de licopeno, responsable de su hermoso color y protector contra ciertos cánceres, en particular del pulmón.
Por tanto lo tienen fichado y cocido en aceite como legumbre-estrella los fumadores empedernidos, modalidad que les permite aprovechar al máximo esa virtud.
Hoy cocinaremos ese simpático Tatín, placer redondo válido todo el año, al sol de la chimenea con amigos o del verano como aperitivo.

Precalentar su horno a 200º. En una sartén, depositar lado carne unos seis tomates maduros, lavados, vaciados, despepitados y cortados en 4 con 2 cucharas de aceite de oliva. Cocer a fuego suavemente unos 10’, salpimentar y reservar.
En un molde para tarta, hacer un caramelo con 50 gr. de mantequilla salada y lo mismo en azúcar, sin dejar colorear demasiado.
Entibiar, depositar los tomates ya fundidos lado piel con precaución, añadir unas hierbas aromáticas de su elección y deslizar en la superficie una fina capa de masa brisée descongelada.
Cocer a horno moderado (180-200), dejar entibiar unos minutos y manos protegidas por unos guantes, darle la vuelta. Esparcir un poquito de flor de sal en su superficie y degustar tibio.
Ensaladas variadas, cubitos de queso de cabra y rosado afrutado son los mejores compañeros de esa simpática entrada refinada.

cambia de la pizza habitual
esa combinación me parece fenómenal gracias
receta rápida cunde
lo del caramelo salado genial