

Debate y ocurrencia llegaron hasta el Papa de turno, Clemente VIII, quien, gracias a Dios, consideró que “ese nuevo aroma era demasiado agradable para ser obra demoníaca y perfectamente injusto que los Musulmanes lo gocen en exclusividad”.
Con dicha bendición vaticana, el endemoniado café se recicló y empezó su fulgurante ascenso social.
Hoy confeccionaremos una deliciosa crema ligera mixando 100 gr. de azúcar blanco en polvo, 6 petits suisses desnatados y 3 cucharadas de café soluble o extracto de café. Reservar al fresco y montar a punto de nieve seis claras de huevo, introducirles con precauciones a la mezcla anterior para que no se rompan, verter en flaneros individuales, enfriar algunas horas y decorar con granitos de café cristalizado. La cosa suele escoltarse de bizcochos de soletilla y como no, de .... un lógico buen café.


tienes razón tampoco vivo sin él
todo lo que suena a café me encanta
la selecciono para el verano
ideal después de una cena pesada
dos tazas
todos los postres de café son exquisitos
hay uno que se llama ópera y me parece que lleva café es buenísimo
mi piace molto