
Una de las asociaciones reposteriles más conseguidas es la de frambuesa-chocolate y por tanto, tendrá su sitio de honor en la mesa navideña.
En poco tiempo y sin grandes gastos, se confecciona un postre de esos dejando huella en la memoria y nostalgia entre paladares.
Lo más recomendable es realizarlo en moldes redondos, individuales y de porcelana blanca para hornear, hecho que aliviará el ama de casa desbordada a la hora de servir y determinar las porciones.
Precalentar su horno a 200º. Derretir al baño maría unos 400 gr. de chocolate negro de excelente calidad con una cucharadita de mantequilla.

Añadir 5 yemas de huevo, 50gr. de harina fina, 100 gr. de azúcar en polvo, 2 cucharas de nata espesa, mezclar hasta obtener una masa súper lisa.
Mientras, montar las claras restantes a punto de nieve, una pizca de sal ayuda e incorporarles a la mezcla anterior con suma delicadeza para no romperles.
Verter en los moldes individuales, añadir unas frambuesas en la superficie (se hundirán durante la cocción), cocer a horno suave (180º) durante 20-25’ según el aparato.
Aparte, realizar un coulis de frambuesas depositando 400 gr. de las frutas en una cacerola de fondo espeso con 15 cl. de agua y 150 de azúcar blanco en polvo, hervir, reducir (a fuego lento) hasta obtención del espesor deseado.
Presentar cada molde sobre un redondel de encaje blanco o dorado, espolvorear un poco de azúcar glas, verter unas lagrimitas del coulis encima y el resto, aparte, a discreción de cada convite.
Vinos: cava y champán rosados hiperfrescos bienvenidos.

la mezcla frambuesa-cacao es verdaderamente deliciosa
todo lo que contiene chocolate me encnta