Navidad es alegre tiempo de coloreadas guirnaldas. Decorar su mesa de forma barata y simpática empieza dándose un paseo en la sierra cercana, recogiendo las más bellas piñas piñoneras, musgos y flores secas que podréis encontrar.
En casa, limpiar a fondo su cosecha con un pincel, disponerla en un sitio fresco donde se secará tranquilamente sobre varias capas de papel de periódico.
Reunir las piñas entre sí en forma de corona con un flexible hilo de latón o cuerdecitas resistentes de color oscuro de fácil disimulo.
Comprar un spray de pintura plateada o dorada, enfundar sus manos en unos guantes de plástico y vaporizar las piñas de un lado. Dejar secar 24 horas y proceder de igual manera del lado opuesto. Dejar secar otras 24h.
Al cabo, insertar papillotes, caramelos, lacitos de satén, ramitos de abeto con bayas de bella cromática.
Disponerlas en su mesa rodeadas de velas que harán vibrar las tonalidades de oro y plata. Completar con los musgos.

Igualmente se “pintan” flores, frutas y legumbres naturales como rosas, muérdago, musgo, coles miniaturas, naranjas, limones, tomates, nueces (quedan francamente bonitas).
Unas horas antes del fiestón, disponerles sobre el plato elegido, cubierto de encajes dorados.
Cuidado, una vez recubierto del spray, NADA se puede recuperar NI es comestible. Y siempre, siempre, operar con guantes protectores.


no me parece dificil buena idea
pleasant