La grafía latina evoca la legendaria cuna turca de la frambuesa, Rubus Idaeus, monte-dédalo de grutas inextricables donde Hera (Madame Cronos), escondió un tiempo del cónyuge caníbal, al hijo común Zeus.
Así la diosa, frustrada pero tranquilizada, vigiló desde sus alturas olímpicas al infante divino cuidado por la ninfa Ida y alimentado por la cabra Almatea.
Pero el nene, carente de cariño materno, lloraba a granel, dolor que su compasiva niñera compensó yendo a la caza y captura de unas sabrosas bayas blancas tan divertidas por parecerse a perlas de coral translúcidas y comestibles.
Mientras las recogía, arañó sus senos al matorral, tiñendo de su sangre virginal la fruta impoluta, que pasó a llamarse zarza de Ida.
Los mortales actuales la conocen como frambuesa, por excelencia fruta predilecta de los vagos, que la consumen directamente, sin necesidad de pelar ni deshuesar. Como postre funciona impecablemente y resulta exquisita declinada en coulis, mermeladas y vinagre.
Escasa en calorías (38 por 100gr), un pelín ácida, extremadamente laxativa por su riqueza en agua, ese tesoro de fósforo, magnesio (230mg/100g), calcio, hierro, vitaminas C y P, también aporta fibras y pectina amigas del tránsito intestinal.
De frescor efímero, debe consumirse enseguida, a secas, en ensaladas de frutas, con pescados, fiambres u hortalizas, gracias a un sabor agridulce prestándose a miles de combinaciones. Hoy nuestro Blogapetito va de una rápida y facilísima receta, tostas de camembert calientes con coulis de frambuesas.
Reservar unos ejemplares de frambuesas para decorar sus tostas.
Coulis: en una cacerola, depositar 300 gr de frambuesas frescas o congeladas, 80 gr de azúcar fino, 4 cucharadas soperas de crema de moras, 1 vasito de agua, 2 cucharadas soperas de azúcar avainillado. Cocer y espesar durante 12-15’, filtrar a través de un chino para eliminar los granitos, reservar al fresco.
Sobre unas tostas de pan de miga sin costra, depositar unas lonchitas del queso elegido, hornear hasta gratinar bellamente, servir muy caliente con un buen tinto, coulis en salsera y ensalada trocadero aliñada con aceite de oliva y vinagre de frambuesa. Decorar con la fruta reservada, trocitos de kiwi, etc.
Ideal para aperitivos y/o cenas refinadas ultra-rápidas. Todos los colores de vinos se aceptan, pero un buen tinto resulta ideal.

me cunde. gracias
con vagos así me apunto
qué buenas las frambuesas
me gusta
muy práctico