Y como no, ya bien entrada la estación fría, para afrontarla con unos saludables menús apetitosos. Así lo propone el benéfico salmón, quien, como su prima hermana la trucha, pertenece al bello género de los Salmos.
Anádromo, el bicho nace en agua dulce, se muda a turista oceánico y regresa al sweet home para procrear donde vio la luz. Lo todo, gracias al olfato de implacable sabueso permitiéndole detectar infaliblemente la química de su cuna familiar.
En papillotes, asado, fresco, hervido u ahumado, resulta siempre un manjar lujoso, de sabor y color sumamente atractivos, rebuscado por sus aportes proteínicos y famosas omegas 3, preventivas de las enfermedades del músculo-rey, verbigracia el corazón.
En rilletas constituye una símpatica entrada de fácil realización. La conseguirá hirviendo unos 300 gr de salmón fresco con un poco de limón y su preceptiva hojita de laurel.
Retirar, despojar de las latosas espinas, mixar a fondo con 200 gr de salmón ahumado, 2 cucharadas de nata espesa, el zumo de ½ limón y lagrimitas del enrabiado tabasco.
Salpimentar con prudencia y añadir unas bayas de coriandre machacadas. Verter el resultado en flaneros blancos, tapar de film transparente y devorar muy fresquito.
La cosa se suele presentar decorada con gambitas, huevos de lump, tomates cherry y ramitos de perejil.
Más fashion resulta colocar pequeñas cantidades sobre grandes cucharas de porcelana blanca, armoniosamente reunidas en un mismo plato sobre lecho de verduras. Contar dos por barba normal y tres por los golosas/golosos de turno que nunca faltan.







HELLO!
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es uno de mis preferidos gracias
ahumado me gusta mucho ahora han sacado unos sabores muy extraños
el pescado es una de las comidas que más me gusta!!
nunca probé unas rilletas así