El esfumado verano plagó platos y manteles de colores y nuestro organismo de deliciosas vitaminas propias de esa prolífica estación.
Para prolongar dicho beneficio, nada mejor que una ensalada Coleslaw, maravilla de la gastronomía estadounidense, todo sabor y energía, fichaje estrella de barbacoas, buffets y demás picnics.
Su sabrosa frescura, en efecto, casa maravillosamente con todo tipo de carne o pescados asados, pero también con fiambres, pavo, pollo o simplemente, por gula verificada, a secas con una baguette de esas bien mofletuda. La Coleslaw o Cole Slaw se sirve en el país de Mickey a modo de "side dish", verbigracia manjares todo terreno acompañando entradas o plato principal.
Igualmente consiste en la respuesta biodietética a las pesadas french fries estrellas de la llamada "comida basura" norteamericana.
La cosa ya se degustaba en países nórdicos europeos, de hecho su nombre es el resultado del neerlandés “koolsla” (ensalada de col), donde se consumían muchas ensaladas de ese tipo.
La región asiática no anduvo a la saga e inventó sus variantes, los cheeslaw, chow-chow y otros kimchi. La receta básica se indica a continuación, pero la imaginación mandando, será obra suya modificarla a su elección y selección.

Laminar finamente ½ col blanca o roja cruda, mezclar con 3 bellas zanahorias ralladas de la misma manera, apartar.
La salsa compañera, deliciosa mezcla sweet-sour un tanto líquida, se consigue mezclando 4 cucharas soperas de mayonesa, 2 de leche, igual en vinagre (de Módena por favor) y azúcar en polvo. Salpimentar con pimienta del molino, flor de sal y listo. En ciertas regiones norteamericanas, se añade mostaza, bayas de ginebra y hierbas aromáticas.
Verter sobre las legumbres ralladas, mezclar a fondo y a mano, rectificar los puntos ácidos y suaves que deben estar muy equilibrados. Se puede consumir en el acto, pero muy preferible dejar macerar unas dos horitas en la nevera. Añadir cubitos de manzana reineta, piña natural, pollo, pavo y pasas sin pepitas será up to you y con la práctica, os permitirá crear sus propias “slaws”.
La col, de cualquier color, pelaje y forma, es una obra maestra de la ingeniería natural. Legumbre de gran personalidad, tiene como primos hermanos nabo, canónigos y rábanos.
Ostenta grandes cantidades de azufre, calcio y yodo y su aporte vitamínico no anda a la zaga: A, B1, B2, C, K y la preciosa U que protege de las úlceras estomacales.







HELLO!
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esa ensalada es muy agradable
en sandwich es muy socorrida
la aprecio mucho en verano
la sirven en los restaurantes estilo Foster Hollywood y es muy buena
excelente para barbacoas, con gambas mejor todavía
me encanta la col