Anatomía de una leyenda. Se desconoce la mano que meció la cuna del Cosmo, en el sesentero Massachussets gay, de ahí su inequívoco color rosa. Empero la cosa tiene parentela, detectados dos primos hermanos, el Cape Codder y el Kamikaze.
El Cosmo destacó enseguida en la historia coctelera, donde su vistosa tonalidad y afrutado sabor fueron el sensual contrapunto “girlie” (femenino) a los fuertísimos combinados machos de las grandes urbes. Además, esa novedosa mixología más suave llevó las féminas al masculino mundo de los bares, donde el invento tan “cosmopolita” cautivó ambos sexos. Así nacieron su nombre y universal aceptación, fíjense, incluso tiene su revista, un canal televisivo a su gloria y goza de igual fama que el mítico Martini.
Popularizado por el intrépido McGyver, rápidamente brilló tal rubí como bebida clásica en los lujusos saraos hollywoodienses. Pero, por su extrema simplicidad y a pesar de su suntuosidad cromática, el Cosmo fue injustamente despreciado por ciertos barmen esnobs. Entonces lo impuso una acérrima fan suya, la tal Louise Ciccone (Madonna), quien lo consideró libación enrollada y eso bastó al pijerío neoyorquino para otorgarle un nuevo boom estelar. Con bríos renovados, se tragó masivamente en cafés elitistas sobre fondo de punzantes rascacielos e incandescentes atardeceres del cual parece encendido reflejo.
Con semejante patrocinio mediático, el escarlata Cosmo ampliando pedigrí, aprovechó nuevo milenio y tirón catódico de la exitosa serie “Sexo en Nueva York”, refrescando las tribulaciones erótico-cómicas de sus tres heroínas, Carrie, Samantha, Miranda y Charlotte.
Con Carrie Bradshaw (Sarah Jessica Parker), antropóloga del sexo urbano y periodista del ficticio New York Star, compuso el dream team soñado.
Just imagine, ambos comparten hedonismos y emocionante fetichismo: el tacón estilizado. Ella pasea su trepidante vida fashion sobre manolos o Jimmy Choo vertiginosos, mientras el rubescente Cosmo recorre glamourosamente sobre acristalado stiletto de minimalista copa martini ese paraíso para célibes llamado Gran Manzana.
Así se enraizó en el imaginario popular como lujoso fetiche de la mujer sofisticada, liberada y de alto poder adquisitivo, mientras se calificaba en la serie de “bebida erótica por excelencia”. Y of course, toda América, de costa a costa, se picó y decidió verificarlo. Citas, affaires y suspiros se multiplicaron alrededor de la nueva Viagra rosada, fetiche de la deseada Carrie.
Entonces las actrices, ansiosas de comprobar su poder de convocatoria, decidieron añadirle un touch de modernidad. Del resultado nació unos capítulos después con new look impoluto, un nuevo prota, el White Cosmo. La G
ran Manzana devino la de la discordia y el asunto candente entre cosmólogos divididos, ferocidades de la leyenda urbana del nada rosa inocente combinado.
En fin, para gustos, los colores y esa rúbrica les propone salomónicamente ambas deliciosas recetas. Un consejo: ese cóctel tan agradable y aparentemente inocuo provoca fácil adicción. Por consiguiente suele repetirse y dada su graduación etílica un tanto alta, es recomendable tomarlo siempre con alguna tapita o fruta seca. En caso contrario, se expondrá una a salir a gatas, cosa absolutamente antifashion y poca práctica.
Pink Cosmo. En la coctelera, depositar unos cubitos de hielos, verter 4 cl. de vodka, 2cl. de licor de naranja (Triple Sec, Grand Marnier cordón rojo o Cointreau), 2cl. de zumo/jugo de arándano rojo y unas lágrimas de lima. Sacudir a fondo, filtrar y servir en vasos altos de Martini sin hielo. Decorar con una fina rodaja de lima.
White Cosmo: igual proceso, reemplazar el zumo de arándanos rojo por su variedad blanca (bastante difícil de encontrar, ¿alguien sabe?). ¡Suerte y happy hour to you!







HELLO!
Canada
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México
Está mejor el Cosmo original.
Un artículo muy curioso. Por cierto, es verdad que crea adicción porque tiene un sabor delicioso.
Magnífico texto
ALGUIEN SABE DONDE SE ENCUENTRA EL ARANDANO BLANCO????
No lo sé pero ahora pediré un cosmo como lo describe tan bien aurelia
Todo eso es cierto me fuí a NY y están locos por esa bebida