Con los pies en la tierra

bosque 2.jpgEl cambio de hora ha empezado a acortarnos las tardes... Vale pero, a cambio, tenemos la ventaja de que no hace calor para pasear por la naturaleza, que está bellísima. Los fines de semana e incluso la hora de comer son perfectos para dar un paseo por el parque o hacer una excursión a un prado o la montaña.

Pasear o aspirar el aire puro de la naturaleza, como bien dicen los médicos, es saludable para el corazón y oxigena el organismo. Además, nos conecta con la tierra y eso nos aporta múltiples beneficios, teniendo en cuenta que la mayoría de nosotros pasamos el día desconectados de lo natural: ordenadores, atascos, prisas, teléfonos, espacios cerrados... ¡No es de extrañar que acabemos "volados"! Sin embargo, conectar conscientemente con la tierra nos da la posibilidad de enraizarnos como árboles que crecen sanos y firmes.

El yoga nos habla de un punto del cuerpo, localizado entre el ano y los genitales, que proyecta energía y luz en dirección a la tierra y también las recibe de ésta. Se trata del primer chakra y se representa con un triángulo de color rojo. Está relacionado con los pies, las piernas, los intestinos o la columna vertebral. Cuando se encuentra equilibrado, experimentamos seguridad, autocontrol, confianza en la vida, fluidez... Como se suele decir, "pisamos fuerte". Si está desequilibrado podemos sentir temor, inseguridad, rigidez, incapacidad para dar y soltar o una sensación como de flotar y no darnos cuenta de lo que nos rodea porque estamos "en la cabeza". Este desequilibrio está asociado a dolencias físicas como problemas en los pies (juanetes, uñas encarnadas), dolores de huesos, esguinces y fracturas, estreñimiento, mala circulación o falta de vitalidad.

¿Cómo podemos aumentar el contacto con la tierra?

-Siempre que puedas, siéntate o túmbate en contacto con la tierra, o camina descalza por la hierba mientras respiras hondo. Si estás irritada, cansada o con la espalda cargada, imagina que la "madre tierra" se lleva tus tensiones.

-Cuando te sientes en tu escritorio, en el cine o en una cafetería, procura no cruzar las dos piernas y sí mantener ambos pies bien firmes en el suelo. Hazlo también cuando necesites sentirte segura, como en una entrevista del trabajo.

-Medita mientras caminas. Por ejemplo, coordina la respiración con tus pasos: inhala cada dos zancadas, exhala en las dos siguientes.

-Abraza un árbol o (si te da vergüenza que te miren) siéntate con la espalda apoyada en el tronco.

-Escucha los sonidos de la naturaleza (pájaros, agua fluyendo, viento...) o un CD de música tribal en casa.

-Vístete con prendas rojas o de colores tierra cuando sientas que necesitas "aterrizar".

-Si lo que necesitas es más confianza en ti misma, imagina que tus piernas "echan" raíces en la tierra y ésta las alimenta y fortalece como si se tratara de un árbol.

-Enciende velas o barritas de incienso con olores que recuerden a los del bosque: pino, eucalipto, romero o ciprés.

-Aunque debemos tomar el sol siempre con protección, no lo evites en invierno: unos 10 minutos de exposición estimulan el sistema inmunológico, mejoran la visión y evitan el "bajón" que muchos sienten ante la escasez de luz, y que tiene que ver con la falta de melatonina, una sustancia que el organismo genera cuando nos exponemos al sol.

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2 comentarios

¡Me encanta el contacto con la tierra! pasear, oler el campo cuando está lleno de romero, espliego... contemplar el recorrido del agua de un río, una cascada... Y me gusta mucho abrazarme a un árbol, Paloma, como dices... me hace sentir bien ;-) También en la playa, pasear descalzos, directamente sobre la arena, mojar los pies en la orilla...
Cuando disfruto de la naturaleza, en algún momento siempre siento además ganas de dar las gracias por tanta belleza que nos relaja del estrés de las ciudades y de los problemas cotidianos

¡Me gustó este artículo! Un abrazo

Gracias por este artículo y por todo el blog.

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