¿A qué viene a estas alturas del caso, cuando el tiempo juega a favor del criminal o criminales, hacer público el retrato robot del presunto secuestrador de Maddeleine McCann?
Las dos imagenes presentadas ahora en Barcelona por una agencia española de detectives privados contratada por los McCann nos presentan a un hombre, entre 38 y 45 años con características faciales muy marcadas, sobre todo por el detalle de los pronunciados dientes de conejo. Ambas están inspiradas en las declaraciones de los únicos testigos que pueden relacionar a Maddeleine con un extraño: Jane Tarner (amiga de los McCann) habría visto a la niña la misma noche de su desaparición en brazos de un hombre del que sólo pudo distinguir su perfil; y Gail Cooper, una turista de 50 años, dice que vio por tres veces, entre el 20 y el 22 de abril (Maddie desapareció el 3 de mayo), a un merodeador por los alrededores de Praia da Luz, con el que incluso llegó a tener una extraña conversación que le infundió sospechas a la puerta de su apartamento.
¿Por qué no se hicieron públicos estos u otros retratos del sospechoso en su momento, en paralelo a la publicación del cartel con el “Se busca” de la niña, por ejemplo? No digo que el resultado hubiese sido otro. ¿O quizá sí? Una vez más, la sombra de una duda planea sobre el desarrollo de un caso “mal gestionado” desde el principio por la policía portuguesa (no lo digo yo, lo ha dicho Scotland Yard), y que, si algo ha tenido de positivo, es el haber puesto a la opinión pública en estado de alarma permanente: ¡¡¡¡No más Maddies!!!! ¡¡¡¡No más Jeremis!!!! ¡¡¡No más Mary Luces!!!!! ¡¡¡¡Más prevención por parte de las autoridades políticas y judiciales, más profesionalidad en las investigaciones y reflejos en las actuaciones policiales!!!! Y, sobre todo, llegado el caso: ¡¡¡¡¡Menos incongruencias, por favor!!!







HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
Niños desaparecidos siempre ha habido... La única diferencia es que ahora hay más medios y recursos para hacer saber que han desaparecido, ¿o no?
Es cierto que el fenómeno no es nuevo: lo nuevo es la cantidad de casos y la alarma social que generan a través de los medios, y no creo que sea sólo porque seamos más en este mundo. No es un problema estadístico. Yo creo que esta sociedad genera cada día más seres desequilibrados, inadaptados y muchas veces peligrosos, muy, muy peligrosos.
Manuel, que opinion tonta...tan tonta...Antes de nos brindares con essas "perlas de sabedoria" deverias fundamentar tus opiniones con factos.