¿Qué ha pasado en el corazón de Nicolas Sarkozy? ¿Cómo explicar el cambio radical de humor entre aquel Sarkozy visiblemente contrariado de hace un par de meses ante las preguntas de la audaz periodista de la CBS que, saliéndose del guión, intentaba sonsacarle unas declaraciones sobre su divorcio con Cecilia, y la afabilidad que demuestra en público desde la oficialización de su romance con Carla Bruni? "Carla y yo hemos decidido no mentir y no escondernos. No queremos instrumentalizar nada ni ocultar nada", ha dicho. El espléndido reportaje que publica esta semana la revista ¡HOLA! sobre el periplo vacacional de la feliz pareja de novios por tierras de Egipto y Jordania nos invita a pensar que aquel Sarkozy distante con la prensa y visiblemente enfadado con el mundo era fruto del despecho amoroso, de la rabia de saberse el perdedor. Con rostro relajado, sonrisa franca, tranquilidad ante los paparazzi –hasta hace nada sus bestias negras– Sarkozy no ha tenido ahora inconveniente en ofrecer explicaciones a los turistas que deseaban conocer de cerca al hombre que palpita (¡que bonito!) tras la máscara presidencial.
Los franceses están atónitos, incapaces de digerir la sucesión de imágenes que la prensa y la televisión ofrecen a diario del periplo, semipúblico/semiprivado, de su Presidente. ¿Se imaginan a De Gaulle, a Giscart o a Miterrand despachando, como sucedió ayer mismo en la rueda de prensa multitudinaria que ofreció Sarkozy a sus paisanos en el Palacio del Elíseo, sus asuntos de alcoba junto a importantes cuestiones de la agenda presidencial? Inaudito ¿No? Al hablar durante la rueda de prensa con calculada franqueza de su relación sentimental con la bella modelo y cantante, que curiosamente guarda un parecido asombroso con su ex, al comentar la posibilidad de una boda más o menos inminente, el resto de decisiones de Estado, algunas de ellas trascendentes, como la política de inmigración o la supresión de la polémica jornada laboral de 35 horas, parecen haberse situado en un modesto segundo plano de igualdad. La jugada parece perfecta a pesar, también, del perentorio bajón de popularidad que reseñan algunas encuestas.
¿Y los europeos? ¿Qué pensamos del fenómeno transformista los expectantes habitantes de la UE? Me atrevería a decir que estamos encantados: por un lado vemos con simpatía que los políticos empiecen a mostrarse tal y como son o parecen ser; y por otro, nos alegramos de que el experimento se realice en un laboratorio vecino. ¿Se imaginan a Zapatero o a Rajoy, ligoteando con una modelo o una famosa? ¿por qué no?, dicho sea con permiso de sus santas esposas. Antecedentes libertinos hemos tenido por estos pagos: Guerra, Vestringe, Boyer, Álvarez Cascos, Rato… Y por otros también: Berlusconi fue el primero en marcar tendencia internacional en el campo de la política rosa.
¿Y nuestras mujeres? ¿Qué piensan nuestras mujeres del asunto Sarkozy? A la espera de lo que digan las encuestas, inexistentes todavía en el campo de la segmentación por sexos, nuestras señoras, compañeras de trabajo, familiares y amigas en general, parecen encantadas con el asunto Sarko. La mía, al menos, lo ve así de claro: “Estamos felices porque se hace justicia a nuestra inteligencia natural. Sarkozy cree que va a salir beneficiado ligando con una mujer guapa e inteligente. Y quizás lo salga. Como mínimo en la misma medida que Carla, que de 'intérprete de culto' se ha convertido en 'cantante popular' en un plis plas. Pero no tanto como Cecilia, que ha demostrado que no tiene reparos en dejar plantado a su marido, y de paso el incómodo sillón de primera dama, a cambio de un guapo y rico publicitario. Esa es nuestra fuerza: nosotras no necesitamos el poder para ser felices. Vosotros sí”.
Si este análisis 100% femenino es cierto, habrá que estar muy pendientes de los rumores que aseguran que la boda de Cecilia, la bellísima y elegantísima Cecilia Ciganer Albéniz, con Richard Attias (el publicitario con el que se fugó a Nueva York en 2005) podría celebrarse a finales de febrero. ¿Se imaginan la cara de sota que se le va a poner ese día al todopoderoso Sarkozy?







HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
Que pena que Cecilia no le hubiera dejado antes de las elecciones...como era su voluntad...
Ambicioso yo? Todopoderoso sí.... ¡¡¡¡¡Os vais a enterar....
A mi Sarkozy m pone a pesar d lo feorrro q es, estoy de acuerdo con lo que dices, pero me pone...
Muy interesante blog! Hace poco leí un reportaje sobre el mismo tema en un portal colombiano dedicado a proveer información electoral y sobre los candidatos en Colombia, especialmente lo relacionado con las elecciones 2010 en Colombia y con los candidatos al congreso y a la presidencia.