Archivos Diciembre 2007

Tienen en la memoria Quelqu’un m’a dit, el álbum que convirtió de un día para otro a la top model Carla Bruni en una estrella de la chanson francesa. Pues bien, yo lo he recuperado como terapia de choque de una torre de cd’s nada más enterarme de que “el hada de mis sueños” mantiene un sorprendente idilio con monsieur le president, aunque ella lo haya desmentido y el Elíseo también. Que mi Carla mantuviera sucesivos asuntillos en su día con Eric Clapton, Mick Jagger, Kevin Costner y Vincent Perez se lo perdoné por nuestro amor compartido por la música y el cine, como asimismo tuve que disculpar otros múltiples romances suyos, más o menos incomprensibles, el más sonado con Donald Trump, y hasta compromisos formales con hombres de letras: cuando me enteré que “sentaba la cabeza” casándose con el editor Jean-Paul Enthoven, que le dio un precioso niño (de tal palo, tal astilla) respiré hondo, pero me equivocaba (así de cruel es el amor), porque la relación terminó abruptamente al echarse en brazos de Raphaël Enthoven, el "irresistible" hijo de su marido. Al final la mujer de éste último, Justine Lévy, hija del filósofo Bernard Henry-Lévy, intentó suicidarse sin conseguirlo y como venganza, una vez recuperada del choc, escribió una inspiradora novela de relaciones a tres en la que Carla recibía el descriptivo nombre de “La Terminator”.

Con este agitado currículo amoroso, comprenderán que la noticia del idilio de Carla Bruni con un político tampoco me tiene que pillar de sorpresa: Nicolas Sarkozy no es el primero (fue precedido en el cargo por Laurent Fabius) y sinceramente no creo que vaya a ser el último. Pero seamos serios, porque mariposear –artísticamente hablando: la pobre tiene que inspirarse para componer esas explícitas letras de amor que adornan sus composiciones–, de flor en flor es una cosa y otra bien distinta comprometerse con el ejemplar más absurdo y marciano del gran circo mundial del poder, dicho sea con permiso de Vladimir Putin, George Bush y del resto de especímenes de la panda. Porque estarán conmigo en que Sarkozy tiene algo de alienígena en su gesto que hace que lo veamos muchas veces como un ser recién llegado de otro planeta.

Aunque quizá me confunda con esta última apreciación y mejor tendría que decir que el más-macho-de-los-presidentes es uno de los hombres más irresistibles del showbussines-político-retro-global, un Napoleon redivivo que a todas intenta seducir invitándolas a compartir las vacías estancias de son-grand-petit-Trianon-presidencial-de-Champs Ellysées, que decoró, por cierto, otro mago de la seducción: el omnipresente Philippe Starck. Digo todas, porque desde que “Sarko”, como le llaman ¿cariñosamente’? en familia, (¿a qué el apodo suena a nombre de mercenario interplanetario), no ha dejado de conquistar corazones incautos desde su abrupta ruptura con la no menos bella Cecilia Sarkozy, que salió de allí por patas (literal): que si Sarko tenía un asunto con una pilingui bosnia, que si una cantante china le decía que se moría por cada uno de sus huesos, ¡que si a las compañeras francesas de la oficina (a las españolas también) se les enciende la mirada cuando son interrogadas por su presunto sex-appeal! Sólo de leerme me indigno.

Sí. Lo reconozco, quizá esté celoso, celosísimo. Y ya se sabe que los locos de celos estamos dispuestos a todo. Por ejemplo, a correr por ahí (con argumentos, ¡oiga!) que Nicolas Sarkozy es ese cómplice necesario que necesitaba el plutoniano Muammar-al-Gaddafi (la reencarnación libia del Doctor No en versión fashion nómada) para conquistar el mundo. ¿Se acuerdan de aquel “monstruo asesino” que nos pintaban hace nada los mass media de este lado del mundo, responsable directo según estableció un tribunal británico del atentado del avión estadounidense que sobrevoló Lockerbie en abril del 88, en el que murieron 270 viajeros? Pues ese “monstruo” rehabilitado por nuestros gobernantes concluye hoy mismo su gira espectáculo por este lado del Mediterráneo con el salvoconducto firmado por el marciano “novio” de mi novia. El amigo libio plantó primero su jaima en París, en los Jardines de la República, acompañado por su gastronómico séquito de "30 vírgenes pretorianas y un cordero" (no es broma aunque lo parezca), acto seguido visitó buena parte de Andalucía y hoy mismo dará por concluido su periplo campista por nuestra geografía tras instalarse en un rincón apartado del bosque del Palacio del Pardo en Madrid. Dicen que ha ofrecido contratos y petróleo a buen precio a todo quisqui: Aznar fue su invitado de honor en Alcalá de Guadaira. ¿De qué hablarían? ¿De la caza del mosquito?

Y ya que hemos entrado en harina: ¿por qué creen que el flirt de Sarkozy con la preciosa aristócrata italofrancesa (él también presume de títulos en la noble Hungría, su país de origen, lo que está por demostrar) se ha hecho público en estas fechas. ¡¿Por qué estamos en Navidad y las carpas circenses rodean nuestras ciudades y pueblos?! “Puede entenderse”, como dirían Faemino y Cansado. El romántico paseo de este fin de semana de la extraña pareja por EuroDisney es el primer acto, créanme, de un complot a gran escala del que no se va a salvar ni La bella durmiente del bosque. Ya lo insinuó en privado no hace mucho la estricta canciller alemana Angela Merkel, visiblemente escandalizada por las extravagantes compañías y estilo de vida un tanto “acelerado” (¿qué querría decir la buena señora?) de su homólogo francés. Con Sarko y sus amigos en el papel de conquistadores sistemáticos las terrícolas están en serio peligro. Imaginarlo susurrándole al oído aquellos  versos de “Le Toi de Moi”, la canción visionaria de aquel cd que recordaba al principio, me ha dado la clave del gran sacrifico de Carla: “Tu es la belle et moi la Bête/tu es le corps et moi la tête/Tu es le corps. Humm!” (Tu eres la Bella y yo la Bestia/Tu eres el cuerpo y yo la cabeza/Tu eres el cuerpo. Humm!). Carla, perdóname por haber dudado por un instante de ti. Ahora sé que como la avispada Sherezade de las Mil y Una Noches, tú eres la elegida para impedir la invasión de las “bestias” devoradoras de bellas princesas. Como en Mars Attacks!, aquella premonitoria película que nos abría los ojos sobre las aviesas intenciones del cabezudo presidente marciano, la música de La Terminator será la tumba del marciano Sarkozy.
 

| | Comentarios (4) | TrackBacks (0)
  • Compartir:
  • Añadir a del.icio.us
  • Añadir a marcadores de google
  • Añadir a menéame
  • Añadir a YahooMyWeb
  • Añadir a fresqui
  • buscar en Technorati


¿Qué es esto?
 

¿Es noticia  reseñable que un héroe del deporte olímpico sea desposeído por juego sucio de sus medallas?  Pues si nos fijamos en el caso reciente de la atleta Marion Jones (cinco medallas, tres de oro y dos de bronce, en las Olimpiadas de Sydney 2000) habría que decir que es sólo la rutina del doping, que la lista ya es demasiado extensa para que tengamos que escandalizarnos una vez más, más allá del morbo de ver al atleta en cuestión regando con sus lágrimas al personal en una declaración pública made in Usa tv. Casos como el de Marian le sirven al COI (Comité Olímpico Internacional) para poner en marcha su maquinaria de propaganda, “sancionando de modo ejemplar” a la mujer más rápida del mundo en correr los 100 m lisos… con tetrahidrogestinona en sangre –sustancia prohibida de efectos milagrosos sobre la musculatura–, y a las autoridades sanitarias para vendernos la moto (literal) de que la justicia va a actuar con celeridad: la atleta de color puede ingresar en prisión a finales de enero  si se demuestra que mintió a la las autoridades  federales que investigan el “Caso Balco”, nombre del laboratorio californiano que distribuía, por aquellas fechas, todo un muestrario de polvitos para volar. Esta es su pública confesión:




Por cierto, ¿hacia dónde dirigían su mirada los jueces  de aquellas espídicas olimpiadas? Si no hay más que fijarse en el físico espectacular  que lucía Marion el día de autos para darse cuenta de que la chica se había pasado varios estadios con la dosis de anabolizantes: su cuerpo es el de una extraterrestre  recién llegada del Olimpo farmacéutico si lo comparamos con los del resto de compañeras, especialmente con el de la atleta griega Ekaterine Thanou, que corre por la calle 4 y que obtuvo finalmente una medalla de plata.



Digo con los del resto de compañeras porque parece  que el presidente  del COI, Jacques Rogge, ya no sabe qué hacer  con las medallas  “vacantes” ante la sospecha de que en aquella acelerada carrera el "juego sucio" no era cosa de una sola atleta. A Ekaterine, que tampoco luce una mala musculatura si la aislamos en su calle , es al parecer una profesional consumada en eludir controles antidoping y la están investigando por su posible inclusión  en la lista negra de Balco. Lo que no nos cuenta Mr. Rogge es si estos casos “aislados” son "tan aislados" como pretende o si, por el contrario, deberíamos empezar a plantearnos seriamente el pasado y el presente -no tanto el futuro, que  el mundo de las drogas avanza que es una barbaridad–  del atletismo como el escenario de una pandemia universal asistida digna de ser analizada por el Dr. House, especialista en la disciplina de superación  asistida como pocos. Si se confirma que casi todas/os corrían (¿siguen corriendo?) dopadas/os y no nos vamos a enterar más que por casualidad a raíz de una denuncia  furtiva siete años después de la obtención de la medalla, ¿por qué preocuparse por la generalización  del juego sucio en el deporte olímpico? Si por no haber en este mundo de jugadores de ventaja, ya no hay carreras limpias ni en la sabana africana. Vea, vea como corren algunos listos, Mr House, perdón, quería decir Mr. Rogge…

| | Comentarios (1) | TrackBacks (0)
  • Compartir:
  • Añadir a del.icio.us
  • Añadir a marcadores de google
  • Añadir a menéame
  • Añadir a YahooMyWeb
  • Añadir a fresqui
  • buscar en Technorati


¿Qué es esto?
 

La ¿prestigiosa? publicación norteamericana Daily News acaba de hacer pública la lista de los 50 famosos más tontos de Hollywood, que leo primero con interés, acto seguido repaso con sorpresa y finalmente punteo con incredulidad. Para los artífices de la lista, no acertar al elegir a los hombres de compañía y salir con amigos tóxicos como Paris Hilton (Lindsay Lohan, nº1)...

... rodar vídeos porno que no tienen remedio (Kim Kardashiam, nº2), creer que vives en The Hills (Spenser Pratt, nº3), no querer salir de un drugstore (Shia LaBeouf, nº4) y una larga lista de “pores” de los más tonto parecen motivos suficientemente para-normales para incluirles en la lista. Ni siquiera hurgando más allá del top diez, encontramos razones añadidas que expliquen otras nominaciones no menos estúpidas: Russell Crowe por “lanzar teléfonos al prójimo”, Mel Gibson por "conducir borracho" o Michael Jackson ¡¡¡¡¡por “no estar bien de la cabeza”!!!!!
Lo dicho, estoy asombrado con estos medios norteamericanos de comunicación tan rematadamente tontos….
 
 

| | Comentarios (4) | TrackBacks (0)
  • Compartir:
  • Añadir a del.icio.us
  • Añadir a marcadores de google
  • Añadir a menéame
  • Añadir a YahooMyWeb
  • Añadir a fresqui
  • buscar en Technorati


¿Qué es esto?
 

Publicidad

Haga de Hola.com su página de inicio | Boletines y alertas | Publicidad: anúnciese aquí | Contacte con nosotros | Advertencia legal | Publicación digital controlada OJD

Otras ediciones: HELLO! Inglaterra | HELLO! Canada | HELLO! Rusia | HELLO! Grecia | ¡HOLA! México

© 2000-2006, HOLA S.A., Miguel Ángel, 1 – 28010 – Madrid (España) Sindicación de contenidos